martes, 24 de diciembre de 2013

GAZA


PINTURA RELATIVA A PALESTINA, CONCRETAMENTE A LA FRANJA DE GAZA. 
Centro Comercial Parque Corredor (Torrejón de Ardoz)

En nombre de los artistas participantes nos complace presentar la muestra Provoc_Arte.


Nuestra intención, Provoc_arte.

En calidad de  grupo promotor de la exposición , ART_O , y en nombre de los  artistas  participantes nos complace  presentar la muestra Provoc_Arte.

En la sociedad actual, en el momento que nos toca vivir, entendemos que el Arte, más allá de la formalidad estética y creativa, debe servir para mover conciencias, para provocar sensaciones y servir de acicate como revulsivo social.

No es momento de ambigüedad , al contrario, debemos tomar partido y poner el Arte como herramienta y estimulo al servicio de la sociedad  y de las ideas, dentro del más puro concepto de libertad de expresión.

En esta muestra que verá la luz en Enero de 2014, el artista como ciudadano individual, como persona sensible y comprometida, pone su voz a través de su obra plástica ( u otros soportes) en defensa de los conceptos más nobles y solidarios.

Las obras presentadas tienen un denominador común, todas y cada una de ellas reflejan una situación en la que artista mediante la obra plástica evidencia  la realidad subyacente, a veces con un tono de ironía, otras de forma más conceptual  y en algunos casos a través de la propia fuerza expresiva ,  sin ambages, de lo representado. En cualquiera de los casos queremos que el espectador  no se quede en la puerta, sino que entre hacia dentro, que profundice en el significado de la obra propuesta,  testigo de lo que acontece.

Algunos de los artistas creadores del proyecto se une para formar el grupo ART_O con el propósito de darle  continuidad  en el tiempo,  otros participantes son artistas que se aportan  temporalmente su creación en algunas de las exposiciones programadas de la itinerancia.

Todos y cada uno de ellos comparten el mismo principio y fruto de la necesidad de hacerte reflexionar y no dejarte indiferente, quieren provocarte emociones con lo mejor de ellos mismos, su trabajo creativo.


¿Nuestra intención?....provoc_arte


En nombre del grupo artístico ART_O nos complace invitarte a la inauguración de la primera exposición del colectivo  que tiene como título  " ¿Nuestra intención?....provoc_arte "

En la sociedad actual, en el momento que nos toca vivir, entendemos que el Arte, más allá de la formalidad estética y creativa, debe servir para mover conciencias, para provocar sensaciones y servir de acicate como revulsivo social.

Te esperamos el viernes. 3 de Enero de 2014, en Espacio Creativo Lanau, situado en C/ Mallorca 4 de Madrid a las 20.00 hr. para compartir la experiencia con los artistas participantes durante la inauguración de la misma.

jueves, 19 de diciembre de 2013

NUEVA ENTRADA DE "EL OJO LO MODIFICA TODO"

“Un momento después me sentí lleno de dudas, y al instante siguiente empecé a dudar de aquellas dudas”. 

Paul Auster 


Fotografía de Jose Antonio López - Palacios (Toti)

jueves, 12 de diciembre de 2013

VERSADO. Un viaje poético entre España y Portugal.

El próximo sábado 14 de diciembre a las 19:00 horas, el dúo formado por Alberto Sevilla, guitarra y
Piedad Esparcia, soprano, interpretan:

          VERSADO. Un viaje poético entre España y Portugal.

Incluido dentro de la programación de Iberiart, podrá disfrutar de una velada en el Palacio Ducal de
Medinaceli.

Te esperamos.


jueves, 28 de noviembre de 2013

ARTE CON MENSAJE: UNA LUZ CONTRA EL TERRORISMO MACHISTA

María Teresa palacios, Presidenta del Colectivo de Artistas ARTTEFACTO, ha hecho entrega de un busto de mujer que forma parte de un portavelas como aportación desde el Taller Escénica en la lucha contra la violencia machista y sus terribles secuelas en una sociedad que si no consigue acabar con esa lacra, terminará podrida y enferma.


"UNA LUZ CONTRA EL TERRORISMO MACHISTA" es una obra que espera aunar esfuerzos en conseguir que el Arte, sirva de herramienta de denuncia de los crímenes cometidos contra las mujeres por cuestión de género, pero sobretodo de inmoralidad, ideología de la superioridad de hombres sobre mujeres y contra el legítimo esfuerzo de éstas en abordar una sociedad justa e igualitaria.


sábado, 26 de octubre de 2013

MERCADO DE TRUEQUE EN EL CASAR

María Teresa Palacios, miembro del Colectivo de Artistas ARTTEFACTO, ha participado en el Mercadillo de Trueque y presentación de la moneda social LA BELLOTA. 



Junto a Carlos del Pozo han realizado un pequeño taller de cerámica para niñ@s donde se han realizado figuras decorativas para la Navidad.




Así mismo, entre los puestos donde se podía comprar con bellotas, estaba el Miriam Palacio, que ha sido la última incorporación al Colectivo, con sus jaboneras y platos, realizados en gres refractario albino y decorados con esmaltes en frío.


lunes, 21 de octubre de 2013

ARTTEFACTO PROPONE UN SEMINARIO SOBRE ARTE.

