martes, 30 de abril de 2013

El Gobierno derechista del PP y no la famosa "herencia" obliga a la subida del IBI para la ciudadanía

“Con objeto de dotar de mayores recursos a las Entidades locales, igualmente se dota de continuidad al incremento del tipo impositivo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles, para los inmuebles urbanos de mayor valor, establecido también en diciembre de 2011. Esta medida evita el impacto negativo inicialmente previsto para 2014”, señala el Gobierno en el Plan de Estabilidad de 2013 remitido a Bruselas. El Ejecutivo prorroga el aumento del IBI pese a que la secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Currás, aseguró hace dos semanas que había “margen” para bajarlos.


SE CREARÁN NUEVOS IMPUESTOS AMBIENTALES

El gobierno derechista del PP ha remitido a Bruselas un documento en el que avanza que se crearán nuevos impuestos medioambientales, una de las insistentes reclamaciones de la Comisión Europea porque España tiene un fiscalidad verde muy baja, y se subirán algunos impuestos especiales. "Se establecen nuevos impuestos directos medioambientales y se modifican los impuestos especiales. Al mismo tiempo, se revisará el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica (conocido como impuesto de circulación) con objeto de introducir criterios ambientales", señala el Plan de Estabilidad 2013, que calcula que estos nuevos impuestos aportarán unos 800 millones a las arcas públicas.


La valentía de hacerse preguntas



Bombilla Adónde va mi dineroCuánta gente hay que parece tener respuesta para todo,a quién le ruboriza hasta el extremo la posibilidad de ser sorprendido en un instante de duda, como si no tener la solución o una opinión sobre cualquier tema fuese síntoma de debilidad.
No creo que lo sea. En realidad, lo valiente es permitirse dudar y ser capaz de hacerse cualquier pregunta. Los que ya  me conocen, sabrán que por mi profesión siempre destaco una cuestión que me parece clave: ¿por qué no preguntamos a nuestro banco qué hacen con nuestro dinero? Para esto, hay que tener el coraje de reconocer que la respuesta puede ser inesperada, o no gustarnos.
El motivo de la reflexión es la entrevista que me han hecho desde el blog de la webDontknow, que comparto aquí para los que deseen leerla. Bajo el lema “I only know I know nothing”, presentan este proyecto como “la red social que te ayuda a tomar las decisiones importantes de tu vida”.
Desde aquí les deseo suerte en el propósito por el que se mueven y que comparto, porque creo que el destino de una sociedad es la suma de las decisiones personales de cada uno. Estoy convencido de que es solamente actuando apoyados en ideas como la transparencia, la conciencia, la responsabilidad individual y la libertad que podremos avanzar como personas y como sociedad

Un nuevo ecosistema financiero



Cuanto más grande, mejor. Esta ha sido hasta hace muy poco la forma de pensar más común en muchos aspectos de la vida,incluida la decisión de escoger nuestro banco.Se ha llegado a entender que el tamaño hace a un banco automáticamente más seguro, y también más capaz de aportar valor a la sociedad, por una supuesta capacidad para prestar más crédito.
Sin embargo, cada vez más voces y estudios fundamentan otra forma de ver las cosas.El pasado octubre, un informe del Grupo de Expertos de Alto Nivel de la Comisión Europea sobre la reforma del sector bancario recomendaba, como medida de reducción de riesgo, la división de grandes bancos. Entretanto, desde el congreso de Estados Unidos algunas voces han mostrado preocupación respecto a las consecuencias sociales que pueden presentar las entidades de gran tamaño. Y algunos ya se plantean incluso si la expresión “entidades sistémicas” no es en realidad la forma de llamar “diplomáticamente” a unos hipotéticos “bancos demasiado grandes para existir”.
Por su parte, los resultados de un reciente estudio, que comparaba las principales magnitudes de los 29 mayores bancos del mundo, las llamadas entidades sistémicas, con las de otros bancos éticos y sostenibles como Triodos Bank, de pequeño y mediano tamaño, también rebaten la supuesta mayor seguridad de las primeras. Realizado para la Alianza Global para una Banca con Valores (GABV), este trabajo recoge aspectos como que las entidades de banca con valores cuentan con una mayor solvencia que los grandes bancos, o prestan a empresas de la economía real una mayor proporción de los fondos de su balance.
Se observa así la importancia de contar con un sistema bancario constituido por una rica ecología de bancos de distintos tamaños. De la misma forma que en la naturaleza la biodiversidad proporciona una mayor resistencia ante las dificultades, un nuevo ecosistema financiero más diverso contribuiría a una economía más sostenible.

Una tendencia global

Gracias a avances como las nuevas tecnologías, dentro y fuera del sector financiero cada vez se tiene más presente el valor de lo pequeño, que puede llegar a tener un impacto significativo o incluso global. Es lo que plantea el video de Triodos BankSmall the new big. Objetivos tradicionales como la obtención exclusiva del máximo beneficio, deben dar paso a proyectos que, con independencia de su tamaño, favorezcan la economía real y una sociedad más próspera y justa. Un cambio que puede tardar en consolidarse, pero que parece inevitable.

lunes, 29 de abril de 2013

¡¡LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO!!


Este 1º de Mayo no te quedes en casa:
¡¡LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO!!
Únete al Bloque Crítico en MANIFESTACIÓN,
12h en el Palacio del Infantado.