Se trataría de hacer un repaso, a través de diapositivas de la Historia del Arte como parte fundamental del conocimiento de las sociedades que lo ejecutan. La idea principal es que el Arte siempre ha servido a los seres humanos para expresar "cosas", y en innumerables ocasiones el Arte ha sido visto como símbolo de poder, seguramente porque los poderosos siempre han tratado de trasladar sus "proyectos ideológicos" a programas iconográficos.
Empezaríamos con las manifestaciones pictóricas que aparecen durante el Paleolítico Superior en las paredes de las cuevas de una extensa zona de la Cordillera cantábrica y la Aquitania francesa y acabaríamos con las vanguardias históricas del período de entreguerras. 
Si resultase interesante se podría ampliar hasta el Arte Pop de los años 60 del siglo pasado para tratar de entender el "caos" intelectual de los tiempos presentes y cómo la mercantilización en masa del Arte lo ha convertido en una mercancia al servicio de los intereses capitalistas, alejándolo cada vez más de aquellos intentos por buscar la "belleza" que ha sido uno de los hilos conductores de los artistas a través de la Historia.
Materiales y recursos necesarios: Proyector y pantalla de diapositivas. Diapositivas de Arte e Historia, posibilidad de hacer fotocopias para componer un cuadernillo con textos e imágenes, Sala que se pueda oscurecer y público interesado.
Aunque la iniciativa quiere ser lineal y que las decisiones se tomen entre todos, se propone como conveniente realizar sesiones de 100 minutos, con un descanso de 15 minutos hacia la mitad. Los días elegidos, así como el horario de las sesiones deberían ser consensuados por los participantes, siempre de lunes a jueves, para dejar los fines de semana "libres".
A nuestro parecer, con dos días a la semana estaría bien.... En fin, aquellos interesados comunicad vuestras propuestas al correo: arttefacto@gmail.com
Salud y animo.

martes, 8 de octubre de 2013

ARTTEFACTO EN LA FERIA GENERAL DE ZARAGOZA Con Jose Antonio López - Palacios


El día 7 de Octubre fue inaugurada la Feria General de Zaragoza, en cuya programación se inscribe el ESPACIO ARTE ARTZ, que coordina Gorgonio San Juan. Más de 70 artistas exponen sus obras. Destacamos la participación del miembro del Colectivo de Artistas ARTTEFACTO,  Jose Antonio López - Palacios y sus fotografías. 


Es una muestra pensada en el gran público que tiene como objetivo servir de escaparate, en algunos artistas como demostración de su técnica y trayectoria, en otros como promoción de una obra más comercial. Falta por ver la respuesta de los visitantes de este tipo de eventos multitudinarios, poco acostumbrado a contemplar Arte.

viernes, 4 de octubre de 2013

ARTE MEETING POINT


Estimad@ amig@:
Tengo el placer de invitarte al encuentro artístcio que realizaremos en Madrid del 1 al 3 de Noviembre 2013

Lugar : Espacio Creativo Lanau C/ Mallorca 4 ( Cerca Reina Sofia- Plaza Argumosa)

Se divide en 3 secciones:
Talleres de formación abierta, divulgacción y especializados realizados por artistas expertos en las diversas materias. Se trata de crear una base de talleres formativos que iremos desarrollando durante todo el año, En este encuentro los presentamos y todos los que tengan aceptción tendrán una programacion durante el año. Podrás asistir a mas de 20 talleres durante el fin de semana. ( Fotografía, Photoshop, grabado, modelaje, técnicas especiaes, pirograbado, seda, textil, y........mucho mas.
- Presentación de proyectos, tendrás la oportunidad de conocer d eprimera mano algunos d e los proyectos que estamos desarrollando ( nosotros y otros agentes) tanto en Madrid como en diversas lugares del Mundo. Nuevas ideas que están funcionando y otras por experimentar que abren nuevos frentes.. 
Espacio de convivencia( Relaxing), algunos de los artistas nos hablaran de como han realizado algunas de sus obras ( making off), tendremos performances, interactivos ,  degustaciones, catas, tapeo...y muy buen ambiente.


Porque ya no se puede trabajar aislado, por que el artista debe organizarse en redes para encarar el futuro , te propongo que solicites información mas detallada en el enlace:


NOTA. SI quieres proponer algún taller relacionado con arte tambien puedes exponerlo en el enlace. Puede ser el principio de una actividad  de formación y talleres continua en los proximos meses.

No te pierdas el ARTE / MEETING POINT MADRID., es el principio del futuro.


lunes, 30 de septiembre de 2013

¡MANOS ARRIBA! SE PREPARA UN ATRACO


ARTESANOS, ARTISTAS, GALERISTAS ¡¡¡ PELIGRO !!!: 

El Estado necesitará captar 248.000 millones, un 17,7% más que en 2013.


EL DÍA 5 DE OCTUBRE ESTAREMOS CON JESÚS Y SU FAMILIA: ¡¡¡¡¡ ACUDE !!!!!

RECUERDA QUE PUEDES ESTAR CON NOSOTR@S Y CON JESÚS EL PRÓXIMO 5 DE OCTUBRE EN EL RESTAURANTE SOTOLARGO. ¡¡¡¡¡SEREMOS MUCHOS PERO NOS GUSTARÍA QUE NO FALTARAS TÚ !!!!!



viernes, 27 de septiembre de 2013

ESTAS SON NUESTRAS ARMAS: ¡SOMOS LO QUE CANTAMOS!