Hasta las narices y con el agua al cuello…
De sobra es por todxs conocida la situación en la que nos encontramos lxs trabajadorxs de Guadalajara. Despidos, paro, empobrecimiento, recortes, desahucios, y desigualdades sostenidas por el silencio de todavía una gran mayoría de nosotrxs. Mientras el peso de los grandes capitales no para de crecer en la economía, decreciendo el de los salarios, empresarixs y políticxs tratan de vendernos esta estafa justificando el expolio que están realizando.
Este primero de mayo será recordado por batir records históricos de desempleo y pobreza para lxs trabajadorxs en el estado. En Guadalajara somos “oficialmente” 26.000 personas. También lo será por la ingente cantidad y diversidad de agresiones normativas para con el grueso de la población que nos están mostrando la verdadera cara del orden político-económico y quien lo gestiona.
No es una crisis, se llama Capitalismo…
Que este sistema es naturalmente desigual y depredador por su propia dinámica, que sus “crisis” son estructurales y cíclicas, y que naturalmente, ante las tensiones que se dan en el mercado y las administraciones, es la clase trabajadora la que sale escaldada, son conclusiones avaladas por la realidad.
Además, que los organismos de supuesta representación y defensa de los trabajadorxs que se sostienen oficialmente (partidos políticos, burocracias “sindicales”…), sean mamotretos verticales, viciados en sí mismos y articulados para la inacción generalizada, es algo que está ahí y no podemos ignorarlo.
Tendemos a cometer el error de asimilar aquello del “no hay alternativa”, resignándonos y autojustificando nuestro inmovilismo e individualismo. No hay alternativa en los centros de trabajo para defenderse ni pelear nada, no hay alternativa a votar y que decidan por nosotrxs, no hay alternativa a obedecer a lxs empresarixs a lxs que mantenemos (si hay suerte)... Es decir, no hay más alternativa que huir hacia delante, escurrir el bulto, que “no me toque” pasarlo muy mal y que se salve quien pueda.
Acabando con el miedo, subiendo los ánimos…
La alternativa a la corrupción, a la desigualdad económica, a los desahucios, a este sistema al fin y al cabo… no puede salir más que de nosotrxs mismxs, actuando directamente y organizándonos. Para eso habrá que sacudirse de encima los años de pacto social, de “profesionales de la lucha”, de silencio y despreocupación por lo que nos afecta.
Nuestrxs explotadorxs tienen una clara conciencia de la clase social a la que pertenecen y hacen valer por encima de todo sus exigencias (reforma laboral, pensiones, recortes...). Mientras tanto, trabajadorxs, estudiantes y pensionistas nos ahogamos en el pozo del desempleo, la precariedad, la economía sumergida, la pobreza, la exclusión, la represión o el exilio. La necesidad de articular una respuesta colectiva desde la participación directa se hace más que urgente.
Debemos individualmente reflexionar en cuanto a nuestra condición de espectadorxs ante todo lo que está ocurriendo, y tomar la iniciativa. Lxs trabajadorxs y afectadxs por situaciones derivadas del desbarajuste del capitalismo, debemos asumir la responsabilidad de actuar en primera persona, asociándonos, y apreciando que con nuestra pasividad, desechamos sin más que la cosa pueda mejorar.
Porque no somos mercancía en manos de nada ni de nadie…
Te animamos a acudir a nuestras asambleas los miércoles a las 19.30 horas. En CNT no tenemos asalariadxs, liberadxs, no recibimos subvenciones del estado (autonomía de todo poder), no hay cargos remunerados ni privilegios y además rechazamos la participación en elecciones sindicales, comités de empresa, y todo espacio que no pueda gestionarse horizontalmente y con autonomía. Somos un grupo de pensionistas, estudiantes, y trabajadorxs de diferentes sectores (en activo o no), que basándonos en el asociacionismo, la igualdad, el apoyo mutuo y la acción directa, generamos un ámbito de intercambio a través del cual poder plantar cara entre todxs a los envites que nos están poniendo a muchxs contra la pared (en los centros de trabajo, en nuestros barrios y pueblos, en cualquier  terreno que nos afecte…) y perfilar futuro.
Un futuro que debe tener en cuenta que la vida social y económica en su conjunto pueden gestionarse de forma directa y realmente democrática, en consonancia con las posibilidades reales del medio, y en oposición a la inercia actual. Mediante la autogestión, el rechazo a instancias superiores de control social (el estado, el capitalismo), y la puesta en colectivo de la riqueza y sus medios para generarla, puede construirse una realidad diferente. Para ello sin más, hay que empezar organizándose, aquí y ahora.
Por eso este 1º de Mayo…
Al igual que en los últimos años, y como fruto de la confluencia entre organizaciones y colectivos opuestos a la concertación oficial, y apostando por la acción continua y la movilización contra las consecuencias de la Crisis-Estafa del capitalismo, te animamos a acudir a la manifestación del BLOQUE CRÍTICO del que formamos parte, que recorrerá Guadalajara al margen de lxs vendeobrerxs y su rapiña, convirtiendo este día de esperable pasividad en aliento y empuje para avanzar.

¡UNIÓN, ACCIÓN Y AUTOGESTIÓN! ¡VIVA EL 1º DE MAYO!
¡¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!!