Algunas reflexiones sobre el papel de la música en los movimientos sociales de resistencia.
Marta Pascual, Coordinadora del Área de Educación de Ecologistas en Acción. 
No hay revolución ni sueño de revolución que no esté vinculado a una música que la haya alentado y la simbolice. La música también es una potente herramienta de cohesión social, que ayuda a construir una identidad de grupo, una épica propia. En definitiva, las canciones, la música, pueden ayudar a canalizar emociones y sentimientos hacia el cambio tan necesario en nuestra sociedad.
Puerta del Sol, Madrid, mayo de 2011. La orquesta Solfónica actúa en medio de una plaza repleta de mensajes reivindicativos, de gente esperanzada, en medio de una pequeña ciudad indignada. Cuando terminan agitan en alto violines, flautas, partituras y corean “estas son nuestras armas”. No muy lejos el cordón policial observa atento.
Estadio de Chile. Septiembre de 1973. Cinco mil presos y presas custodiados por el ejército se hacinan en una inmensa prisión improvisada. Allí está Víctor Jara. No es terrorista ni guerrillero. Es dramaturgo y músico. Le torturan y le golpean con saña el cuerpo y las manos de tocar la guitarra. Finalmente es asesinado junto con otras muchas personas. Tienen miedo a su palabra y a su música. Saben del poder de la canción. En ambos casos la música está detrás dando fuerza, poniendo nombre y aunando voluntades.
Cantando soñamos
Cantando denunciamos, soñamos y conjuramos al miedo. A diferencia de los himnos victoriosos de los ejércitos que muestran el orgullo de la superioridad, hablamos aquí de música con voz que se enfrenta la injusticia e imagina un futuro mejor.
No hay revolución ni sueño de revolución que no esté vinculado a una música que la haya alentado y la simbolice. “Grandola Vila Morena” representa la Revolución de los Claveles en Portugal, “la Internacional” es seña de identidad del movimiento obrero, “Ay Carmela” nos trae a la memoria la defensa de la República en la Guerra Civil española.
¿Qué tiene la música que la convierte en motor o al menos en ingrediente necesario para el cambio? La música moviliza sentimientos. Cuando se une a la palabra fortalece su mensaje pues se apoya en un modo de comunicar que traspasa lo racional. Si la música habla de esperanza, hace eco en nuestro sistema emocional y empezamos a creer que es posible, igual que si habla de ilusión o de valentía. Cuando es de noche conjuramos el miedo cantando. “Venceremos, mil cadenas habrá que romper”. Cantando cogemos fuerzas y empezamos a creer posible lo improbable.
La música nos transporta, aumenta el valor de aquello que nombra, da brillo, belleza y fuerza a lo que transmite. “A galopar, hasta enterrarlos en el mar” cantaba Paco Ibáñez tomando los versos de Alberti.
Es herramienta de cohesión social. Ayuda a construir una identidad de grupo, una épica propia. Lo saben las iglesias, lo saben los ejércitos y los Estados con sus himnos. Pero también lo saben los movimientos sociales. Cantamos al unísono para hacer de muchas melodías una sola. “Todas las voces, todas, todas las manos, todas, toda la sangre puede ser canción en el viento”, dice Mercedes Sosa. La canción colectiva nos convierte en parte de un todo. Nos ayuda a sentirnos sujeto político colectivo.
Y tiene el poder de convencer. Esto lo sabe la publicidad, que nos coloca en la memoria melodías que se retienen durante toda la vida. Pero esta capacidad de hacernos llegar ideas también es conocida por los movimientos sociales. “Podemos”, parecen decir las músicas que se cantan en las revueltas. Hablan de la viabilidad de los sueños: “Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad”, defiende Labordeta. La música es fuente de empoderamiento personal y colectivo.
Todo cambio social necesita fortalecer el sentido, el por qué y el para qué, y no solo desde prácticas y argumentos. Necesita ilusionar, invitar a asumir riesgos, soñar con lo incierto. La música permite todo eso imaginando el futuro. “Y se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre construyendo para siempre su libertad”.
Cantar desobedeciendo
A veces cantar en sí mismo es una forma de desobediencia. Tiene más fuerza que el grito. Lo amplifica. Hay géneros musicales que se han convertido en banderas de resistencia. La música negra, la que cantaban los esclavos, sonaba a lamento y a denuncia. Buena parte del Rock, del Punk (Clash), del ska (Ska-P “El Libertador” Los hijos bastardos de la globalización) se convierte en bandera de la antiglobalización. El hip-hop nace como música irreverente y marginal que escupe con descaro sobre poderosos, policías, sobre la moral burguesa… (Mentenguerra “no voy a rendirme” o La Cólera de hip hop). A nivel mundial, el hip hop árabe de Líbano, Siria e incluso Irán y el africano con grupos como Positive Black Soul cumplen también ese papel. Y muchos más.
En nuestra historia reciente los cantautores supusieron un respiro de denuncia y esperanza. Paco Ibáñez, Raimon, Mikel Laboa, Luis Pastor, Lluis Llach… durante la dictadura pasaban de mano en mano (de oído en oído) en grabaciones piratas. En el momento actual se multiplican y diversifican los modos de denuncia musical: pensemos en Manu Chao o en Amparanioa. Calle 13, un grupo de Puerto Rico que hace reggeaton, canta “Nos complementamos como novios. Tu tomas agua destilada, yo agua con microbios... Tú tienes chofer, yo camino a patas. Tu comes filete, yo carne de lata”. Escuchándoles no podemos negar que la canción transmite energía. Pussy Riot, un grupo ruso de punk-rock feminista, presenta performances en que la protesta política y feminista irreverente les ha valido incluso la cárcel.
Desde el pasquín poético a la poesía social, desde el pareado cantado en una concentración al poema lírico comprometido o la acción de calle. En las manifestaciones las demandas toman enseguida forma de rimas sencillas, rítmicas y musicadas. Son mensajes condensados pero potentes: “El pueblo unido jamás será vencido”, “Lo llaman democracia y no lo es”, “Manolo Manolito, la cena tú solito”. Pareados sencillos de memorizar, a menudo inventados por cualquier persona ingeniosa con un megáfono en la mano, la nueva herramienta de la tradición oral. Esas frases cargadas de ironía o de indignación se recuerdan, se repiten y pasan a formar parte de un cancionero difuso y creciente. Cultura popular para hacerse oír en las calles.
Sevillanas indignadas que irrumpen en un banco para denunciar la avaricia dejando perplejos a los vigilantes de seguridad, bailes colectivos y multitudinarios en medio de la calle que hacen visibles problemas sociales, chotis que hablan de la privatización… Fundación Robo es un ejemplo de creación nacida de la necesidad popular de denunciar. Es un proyecto colectivo surgido al calor del 15M que satiriza acerca de la estupidez del sistema económico y político, o desacredita el consumo, con canciones como “La revolución no será televisada”, “La clase obrera dónde se ha metido” y otras muchas. Y siguen naciendo formaciones musicales cuyo horizonte es la denuncia. Canción colectiva con vocación de politizar la vida.
El cambio cultural llega a menudo de la mano de la música, que abandera luchas concretas, denuncias cotidianas en guerras de baja intensidad. Desmonta herramientas del poder: la violencia contra las mujeres (“Malo eres. No se daña a quien se quiere”, dice Bebe), el militarismo (“Haz turismo invadiendo un país”, de Celtas Cortos), la destrucción ambiental (Macaco en su disco Madre Tierra) o la solidaridad con pueblos en lucha (Pedro Guerra en su canción Chiapas: “Y mire lo que son las cosas, porque para que nos vieran nos tapamos el rostro, para que nos nombraran nos negamos el nombre, apostamos el presente para tener futuro, y para vivir, morimos”).
La canción es portadora de memoria. “Papá cuéntame otra vez” insiste Ismael Serrano. Los tiempos oscuros, la clandestinidad, necesitan de la memoria. A veces se canta con medias palabras, a menudo envueltas en la ironía y la burla. La potencia crítica de la canción satírica, la capacidad de ridiculizar convierte la canción en una forma de escaramuza artística. “Para ser dama de beneficencia en color caca tejemos con paciencia. Así los pobres a misa de once irán y con la gente no se confundirán”, cantaba Nacha Guevara. Carlos Cano, en La Murga de los Currelantes, daba al cacique “pico, pala, chim-pún y a currelar”. Igual que se hace contrapublicidad también se pueden hacer contra-himnos: “Como una ola el PP llego a mi vida, como una ola de destrucción masiva” y enlazar el humor con la música.
Somos lo que cantamos
Hoy buscamos canciones que acompañen y empujen el cambio. La orquesta Solfónica, un grupo instrumental y coral que se creó al calor del 15M y sigue cantando en Madrid en las manifestaciones, ha puesto música al movimiento indignado. Con versiones adaptadas de los cuatro muleros (“De la puerta del sol, mamita mía, nadie se marcha”) es capaz de transmitir entereza y calma. “Represión, violencia o miedo no nos han de amedrentar. Jamás la cobardía dio a algún pueblo dignidad. Yo quiero otro mundo. ¿Te unes conmigo a luchar?”. Muchos otros grupos conocidos, muchas personas anónimas hacen cancioneros que ruedan por correos electrónicos para corear en acciones de calle.
Y se multiplican las versiones anónimas de otras canciones populares que permiten denunciar coreando en grupo: “¿A quién le importan nuestros derechos?, ¿a quién le importan nuestros anhelos?, esto es así, te tienes que callar y nunca protestar”.
Cuando se pierde la memoria las canciones permanecen. Somos responsables de nuestras canciones. Somos lo que comemos, somos lo que respiramos, pero también terminamos por ser lo que cantamos. Sólo construiremos aquello que podamos imaginar. Para construirlo, para imaginarlo, cantémoslo