El aborto, en manos de la ‘caverna’



Una vez más, malos tiempos para las mujeres y para la libertad. No somos libres si no podemos decidir sobre nuestra intimidad, nuestros cuerpos y nuestras vidas. El debate actual sobre el aborto resurge, y resurgirá, mientras los fundamentalismos religiosos, no mayoritarios pero sí muy poderosos, impongan su interpretación moral, autoritaria y anacrónica, del hecho de dar vida. Si la vida la da y la quita Dios, que el embarazo se desarrolle en el cuerpo de la mujer puede resultar un estorbo. ¿Y quién representa en la tierra a ese su Dios, único y verdadero? Pues ellos mismos; la poderosa jerarquía eclesiástica, en este caso católica, que como siempre quiere imponer su verdad no sólo a los católicos sino a la sociedad en general. Verdad que olvidando sus principios de actuación en conciencia, caridad, humildad y respeto a los demás, convierten su discurso sobre el aborto en universal, para todos y para siempre.
Las mujeres, esos seres que algunos consideran despreciables, que hacen todo lo posible para quedarse embarazadas para luego deshacerse del hijo que llevan dentro, no son maduras ni responsables para decidir. Así que son ellos, o sus acólitos, quiénes decidirán por ellas. Curioso es que sea siempre la jerarquía eclesiástica, conformada por hombres, la que más presión ejerce. Ellos, que se niegan a sí mismos algo tan bello como ser padres y la emoción de la sexualidad que busca dar vida a un nuevo ser deseado, no son los más indicados para hablar de maternidad ni paternidad, para negar la capacidad de elegir de los demás ni para temer algo tan absurdo como que el mundo se puede acabar con tantos abortos y tanta homosexualidad.
Bien está que la Iglesia se pronuncie, pero lo que no debemos permitir en una sociedad democrática y en un Estado aconfesional es que esas verdades inmutables, de las que por cierto muchos católicos y católicas de base disienten, marquen la agenda política de nuestros gobernantes. Tampoco deberíamos permitir que nos mientan y nos manipulen. Esa iglesia recalcitrante, los grupos mal llamados pro-vida y los sectores más ultraconservadora del partido en el Gobierno lo que buscan es negar el aborto o limitarlo tanto que las mujeres aún tengan que sufrir más.
La evidencia bien contrastada de que leyes más restrictivas no disminuyen el número de abortos sino que los hacen más inseguros, con consecuencias muy graves para la vida y la salud de las mujeres, no hacen mella en ellos. No se discute, como sucede en la inmensa mayoría de los países civilizados sobre las medidas que habría que poner en marcha para prevenir los embarazos no deseados que conducen a los abortos, ni cómo favorecer el proceso para que se lleven a cabo en condiciones sanitarias seguras y en los estadios más tempranos de la gestación, ni si debe permitirse hasta tal o cual semana, ni cómo prestar un apoyo especial a quienes más sufren, como las que deciden abortar por graves anomalías fetales, ni cómo garantizar que todas las mujeres sean bien atendidas, independientemente del lugar donde vivan o de si son ricas o pobres.
Desde un pensamiento democrático y ético y de acuerdo con las leyes internacionales, la Constitución española vigente y las dos leyes -de 1985 y de 2010- relacionadas con el aborto habidas en nuestro país, hay un hecho incuestionable: en el conflicto de intereses existentes entre la mujer gestante y el embrión, los derechos ciudadanos que se reconocen a las mujeres son fundamentales -a la integridad física, a la privacidad, a la intimidad- y no se pueden poner al mismo nivel que los del ser por nacer, por muy importantes que sean. Y esos derechos fundamentales de las mujeres lo son independientemente de estar o no embarazadas.
Otra cosa es que las sociedades democráticas puedan y deban ajustar las leyes que reconocen y protegen esos derechos a las diferentes realidades o momentos. El problema es que el gobierno no está diciendo por qué quiere cambiar una ley que está funcionando sin problemas, no está explicando qué mejoras se producirían con el cambio, ni siquiera concreta sus propuestas más de un año después de amenazar con ellas. Tampoco quiere consensuarlas ni discutirlas con las restantes fuerzas políticas ni con las organizaciones de mujeres, sanitarias o sociales que no les son afines.
Dos son los argumentos especialmente esgrimidos por el Gobierno para cambiar la ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo actualmente en vigor. Uno: para cumplir su compromiso electoral. Entre las tenues modificaciones que planteaban, centradas en la atención a las jóvenes de 16 y 17 años, y las retrógradas medidas que ahora defienden hay un gran trecho. Eso sin contar que de las pocas cosas prometidas que cumplen, una tenga que ser ésta, que va tan en contra de las mujeres y de la igualdad. Dos: sus dudas sobre la constitucionalidad de la vigente ley por cuanto respeta la decisión de la mujer mientras el embarazo no sobrepase las 14 semanas. En términos de democracia real, suena raro que el partido gobernante recurra al Tribunal Constitucional cuando está en contra de la ley aprobada por amplia mayoría parlamentaria y que no quiera esperarse a la respuesta del Tribunal al que apeló cuando la mayoría está en sus manos.
Si a lo anterior añadimos el gran coste económico y organizativo que conlleva cambiar una ley, máxime en la situación social y económica que vivimos, la conexión con las presiones anteriormente citadas resultan bastante obvias. Todo parece indicar que el ministro de Justicia y el Gobierno eligen ponerse del lado de la caverna antes de reconocer que ninguna persona, sea cura, juez o médico, tiene más conocimiento, responsabilidad, madurez, sensibilidad o criterio para decidir sobre algo que atañe fundamentalmente a las mujeres.
Isabel Serrano es ginecóloga de la Federación de Planificación Familiar Estatal y portavoz de la plataforma Decidir nos hace libres