Auge de los medios alternativos

Suponen una forma de construir la realidad libre de las convenciones e intereses de los medios tradicionales.

Ricard Arís y Mariola Olcina, Ágora Sol Radio.
“La verdad es que la gente todavía quiere los contactos vecino a vecino, pero las formas tradicionales de hacerlo no encajan en la vida que la gente está viviendo hoy en día, y ahí radica el éxito de los medios alternativos” 
Antonio Martínez Velázquez

Es difícil poner fecha exacta a la aparición de los medios ‘alternativos’; algunos de ellos llevan incluso décadas. En la actualidad, la arquitectura abierta que han ido adquiriendo algunos espacios en Internet y el desarrollo de licencias libres, hace más fácil el surgimiento de nuevos proyectos comunicativos. Este artículo pretende poner de relieve por qué los medios alternativos, tanto los pioneros como los más recientes, son una alternativa real y ética al periodismo inmediato sujeto a intereses comerciales.
Aún sigue habiendo debate sobre cómo denominar a estos medios. La etiqueta de alternativos podría explicarse como “el distanciamiento respecto al modelo mediático hegemónico y su superación política de la mano de políticas rupturistas, antisistémicas y contrahegemónicas” [1]. Pero más importante que el cómo denominarlos, es la predeterminación con la que han surgido: para democratizar la información y, por tanto, como espacios de crítica organizada al capitalismo.
Recordando a las radios piratas que sobrevivieron a la censura emitiendo desde aguas internacionales, los medios alternativos siguen superando obstáculos de todo tipo. La privatización del espacio radioeléctrico y la concesión de licencias al mejor postor por parte de las Administraciones, son algunos de ellos.
En el último año y medio, una buena cantidad de proyectos comunicativos han aparecido para ofrecer información que ha sido silenciada debido a intereses empresariales o políticos y para devolver al periodismo su dignidad. Así pues, además de ser espacios para el replanteamiento crítico de los propios medios de comunicación, apuestan por la contrainformación para vigilar a los poderes políticos e higienizar la democracia.
Inteligencia colectiva
Los medios alternativos ven la elaboración de información como algo inherente a una comunidad que comparte ciertas ideas y sensibilidades. De hecho, muchas veces son tildados de “poco objetivos” por presentar una clara ideología anticapitalista. Pero, la noción de que el periodismo esté vinculado a una comunidad ideológica no implica su descrédito, de hecho “puede ser tan valioso como el viejo modelo de objetividad, si se aborda con rigor y respeto a la verdad” [2].
La creación de un medio alternativo puede darse de distintas formas: puede ser puesto en marcha por un medio tradicional, puede ser iniciativa de ex-integrantes de los medios de comunicación comerciales, o puede ser construido por personas o colectivos ajenos al periodismo. En la realidad, estas categorías no se producen de manera estanca, sino que se dan modelos híbridos en los cuales podemos encontrar una interesante mezcla entre periodistas –profesionales o estudiantes– y ciudadanas que deciden pasar de ser meras receptoras de información a adoptar un rol más activo dentro del proceso comunicacional. Así se convierten en nuevos sujetos revolucionarios llamados Emirec [3], donde el receptor es también emisor, y viceversa.
Esta visión de colectividad en la construcción de los medios alternativos es imprescindible porque empodera a la ciudadanía y ofrece una nueva vía, alejada de intereses lucrativos, para conocer lo que pasa en el mundo, además de que reconoce el conocimiento o experiencia de la comunidad que lo produce.
Asimismo, se están creando redes de cooperación entre estos medios alternativos donde no sólo se comparten contenidos sino que la sinergia se materializa al compartir un mismo fin. En este contexto se establece una agenda setting desde y para la ciudadanía, que reta, de alguna manera, el monopolio de los medios comerciales.
Sostenibilidad social
Se suele decir que un medio alternativo no es sostenible porque no es “rentable”. Normalmente, un medio alternativo de ideología anticapitalista no se apoya en un modelo de financiación a través de la publicidad ni acepta donaciones externas, para no poner en entredicho su independencia. Desde esta perspectiva, no habría nada más que discutir. Según Alfonso Gumucio, son pocas las experiencias que han sobrevivido sin apoyo externo: “Casi todas tienen el respaldo económico de instituciones de la sociedad civil”, dice en su libro Haciendo olas: comunicación participativa para el cambio social, después de constatar que las cincuenta experiencias retratadas dependen de aportes económicos externos.
Pero, ¿qué es rentable? Si partimos de la idea de que la principal diferenciación entre los medios privados comerciales y los medios alternativos comunitarios es que estos últimos no persiguen fines lucrativos, sino culturales y educativos, igual de importante que la sostenibilidad económica, serán otros tipos de sostenibilidad. Alfonso Gumucio añade a la ecuación dos tipos más de sostenibilidad: la institucional, la que tiene que ver con el marco legal existente, un importante condicionante para que una experiencia pueda desarrollarse sin censura y sin presiones externas. Por otra parte, ningún proceso de comunicación comunitario puede ser sostenible si no cuenta con el respaldo de la comunidad, como ya se ha dicho. Este tercer aspecto de la sostenibilidad consiste en representar, tanto en la programación como en la política informativa, las aspiraciones de su audiencia. Esto será lo que garantice su permanencia en el tiempo y su consolidación.
La sostenibilidad de un medio alternativo pasa por la apropiación del proceso comunicacional en todos sus aspectos: organizativos, culturales y lingüísticos, y todo ello, en un contexto de fuerte homogenización cultural. Podría decirse, que los medios comunitarios tienen un papel muy importante en la defensa del derecho a la lengua y a la cultura, y eso, ¿es rentable? Es imposible responder esta cuestión; tal vez, la pregunta debería ser: ¿Se puede poner precio a la cultura?
Una comunidad, multitud de experiencias
“Creo que es precisamente esta explosión de la comunicación en el ámbito local la que hace de los medios ciudadanos herramientas para el fortalecimiento de la democracia” 
Clemencia Rodríguez