El desastre económico actual era predecible


Por Vicenç Navarro

Unos pocos hemos estado diciendo desde que se inició la crisis que las políticas públicas que se están aplicando durante estos años de recesión son profundamente erróneas y están llevando a los países de la Unión Europea (y muy en especial a los países de la periferia de la Eurozona) al desastre. Como era predecible, los hechos que están ocurriendo, con el mayor incremento del desempleo conocido hasta ahora, están mostrando que, por desgracia, llevábamos razón.
En realidad, el problema con el que nos enfrentamos es fácil de entender y de resolver. Hoy el sector privado de la economía está paralizado o en declive debido a la falta de demanda y a la escasez de crédito para que las empresas y las familias puedan invertir y/o consumir. La evidencia de ello es clara, robusta y abrumadora. Ante esta situación, el único sector que puede estimular y hacer crecer de nuevo a la economía es el sector público. Así se salió de la Gran Depresión a principios del siglo XX en EEUU y en Europa. En EEUU, la Administración Roosevelt aumentó la inversión y el gasto público de una manera muy notable, acentuándose incluso más con el inicio y posterior desarrollo de la II Guerra Mundial. En Europa fue este mismo conflicto el que creó un gran aumento del gasto e inversión públicos, que resolvió el problema de la Gran Depresión.
Algo parecido ocurrió después de la II Guerra Mundial cuando se creó una Gran Recesión que fue resuelta mediante una gran inversión y crecimiento del gasto público, estimulados por el Plan Marshall. Y ahora, cuando estamos ya en Recesión, camino de la Depresión, en lugar de aumentar la inversión y el gasto público, los gobiernos de los países de la Unión Europea, y muy en particular los periféricos de la Eurozona (incluyendo España), que tienen mayores dificultades, están recortando el gasto público, lo cual es una enorme estupidez (y no hay otra manera de definirlo).
Esta estupidez se está justificando con el argumento de que la crisis la ha generado el excesivo gasto público, particularmente el gasto público social (que ha proveído una supuestamente excesiva protección social), y unos salarios demasiado altos que han hecho a los trabajadores poco competitivos. De ahí que las soluciones que se derivan de esta explicación consistan en recortar el gasto público, y muy en particular el gasto público social, y bajar los salarios a fin de hacer a la economía más competitiva. Es esta mayor competitividad, con aumento de las exportaciones, la que –se nos dice- nos sacará de la recesión. Y como muestra del éxito de estas políticas públicas se señala la disminución, cuando no eliminación, del sesgo negativo de nuestro comercio exterior. En todos los países que se están aplicando estas políticas, los datos que se utilizan muestran que la balanza comercial se está equilibrando: es decir, las importaciones y las exportaciones están igualándose.
Pero tal argumento está apoyado en un supuesto falso. El equilibrio entre importaciones y exportaciones se debe primordialmente al descenso espectacular de las importaciones, en lugar de un gran aumento de las exportaciones, y ello como consecuencia del colapso de la demanda interior. El reciente  informe de la OCDE, March Interim Assessment on the Global Economic Outlook, muestra  los datos que avalan lo que estoy diciendo. Ronald Janssen, en su excelente artículo “More Austerian Fairly Tales” en Social Europe Journal (abril 2013)hace un resumen de los datos del informe mostrando los datos para Alemania, Portugal, Irlanda, Grecia, España e Italia. La evidencia es, de nuevo, clara, robusta y abrumadora. Pero tal evidencia continua siendo ignorada por los “austerianos” (economistas favorables a las políticas de austeridad), cuyo dogma neoliberal es impermeable a los hechos y a los datos. Sus creencias, basadas en la fe y no en la evidencia científica, alcanzan niveles nunca antes vistos. España ya sobrepasa los 6 millones de parados y su gobierno continúa con sus políticas de recortes de gasto público, incluyendo gasto público social. El fundamentalismo de tipo religioso que alimenta las creencias neoliberales no es educable.
En realidad, el desempleo está creciendo de una manera muy marcada en toda la Unión Europea, alcanzando una situación extrema en España y Grecia (que son los países que están recortando más). Pero la situación es incluso peor que la que aparece en los datos de desempleo y se ve reflejada en la cifra de población empleada, que ha ido disminuyendo en todos los países, cayendo en picado en España y en Grecia, mostrando la ineficacia de las reformas laborales que se promovían con el argumento de que crearían empleo. En realidad, y tal como algunos predijimos, estas reformas han estado destruyendo empleo. La evidencia de ello es también clara, robusta y abrumadora.
¿Por qué la austeridad?
El lector se preguntará: si la evidencia de que estas políticas públicas son perjudiciales es tan clara, robusta y abrumadora, ¿por qué continúan llevándose a cabo? La respuesta es también fácil, aunque el lector raramente la leerá en los medios de mayor difusión, excesivamente influenciados por los establishments financieros y de las grandes empresas exportadoras (lo que solía llamarse la clase capitalista o también la burguesía financiera y de las grandes empresas y que en EEUU se llama la Corporate Class). La respuesta es que tales establishments, que ejercen una enorme influencia sobre los Estados, están consiguiendo lo que siempre han deseado: el debilitamiento del mundo del trabajo a fin de aumentar sus rentas. Y esto es lo que más les importa. En todos estos países, las rentas del capital están aumentando a costa de un descenso muy notable de las rentas del trabajo. La evidencia es, de nuevo, también clara, robusta y abrumadora. Y esto ha ocurrido incluso con mayor intensidad en los países periféricos de la Eurozona, incluida España.
En realidad, este debilitamiento del mundo del trabajo ha llegado a tal nivel que estos establishments se encuentran suficientemente fuertes para atreverse a desmantelar el Estado del Bienestar (con el argumento, como ha dicho Draghi, el Presidente del Banco Central Europeo, de que “no es sostenible”), incluyendo las pensiones públicas (la joya de la corona). Y veremos ahora cómo el gobierno de Rajoy tomará toda una serie de medidas para desmantelar también la Seguridad Social, privatizando las pensiones y transformando el Estado universalista del Bienestar en un estado asistencial para los sectores más necesitados de la población, referidos en la narrativa dominante como “clases bajas” o “humildes”. Éste es su proyecto (ver el libro que Juan Torres y yo acabamos de escribir, Lo que debes saber para que no te roben la pensión).
Hay alternativas, aunque se nos dice constantemente en los medios de mayor difusión que no las hay
Es fácil ver que hay alternativas. Que no exista plena conciencia a nivel popular de que estas alternativas existen se debe a la falta de diversidad de los medios de mayor difusión. El argumento utilizado por los establishments financieros de que no hay alternativas, o de que las izquierdas se quejan pero no ofrecen alternativas, no se corresponde con la realidad. Es cierto que amplios sectores  de las izquierdas gobernantes (pertenecientes a la Tercera Vía) han aceptado el dogma neoliberal. Pero hay izquierdas que sí han hecho propuestas de políticas públicas creíbles y factibles, que continúan silenciadas, cuando no vetadas, en los medios.
En realidad, las soluciones son fáciles de ver. A grandes rasgos, consisten en revertir las políticas de austeridad para estimular la economía y el crecimiento económico, financiándolo con reformas fiscales de carácter progresivo, dando mayor capacidad de intervención al sector público, con la provisión pública de crédito, a base de medidas explicadas con mayor detalle, entre otros lugares, en “Ganas de Escribir”, de Juan Torres, o en mi blog www.vnavarro.org, en la sección de Economía Política. Estas medidas podrían y deberían tomarse incluso sin salir del euro, aún cuando yo no descarto esta posibilidad, pues la peor alternativa, entre todas las existentes, es la de continuar con las políticas que el gobierno está aplicando. Esta alternativa es la peor. Así de claro