A pesar de la proyección global que proporciona a un medio el hecho de estar alojado en Internet, la mayoría prima el desarrollo de contenidos de ámbito local. Esto no quiere decir que despreocupen la información que se da lejos de donde se asienta el medio en concreto, todo lo contrario. Tratan de interpretar la realidad desde una visión amplia de temas, pero enfatizando las causas y consecuencias que los medios comerciales muchas veces tratan como algo ajeno. En este sentido, puede destacarse el movimiento del 15M como desencadenante de la puesta en marcha de diversas experiencias de comunicación participativa que atienden a estas características.
Por ejemplo, el periódico Madrid15M [4], es un medio de comunicación realizado y financiado por las asambleas populares de Madrid, a partir de un proyecto presentado por la Asamblea de Villaverde. El objetivo, según sus creadores, consiste en contrarrestar lo que consideran “una visión muchas veces interesada” sobre el movimiento. El 26 de mayo de 2011 nace Ágora Sol Radio [5] para informar sobre el movimiento y lo que sucedía en las plazas. Esta radio muestra una orgullosa herencia de las radios comunitarias que ya se abrían paso incluso cuando Internet no era una alternativa viable para la emisión de contenidos; por ello, actualmente, colabora con otras radios libres. Y en televisión, Toma la Tele [6], aparece como un espacio de unión de diferentes grupos relacionados con el audiovisual para poner en marcha un canal de televisión propio.
Otro hecho relevante que se ha dado hace bien poco, fue el cierre del periódico Público en plena crisis económica, lo cual derivó en Máspublico que se ha acabado transformando en La Marea, cuyo nombre fue elegido por la audiencia y las trabajadoras de la cooperativa. También surge la revista Mongolia [7], con algunos colaboradores cercanos a Público y una forma desenfadada de analizar la realidad.
En el ámbito de Internet, surge Karmacracy [8] que es una herramienta que posibilita evaluar la relevancia de los enlaces que sus usuarios comparten en las redes sociales de forma divertida y gratuita. También Fixmedia.org, donde cualquier ciudadano puede hackear la cadena de valor de las noticias para abrirlas al escrutinio público. Así, cualquier persona podrá reportar errores y aportar ampliaciones a las noticias de cualquier sitio online. Y estos son solo algunos de los ejemplos, pero hay muchos más.
En definitiva, los medios alternativos tienen poder para construir la realidad, oponiéndose a las convenciones y representaciones de los medios tradicionales, de una manera activa, crítica y, sobre todo, propositiva. La naturaleza de todos estos medios es actuar en red, con la ciudadanía y entre ellos, y esto los convierte en una tecnología social que transforma el flujo de información en movimientos sociales, o lo que es lo mismo, en comunidades activas.

Para que otra economía sea posible, otro comercio es necesario.