UN SÁDICO EN LA MONCLOA


Por Juan Carlos Escudier
Después de que nuestras lumbreras económicas de cabecera nos explicaran el viernes cómo agonizaremos en los próximos años, y de que el presidente confirmara ayer que el Gobierno se había puesto en lo peor sólo para inspirar confianza, tirios, troyanos y hasta algún macedonio que pasaba por allí se han puesto inusualmente de acuerdo en darle a Rajoy hasta en el cielo de la boca, aunque sin muchas esperanzas de que, finalmente, acabe cantando flamenco.
A Rajoy le teníamos por un indolente entregado a la molicie y se nos está revelando como un sádico de mucho cuidado, capaz de pedir paciencia a más de seis millones de parados y alabar a un tiempo el “pundonor y coraje” de sus ministros, gente que lo está pasando muy mal y que, si resiste, sólo es por su entrega al servicio público, al bien común y al coche oficial. El Gobierno, nos ha dicho el presidente, sabe adónde va, y eso ha desazonado mucho a izquierda y derecha porque la inmensa mayoría tiene por fin claro, adónde nos lleva este hombre.
Si no le hemos entendido mal, la estrategia del gallego es pintar un cuadro muy oscuro para que hasta la más minima cana de su barba resalte en el negro zaino y sea apreciada como un éxito inconmensurable. Así, el único objetivo visible que se plantea el Gobierno es demostrar que sus previsiones están equivocadas, algo que, de ocurrir, sería bien por casualidad, bien por la intercesión de la Virgen de Rocío, a la que la ministra Báñez se encomendó agarrada a sus varales para que las cifras del paro fueran buenas sin percatarse de que, fuera de temporada, la Blanca Paloma curra menos que el ángel de la guarda.
Según de Guindos, la prueba evidente de que el futuro es esperanzador tiene mucho que ver con el actual equilibrio de la balanza de pagos, algo que indicaría la próxima recuperación de la economía. No deja de ser una verdad a medias porque ello se ha producido a costa del hundimiento del consumo interno y de una caída generalizada de los salarios. Gracias a una devaluación interna sin precedentes, se exporta más, aunque ello podría cambiar rápidamente por la recesión a la que se ha abocado a Europa, el principal mercado de las ventas al exterior. Quizás confíe el ministro en que sean los emigrantes y sus remesas los que nos salven.
Ahora bien, el coraje ministerial es incuestionable. Por su país, el propio De Guindos permite que le cojan del cuello en las reuniones del Eurogrupo; Montoro ha dejado de decir aquello de “que caiga España que ya la levantaremos nosotros” y ahora anda centrado en la primera parte de la frase; Ana Mato ya distingue el Audi en el que se desplaza del Jaguar de su garaje, y tiene aborrecido el confeti de las fiestas infantiles; Gallardón está empeñado en reflotar Iberia a costa de que miles de mujeres vayan cada año a abortar a Londres; Báñez sabe que los 7 millones de parados están a su alcance y planea nuevas reformas para conseguirlo; Wert, ese toro bravo que se crece con el castigo, está a punto de acabar con el independentismo de tanto españolizar a los niños catalanes; y Arias Cañete, poniendo en riesgo su propia vida, se come los yogures caducados y se harta de duchas frías. Todo por España.
Ante tal despliegue de agallas, es normal que Rajoy no quiera prescindir de ninguno de ellos y que en su compañía se disponga a agotar la paciencia que nos pide, el único objetivo que ha superado con nota. Estamos muy dispuestos a aceptar que no sobra ningún ministro a cambio de que se nos reconozca que lo que falta es un presidente. Ya hay, incluso, quien ha empezado a añorar a Zapatero. No les digo más