Gonzalo Donaire, responsable del Área de Estudios de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo. Revista El Ecologista nº 75.
Posiblemente la principal virtud del término ‘Comercio Justo’ sea el emplazamiento implícito que nos hace, la invitación a preguntarnos: si hay un comercio ‘justo’, ¿significa entonces que el resto no lo es? Efectivamente, trabajar por unas relaciones comerciales justas, horizontales y simétricas, por una producción sostenible y respetuosa con los derechos laborales, con el desarrollo social comunitario y con el entorno, implica reconocer y denunciar en la práctica que el comercio internacional convencional y dominante se sitúa en las antípodas de estos principios y prácticas. Hagamos un poco de historia reciente para ver cómo hemos llegado hasta aquí y hacia dónde vamos.
El Comercio Justo nació en la década de 1960 como alternativa frente a las injustas reglas y relaciones que regían el comercio mundial. Ya entonces, la incipiente mundialización económica se caracterizaba por una creciente degradación de las relaciones comerciales internacionales y por los intentos de los países del Norte –enriquecidos en gran medida por este desequilibrio comercial– de compensar parcialmente estas desigualdades con ayudas al desarrollo. La respuesta unitaria de numerosos países del Sur fue tan contundente como clara: “comercio, no ayuda”. Desde entonces, multitud de iniciativas, tanto en el Norte como en el Sur, han recogido este testigo y dado forma diversa a este objetivo de transformación social a partir de una estrategia de justicia comercial y económica. En la actualidad, se estima que 1,5 millones de productores de más de 50 países trabajan en el marco de este sistema comercial alternativo, lo cual supone más de 5 millones de beneficiarios directos y muchos más si contásemos los impactos indirectos y diferidos del Comercio Justo. Las ventas que se derivan de esta producción facturaron en 2011 más de 5.500 millones de euros en todo el mundo.
26 millones de euros al año
En el Estado español, hubo que esperar a finales de la década de 1980 para ver aparecer las primeras iniciativas de Comercio Justo. Desde entonces, asistimos a un crecimiento sostenido de las ventas de este tipo de productos, en paralelo a la paulatina consolidación de este movimiento. En la última década la facturación se ha cuadriplicado, llegando hasta los 26 millones de euros registrados en 2011, un 17% más que en el ejercicio anterior. Cifras sorprendentes dado el contexto actual de crisis sistémica. ¿Significa esto que el Comercio Justo es insensible a su entorno socio-económico? Nada más lejos de la realidad. Como suele ocurrir con todas las cifras agregadas, estos datos de venta esconden múltiples matices que conviene desgranar y señalar para comprender la situación actual y desafíos a los que se enfrentará el Comercio Justo en los próximos años.
En primer lugar, partíamos de niveles muy bajos, prácticamente iniciáticos. Por lo tanto, resulta lógico que esta fase de recuperación del desfase inicial de más de dos décadas se caracterice por importantes niveles de crecimiento y lenta pero progresiva convergencia con los niveles de venta de países de nuestro entorno donde el Comercio Justo cuenta con una experiencia más dilatada. Aun así, los 55 céntimos de euro anuales que gastamos de media en el Estado español en comprar productos de Comercio Justo apenas representan una décima parte de los niveles de consumo medios europeos, y están a años luz de las experiencias más consolidadas. Mucho camino aún por recorrer, lo cual significa también un enorme margen de mejora por delante.
Luces y sombras
En segundo lugar, este crecimiento de las ventas tiene tres grandes luces, que esconden a su vez tres sombras complementarias: se apoya en un aumento de las ventas de productos alimenticios, escondiendo una caída importante de las artesanías que ya va camino de convertirse en una profunda tendencia; crece la comercialización en supermercados, grandes superficies, hostelería y vending, mientras que caen las ventas en el pequeño comercio, incluyendo las tiendas de Comercio Justo; en fin, el grueso de las nuevas ventas las realizan empresas convencionales que en los últimos años han decidido certificar con el sello Fairtrade una parte de sus productos, mientras que las importadoras de Comercio Justo ven como su facturación sigue decreciendo.
De esta forma, el crecimiento en las ventas se ha acompañado de una mutación sustancial: el Comercio Justo en España es hoy más diverso, plural y complejo. Han entrado en escena nuevos canales de distribución, nuevos actores, nuevos productos bajo nuevos formatos, nuevos y más variados perfiles de consumidores. El relato tradicional al que estábamos acostumbrados (el consumidor-activista responsable y muy concienciado que acudía a su tienda de Comercio Justo) se ha desbordado: sigue existiendo, pero convive con una realidad más compleja y va perdiendo peso relativo a medida que nuevas piezas se incorporan al puzzle.
Si crisis es cambio, también lo es para el Comercio Justo, ya sea por las alteraciones que está sufriendo internamente o por el impacto que tienen procesos más amplios que superan su radio de acción: cambios en las pautas generales de consumo de la población, crisis del pequeño comercio de cercanía, reordenación de las preferencias presupuestarias de los hogares a raíz de la crisis, etc. Como en otros ámbitos, lo importante no es tanto vislumbrar cuándo saldremos de la crisis, sino cómo saldremos: con qué tipo de Comercio Justo y, más allá de sus estrechas fronteras, con qué comercio internacional.
Cambios que implican desafíos y que abren debates. He aquí algunas preguntas que hoy están sobre la mesa: ¿aumentar las ventas a cualquier precio? ¿Más es siempre mejor? ¿Cómo nos dirigimos a perfiles cada vez más diversos de potenciales consumidores? ¿Qué relación queremos impulsar entre el Comercio Justo y otras iniciativas de economía social y solidaria? ¿Seguimos llamando “Comercio Justo” al realizado localmente en el Norte siguiendo los mismos principios? ¿Qué papel queremos que jueguen otros actores como la Administración Pública o las empresas? ¿Cómo garantizamos que un producto es “justo” sin caer en el dilema “laxitud y riesgo de intrusismo” o “criterios estrictos y encierro autorreferencial”?
Cambiar el comercio injusto
En cualquier caso, la evolución de las ventas, los análisis cuantitativos y la dimensión comercial no pueden hacernos olvidar dos ideas fundamentales: en primer lugar, que el Comercio Justo es mucho más que comercialización de productos justos. Desde su origen cuenta con otros dos pilares fundamentales: por un lado la sensibilización y formación ciudadana y, por otro, la denuncia, movilización social e incidencia política. Es en la complementariedad de estos tres ejes donde reside su potencial. El Comercio Justo no nació para ser una isla cada vez más grande en un mar de injusticias, ni para ser una excepción a una injusta e insoportable regla, sino para cambiar de raíz las injustas reglas y prácticas que rigen el comercio mundial. Que un día todo el comercio sea justo para que no haga falta un Comercio Justo.
La segunda idea-fuerza se refiere a nuestro entorno: ¿qué hay del comercio injusto? ¿Suben o bajan sus ventas? El Comercio Justo tiene un impacto decidido en la vida de millones de personas, pero apenas perceptible al lado del efecto que provoca sobre cientos, incluso miles de millones de personas, la firma de un acuerdo comercial entre una potencia del Norte y un grupo de países empobrecidos, o la modificación de una normativa en el seno de la Organización Mundial del Comercio. Actualmente la Unión Europea está negociando numerosos Acuerdos de Asociación con decenas de países del Sur, a través de los cuales pretende abrir nuevas oportunidades de negocio para los intereses del capital transnacional con sede en alguno de sus Estados miembro. El impacto sobre millones de personas, tanto en el Norte como en el Sur, será decisivo y determinará las posibilidades de impulsar alternativas comerciales y económicas o, por el contrario, de adentrarnos aún más por la senda que nos ha llevado a la actual crisis sistémica.
Una crisis es también el tiempo de la palabra, de posicionarnos, tomar partido y salir de la indiferencia. No podemos quedarnos callados ante decisiones que condicionarán nuestro futuro y el del Planeta. Es la hora de alzar la voz: qué mundo queremos, qué relaciones comerciales Norte-Sur, qué formas de consumo, qué comercio para qué desarrollo y para qué economía. No nos hagamos trampas: si no es justo, es comercio injusto.