viernes, 26 de abril de 2013

Alternativas para crear empleo y conseguir crédito


Por Vicenç Navarro
*Artículo publicado originariamente en la revista digital Sistema el 19 de abril de 2013
Una explicación generalizada del hecho de que el Banco Central Europeo (BCE) no ayude directamente a los Estados (comprándoles bonos públicos, por ejemplo, para reducir los intereses de su deuda) es que el Banco Central tiene prohibido hacerlo. La lectura del Tratado que estableció las funciones de las distintas instituciones de la Unión Europea (The Treaty of the Functioning of the European Union), sin embargo, no permite tal interpretación del porque el BCE no ayuda a los Estados. En realidad, tal Tratado así lo permite. Los artículos 3 y 127 de tal Tratado indican explícitamente que, siempre y cuando se cumpla con el objetivo de garantizar la estabilidad de los precios (por debajo del 2% del incremento promedio anual) el BCE tiene la obligación d contribuir a las políticas económicas de la Unión Europea, incluyendo el crecimiento económico, el pleno empleo, la cohesión social y territorial y la solidaridad entre los Estados miembros. El mandato no puede ser más claro.
Tal mandato, sin embargo, ha estado olvidado. Ni el anterior Presidente del BCE, el Sr. Trichet, ni el actual, el Sr. Draghi, han dado mucha importancia a este mandato, al revés, por cierto, de la postura adoptada por el gobernador del Banco Central Estadounidense, el Federal Reserve Board (FRB), el Sr. Ben S. Bernanke, el cual ha enfatizado que un objetivo central de tal Banco es estimular la economía y reducir el desempleo, declaración que sería impensable que hubieran hecho los Presidentes del BCE, fueran éstos los anteriores, o fuera el actual. En realidad, el FRB ha publicado una serie de gráficos que son enormemente ilustrativos. Ha analizado desde 1948 la evolución del déficit federal y la tasa de desempleo en EEUU, mostrando que han seguido una evolución paralela. A menor desempleo, menor déficit del Estado federal. Durante todos estos años, y durante todos los ciclos económicos, los gráficos muestran que, cuando el desempleo baja, el déficit público (como porcentaje del PIB) baja. Y cuando el desempleo sube, el déficit público aumenta. De ahí que el FRB indique que para la reducción del déficit público es esencial que se cree empleo. Como resultado de ello, se están recuperando las políticas para alcanzar el pleno empleo que las administraciones federales anteriores habían aparcado. La evidencia científica acumulada en la literatura económica muestra claramente que la mejor manera de reducir el déficit público es alcanzar el pleno empleo.
Se ha iniciado así todo un debate en EEUU que, en cierta manera, se asemeja a los debates que ocurrieron a principios del siglo XX, y que generaron el establecimiento del New Deal, el programa económico-social desarrollado por la Administración Roosevelt, que terminó con la Gran Depresión. Y lo que es importante subrayar es que el debate se centra, no sólo en estimular la economía, sino en cómo estimularla. En este debate de ahora, el estímulo económico se ve como un objetivo para alcanzar el pleno empleo. Se considera que no es suficiente con estimular la economía. Ésta puede ir creciendo sin crear empleo, lo cual no resuelve el problema mayor, que es la falta de empleo. De ahí que muchos autores concluyan que las propuestas de reducir impuestos, como medida de estímulo de la economía, no resolverán el problema. Es mejor aumentar los impuestos (sin necesariamente afectar a los impuestos de la gran mayoría de la población) y con los fondos públicos así obtenidos, facilitar la creación de empleo a partir de intervenciones e inversiones públicas.
En un periodo en que la producción de empleo en el sector privado es insuficiente, se necesita que el sector público cree empleo, bien directamente, bien indirectamente. Tal empleo debe financiarse mediante el aumento de los ingresos al Estado, cuyo descenso ha sido causado, en parte, por las excesivas ventajas fiscales y fraude fiscal de las rentas más superiores, que son las que se han beneficiado más de las políticas fiscales regresivas que se han ido desarrollando durante los años que precedieron la crisis, antes de que la crisis se iniciara. Según el FRB, si las rentas del capital se gravaran al mismo nivel que las rentas del trabajo, los ingresos al Estado federal de EEUU aumentarían un 8%
Tampoco es cierto que el BCE no podría pedir prestado dinero a los Estados.
Si bien es cierto que el Banco Central Europeo no está autorizado a prestar a los Estados miembros, sí que puede prestarlo a los organismos públicos de crédito (tal como señala el artículo 21.3 del Estatuto del Sistema Europeo de Bancos Centrales). El BCE podría prestar al 0,01% a cualquier banco público del Estado nacional y/o agencia pública de crédito (el ICO, por ejemplo) que podrían a su vez prestar al propio Estado dinero al 0,02%. Esto tendría un enorme impacto en las cuentas del Estado español y de sus CCAA. Así, el colectivo llamado Roosevelt 2012 (en honor a la política crediticia pública del Presidente Roosevelt) ha mostrado que el Estado español se habría ahorrado 26.000 millones de euros al año, dinero suficiente –según tal colectivo- para crear un millón de puestos de trabajo. Tal colectivo, basado en Aragón, también ha mostrado que tal medida habría ahorrado a la Comunidad Autónoma de Aragón 982 millones de euros, cifra a la que llegan descontando de los 1.232 millones de euros que tal CCAA ha pagado en intereses de su deuda (desde el año 2002), el dinero que se hubiera pagado en intereses a la banca o agencia de crédito público, cuyos intereses habrían sido el 1% (en realidad los intereses del BCE son del 0,75%).
El BCE podría (y debería) haberles prestado este dinero a estos intereses. En realidad, el BCE es, en teoría, un Banco público, en el cual el Estado español tiene el 8% de su capital. Si tal BCE hubiera prestado a los bancos públicos al 1%, éstos podrían haberlo prestado al mismo interés, tanto al Estado como a las familias y empresarios, permitiendo un enorme ahorro, pues ahora pagan un promedio del 6% asegurando así los beneficios de la comunidad bancaria privada. ¿Por qué el Estado español (central y autonómico) no lo hace?