DECRECIMIENTO COMO HERRAMIENTA POLÍTICA

Sin duda, la mirada política del decrecimiento tiene la virtud de abrir un espacio, un vivero de ideas teóricas y buenas práctica subversivas, recuperadas algunas e innovadoras otras, para entender, afrontar y transformar un futuro catastrófico cada vez más cercano.
Cada vez somos más quienes pensamos que ante una situación caracterizada por una crisis ecológica, económica, sociopolítica y de cuidados, los movimientos transformadores necesitamos encarar nuevas preguntas, nuevas respuestas y nuevos caminos para la acción.
Está permitido pensar de nuevo y, por ello, un creciente número de personas y movimientos están empezando a utilizar el decrecimiento no solo para vivir acorde con sus principios de simplicidad voluntaria, sino también para organizarse, reflexionar y aportar propuestas concretas de cambio colectivo. Una parte de los movimientos sociales han otorgado al decrecimiento un papel de herramienta política válida y eficaz que orienta un trabajo de lucha contra este capitalismo desarrollista y brutal basado en los mercados de futuro, el beneficio y la explotación de personas y cosas.
La suficiencia y el “menos para vivir mejor” son los lemas que el decrecimiento sostenible opone a la resignación del caos capitalista y sus crisis endémicas. En un planeta finito es necesaria la autolimitación para un “buen vivir”… de todo el planeta.
Sin duda, la virtud de la mirada política del decrecimiento es la de abrir un espacio, un vivero de ideas teóricas y buenas práctica subversivas, recuperadas algunas e innovadoras otras, para entender, afrontar y transformar un futuro catastrófico cada vez más cercano. Así, puede aportar elementos centrales para el futuro como:
  • Una reconceptualización de aspectos como el desarrollo, el trabajo o la riqueza, y una profundización y rescate de otros como la justicia social o la democracia radical, basados en las economías alternativas y el ecofeminismo.
  • Propuestas novedosas desde la justicia ambiental y las relaciones Norte-Sur centradas en un decrecimiento selectivo y justo de los países del Norte que elimine los efectos de la anticooperación, y un desarrollo socio-ecológicamente eficiente para los países del Sur.
  • La apuesta por modelos relacionales, de vínculo y lazo social, urbanísticos y energéticos como las ciudades en transición o las cooperativas integrales.
  • El valor de la coherencia entre el comportamiento individual y la acción colectiva, así como una necesaria revolución cultural: si el estado está perdiendo legitimidad, buscar respuestas comunes que hagan universales los derechos básicos.
  • Un puente entre sociedad y espacios de transformación social, y la creación de un nexo estratégico entre partidos, agentes sociales y movimientos verdes, anticapitalistas, feministas y ecosocialistas, rompiendo resistencias y prejuicios, desde la democracia de base.

MONEDAS SOCIALES

Una herramienta cada vez más utilizada para dar poder a las comunidades.