jueves, 25 de abril de 2013

El paro se dispara al 27,16% con 6,2 millones de desempleados

PULVERIZA TODAS LAS PREVISIONES | NUNCA SE HABÍA REGISTRADO UNA CIFRA SIMILAR

El paro se dispara al 27,16% con 6,2 millones de desempleados

POR LA LIBERACIÓN DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS


"Asedio y liberación definitiva del Congreso de los Diputados" para conseguir "la caída del régimen (dimisión del gobierno, disolución de las Cortes y de la Jefatura del Estado), y la apertura de un proceso de transición hacia un nuevo modelo de organización política, económica y social, verdaderamente justo y solidario". Y para ello, en vez de llamar a sentadas pacíficas, lo que se defiende es lo que denominamos la "legítima defensa" y "resistencia activa". Habrá grupos de manifestantes que conformen el denominado "bloque negro". Y se pide que se le respete y se le deje actuar.

ARTE EN LA PLAZA


lunes, 22 de abril de 2013

MESOPOTAMIA 3.500 - 2100 ac. - EXPOSICIÓN EN CAIXA FORUM

Hace unos cinco mil quinientos años, en las marismas del delta de los ríos Tigris y Éufrates (en el sur de Iraq) los pueblos mesopotámicos que hablaban sumerio y acadio crearon las primeras ciudades. La primera organización territorial surgió, desde principios del cuarto milenio antes de Cristo, en un espacio fértil y al mismo tiempo inhóspito.

Con la primera ciudad, Uruk, se creó la primera red de comunicaciones, con vías, canales y postas, se desarrollaron jerarquías sociales y la división del trabajo, el capitalismo, un poder fuerte (monárquico o imperial), la escritura, el cálculo, las unidades de medida del tiempo, el espacio y el valor de los bienes, el derecho, manifestaciones culturales a través de las cuales el ser humano se fue desmarcando de la naturaleza, al mismo tiempo que la dominaba.

A través de unas cuatrocientas piezas arqueológicas, procedentes de grandes colecciones públicas internacionales, y varios documentos antiguos y contemporáneos, "Antes del diluvio. Mesopotamia, 3500-2100 a. C." explora qué le debemos a esta primera cultura del antiguo Oriente Próximo, qué imagen del mundo tuvieron los mesopotámicos del cuarto y tercer milenio a. C., que, en gran parte, nos ha sido legada a través de la Biblia, el Corán y varios mitos y textos griegos.

Se incluye alguna obra actual que revela qué imagen tenemos hoy de una cultura en su mayor parte sepultada, arrasada por la fragilidad de los materiales empleados (barro y cañas) –la piedra escaseaba– y destruida por el tiempo y el hombre.