Julio Gisbert Quero, autor de Vivir sin empleo. Trueque, bancos de tiempo, monedas sociales y otras alternativas.
Comunidades de todo el mundo están utilizando cada vez más una herramienta de empoderamiento original y práctica: la creación de dinero social. Su objetivo no solo es el de facilitar la vida a numerosas personas con acceso restringido al dinero oficial, sino también convertirse en facilitadores de otras formas de consumo y producción locales más sostenibles y a escala humana.
Por dinero social o local –según lo denominan distintos autores– entendemos aquellas experiencias monetarias de carácter local que históricamente surgieron en situaciones de escasez o ausencia de dinero oficial o legal –fruto de agudas crisis económicas o procesos bélicos– con el objetivo de facilitar el comercio o intercambio de bienes y servicios (denominado en estos casos también como dinero de emergencia), o bien aquellas iniciativas que desde los años 80 del siglo pasado y hasta la fecha han ido apareciendo como experiencias complementarias o alternativas a las monedas nacionales de curso legal, fundamentalmente para la promoción del comercio y la economía locales en el caso de economías desarrolladas o para poder sustituir a las monedas nacionales en casos de economías más pobres. De este modo, se ofrecen otras alternativas económicas y sociales al actual sistema, o incluso por motivos más sociales que económicos por medio de redes colaborativas y una divisa tan universal e igualitaria como es el tiempo, por medio de los denominados bancos de tiempo.
Otra denominación utilizada frecuentemente es la de dinero complementario cuando su objetivo no es sustituir a la moneda tradicional sino el complementarla al objeto de cumplir determinadas funciones sociales que la otra moneda no puede asumir, bien por sus características o simplemente por su escasez; por último, otra denominación habitual correspondería a la de comunitarias, en el sentido que algunas de ellas han surgido de pequeñas comunidades para resolver determinados problemas sociales y de convivencia, o bien como una herramienta más para optimizar la gestión e intercambio de sus recursos.
Actualmente el dinero social se implementa bien para fomentar y potenciar la economía local, bien para resolver determinados problemas sociales, de salud y medioambientales mediante la consecución e intercambio de recursos que no pueden obtenerse mediante la economía formal. Las clasificaciones y tipologías son muy numerosas y diversas por parte de los investigadores de este tipo de monedas, pues el fenómeno es, aparte de variado, muy diferente en sus concepciones, usos y fines (algún autor habla de más de cincuenta tipos diferentes y más de cinco mil experiencias en todo el mundo). En este artículo por su limitada extensión nos limitaremos a explicar brevemente la naturaleza más básica de estas iniciativas económicas populares.
Características de las monedas sociales
Las principales características de las monedas sociales son:
- Se basan en el principio de la abundancia de los recursos de una comunidad y de la capacidad creativa, artística, manual e intelectual de todos sus integrantes, ya sean niños, mayores, jóvenes, asalariados, parados, amas de casa, comerciantes, etc. No hacen en principio excepción a nadie de la posibilidad de participar en esta experiencia económica local, tanto como consumidores como productores de bienes y servicios susceptibles de ser intercambiados, adquiridos o vendidos con este tipo de moneda.
- Las monedas sociales son experiencias locales que por sí mismas fomentan el sentido comunitario pues sólo circulan dentro de un área geográfica determinada, lo que impide que los recursos generados por esta economía salgan fuera de la comunidad y permite que se reinviertan de nuevo en ella.
- En general no desafían al dinero de curso legal (monedas complementarias): en ocasiones tienen la misma paridad que la moneda nacional, por lo que no tienen problema en poder valorar tanto bienes y servicios de la economía formal, lo que facilita su uso a la gente e incluso cualquier fiscalidad que pueda imponerse por parte de las autoridades. Los bienes localmente producidos pueden usar una combinación de moneda nacional y comunitaria, o solo en la moneda comunitaria, conforme decidan vendedor y el comprador en cada acto de compraventa.
- No son monedas con las que se pueda especular ni están sujetas a intereses (con algunas excepciones). Además, pueden sufrir una tasa de interés negativa por su no utilización que se denomina oxidación (creada por el economista germano-argentino Silvio Gesell a principios del siglo pasado), que penaliza el no uso y la acumulación del dinero con una pérdida de valor continua en el tiempo. Esto provoca la necesidad de su uso continuo y de su circulación ininterrumpida para mantener su valor y para seguir dinamizando la economía local.
- Son legales en numerosos países y en algunos casos estos sistemas son sostenidos activamente por los propios gobiernos, siempre bajo la consideración de la utilidad social que se les presupone y el buen uso que se haga de los mismos, y en ocasiones son corporaciones locales e incluso entidades financieras quienes los soportan y ayudan financiera y técnicamente.
¿Cómo crear una moneda social?
1º. Se busca con el consenso de todos los implicados –personas y/o instituciones (comercios, ayuntamientos, empresas, etc.)– una moneda con una denominación generalmente relacionada con la localidad o entorno (fin identitario), o bien con sus características propias, y se definen unos objetivos claros y concretos de la iniciativa: creación de redes vecinales; conciliación laboral, personal y familiar; sentimiento identitario de la comunidad; reciclaje, reutilización y reducción de consumo; desarrollo del comercio local de proximidad; acceso a productos y servicios a colectivos sin recursos; financiación local de carácter social (microcréditos/crowdfunding); creación de una economía local alternativa; unidad de intercambio en una iniciativa de Transición; creación de una Renta Básica Local en moneda social, etc.
2º. Se elige cómo crear la moneda: a partir del intercambio de servicios (bancos de tiempo); a partir del intercambio de productos y servicios (redes de trueque); intercambiándola por dinero legal; a partir del reciclaje y la reutilización; como descuento o gratificación (fiduciaria, sin soporte); a partir de la financiación colectiva de proyectos.
Los bancos de tiempo y redes de trueque aluden a la moneda social denominada de crédito mutuo, uno de las modalidades más habituales, si bien son numerosas las monedas sociales que se intercambian por dinero nacional u oficial por ser legalmente más “accesibles que las primeras” y donde sí suelen y pueden participar comerciantes locales a diferencia de la primera (con excepciones). Las experiencias de las denominadas monedas de carácter fiduciario en cambio son las más complejas si van más allá de su utilización como bono descuento, ya que si se aplican más allá del círculo de confianza de una pequeña comunidad pueden derivar en los mismos problemas del dinero oficial.
3º. Se dan atributos a esa moneda como la paridad, el soporte y los medios de pago: paridad respecto al tiempo como divisa única sería la elegida por un banco de tiempo, si bien la fórmula más sencilla “hilvanando” una inteligente red entre banco de tiempo y redes de trueque es una triple paridad tiempo - moneda social - moneda legal (ejemplo, un eco equivale a una hora y equivale a un euro, de esta manera podemos valorar tanto productos como servicios indistintamente). Respecto al soporte puede ser un billete físico o un apunte virtual en una cuenta en internet o incluso una anotación del intercambio en una libreta personal de movimientos (la plataforma surafricana CES –www.ces.org.za–es la más utilizada en España). Respecto a los medios de pago puede ser en efectivo o mediante pago electrónico a través de internet o móvil, incluso con tarjetas y datáfonos. Otra idea a considerar es la posible oxidación ya mencionada, o bien la opción de la caducidad de los billetes en el tiempo para incentivar su uso, incluso la posibilidad de poder otorgar préstamos o microcréditos.
4º. Se conviene entre todos los participantes cómo informar a todos de los bienes y servicios que se ofertan y solicitan, bien de forma puntual o periódica o a través de actos públicos periódicos como mercadillos o ferias donde se tiene la opción tanto de ofrecer productos y servicios como de obtenerlos, o bien mediante la distribución de información a todos de los comercios y negocios implicados, obviando los medios electrónicos de información cuando los hubiera (por otra parte los más habituales).
5º Deben articularse, además, mecanismos de distribución y circulación de la moneda así como de dinamización de los intercambios y de los saldos en moneda social de los participantes, ajustando periódicamente la existencia de dinero en el sistema mediante la implementación de la entrada de nuevos socios o comercios con más moneda o por otros medios que dinamicen el mercado alternativo o complementario que hayamos creado, pues no deja de ser un organismo vivo que se mantiene de la dinámica constante de intercambios entre todos los participantes prosumidores, es decir productores y consumidores, unidos en un propósito común facilitado y potenciado por nuestra moneda.