Fraude en el pensamiento económico dominante


Por Viçent Navarro
La enorme y excesiva influencia de la industria farmacéutica en la cultura médica es un hecho ampliamente conocido que explica las medidas tomadas por la sociedad, a través de sus Estados, para proteger al ciudadano del impacto que tiene tal influencia en las prácticas prescriptivas de los médicos. Así, los médicos deben indicar explícitamente si reciben dinero o no de las empresas farmacéuticas, exigencia que adquiere especial importancia cuando tales médicos y/o investigadores sanitarios publican artículos en revistas científicas, señalando el posible conflicto de intereses entre la objetividad científica que se espera de cualquier científico y los intereses económicos de la empresa farmacéutica que financia al investigador y que intenta beneficiarse del sesgo de trabajo científico de su investigación. El programa de la Sexta, Salvados, de Jordi Évole, detalló recientemente el peligro que tal influencia tiene para el ciudadano.
Pues bien, una situación casi idéntica ocurre en el conocimiento económico. La banca tiene una enorme y excesiva influencia en la comunidad académica y/o investigadora económica, pues es, de mucho, la entidad que financia más estudios, conferencias, revistas y encuentros económicos. En realidad, la cultura hegemónica económica está configurada en gran manera por la banca en España. La evidencia de ello es abrumadora.
Como resultado de ello, las creencias existentes en los mayores fórums económicos reflejan los intereses de la banca, aún cuando nunca se presente en estos términos. Se ha desarrollado en el conocimiento económico una narrativa que habla de la santidad de la estabilidad financiera, de la rectitud de la disciplina fiscal, de la urgencia e importancia de reducir el déficit y la deuda pública, y así un largo etcétera de creencias y ortodoxias basadas en fe y no en evidencia científica. Ni que decir tiene que la realización de tales principios favorece claramente los intereses de lo que se llama el capital financiero.
Esta influencia, por cierto, no requiere que sea directa. Es decir, no hace falta que el investigador esté financiado directamente por la banca o por las compañías de seguro o por los distintos componentes del capital financiero. Es suficiente para merecer la promoción de su investigación si ésta encaja dentro de la ideología generada y promovida por tales intereses, es decir, la ideología neoliberal. La creencia neoliberal, es distribuida por las enormes cajas de resonancia –las revistas y diarios supuestamente “serios” y “respetados”- que configuran la sabiduría convencional y que dependen en gran medida para su solvencia de los préstamos de la banca.
Un caso claro es el libro This time is different, de los economistas Reinhart y Rogoff, de Harvard University (cuando los autores escribieron el libro) y próximos al capital financiero. El libro y los artículos derivados de él han sido la Biblia del pensamiento neoliberal. Desconocidos por la gran mayoría de la población, sí que se conocen entre los economistas que tienen mayor visibilidad mediática (los “gurús” económicos que aparecen en la prensa y en la televisión), apareciendo los trabajos y el nombre de sus autores incluso en la prensa diaria en sus páginas económicas. Su influencia sobre la Troika europea, el BCE, el Consejo Europeo y el FMI, ha sido enorme. Y han sido explícitamente citados por el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, el neoliberal Olli Rehn.
La tesis de tales economistas, Reinhart y Rogoff, es que la deuda pública es una rémora para el crecimiento económico. Si un país se endeuda puede perjudicar su eficiencia económica. Naturalmente que endeudarse, como tal, es permisible. Pero es mejor –según tales autores- que no sea mucho. Dicen y escriben que si la deuda pública de un país es superior al 90% de su PIB tendrá problemas graves de crecimiento. En realidad, tales señores afirman que la crisis tan profunda que tenemos en los países de la Unión Europea y en EEUU es que todos ellos están sobre endeudados. Es decir, su deuda pública es mayor que el 90% de su PIB.
Y para probarlo, muestran un estudio econométrico que, según ellos, muestra, sin lugar a dudas, que el endeudamiento es la causa del bajo crecimiento y la recesión en los que están inmersos los países desarrollados. De ahí se derivan todas las políticas de austeridad que se están imponiendo por la Troika y por los gobiernos de los países de la Unión Europea.
El fraude en tal creencia
En un artículo reciente (“Las falsedades y los errores de la sabiduría económica convencional (SEC)”, Sistema. 12.04.13) he subrayado los enormes errores, cuando no falsedades, que tiene la tesis de que la deuda pública en estos países ha alcanzado un nivel insostenible. Pero valga expandir esta crítica, a raíz del libro citado anteriormente. Supongamos, por un momento, que hay una correlación estadística negativa entre el tamaño de la deuda (como porcentaje del PIB) por un dado, y el crecimiento económico por el otro. Es decir, que a mayor deuda pública menor crecimiento económico. Una correlación, sin embargo, no indica el sentido en tal correlación. Es decir, puede ser que la deuda pública alta sea la responsable del escaso crecimiento económico (como los autores del libro y el dogma neoliberal creen) o, al revés, podría ser que sea el escaso crecimiento económico el que determine el elevado nivel de deuda. En realidad, la evidencia científica a favor de lo último es robusta (estudios del Economic Policy Institute lo han mostrado claramente, www.epi.org).
Otro grave problema de la tesis neoliberal es que pone en la misma página a todo tipo de deuda pública, sean bonos públicos a corto plazo, sean a largo plazo. Y también ignora la propiedad de tal deuda, es decir, quien la posee. No es lo mismo que la deuda pública sea propiedad de instituciones públicas (como puede ser la Seguridad Social) o sea de un hedge fund.
Pero, además de estos fallos, acaba de verse en una crítica reciente que incluso los cálculos econométricos que tales economistas publican en su libro son erróneos, cuando no manipulados. El lenguaje matemático siempre impresiona al no economista como un lenguaje serio y creíble. De ahí el abuso de tal lenguaje en la literatura científica económica. Branko Milanovich, el economista que mejor conoce las desigualdades sociales en el mundo, ha mostrado los errores ideológicos que algunos gurús mediáticos neoliberales han hecho en sus estudios neoliberalesmostrando sus sesgos ideológicos.
Este tipo de error (mejor definirlo como fraude) ha sido descubierto y denunciado por tres economistas de la Universidad de Massachussets, Tomás Hernández, Michael Asta y Robert Pollin, que han desmontado el aparato estadístico matemático sobre el cual se sostenían las conclusiones de Reinhart y Rogoff (“Does High Public Debt Consistently Stifle Economic Growth? A critique of Reinhart and Rogoff”. Un resumen de tal artículo aparece en el Financial Times, Why Reinhart and Rogoff are wrong about austerity, 18.04.13). Reinhart and Rogoff habían analizado por muchos años la evolución del crecimiento económico en un gran número de países, de distinto nivel de deuda pública. Y de los países de elevada deuda (siete) no habían incluido el periodo de crecimiento de Nueva Zelanda, que al incluirlo, como han hecho los profesores de la Universidad de Massachussets, cambia significativamente la relación. Tales autores denuncian el sesgo sistemático del trabajo de Reinhart y Rogoff, que incluye errores de gran calado, incluso en los cálculos de su modelo matemático.
Dean Baker, Director del Center for Economic and Policy Research de Washington muestra las consecuencias que tal creencia, basada en este libro, ha tenido también en EEUU (“How Much Unemployment Did Reinhart and Rogoff’s Arithmetic Mistake Cause?”). El Partido Republicano, controlado por el Tea Party, utilizó tales autores como su guía intelectual para reducir la Seguridad Social, con el argumento de que tenía que reducirse la deuda pública, deuda pública que muchos autores hemos mostrado que no tiene ningún problema en EEUU.
Sin lugar a duda tales tipos de trabajo continuarán citándose en los medios donde se reproduce la sabiduría económica convencional. Ésta siempre ignora la crítica, sintiéndose inmune como consecuencia de la falta de diversidad de los medios que el capital financiero controla o domina ideológicamente

Resistir al miedo, golpear juntos



Gerardo Pisarello y Jaume Asens
Juristas y autores del libro ‘No hay derecho (s): la ilegalidad del poder en tiempos de crisis’ (Ed. Icaria, 2012)

Llevamos casi cinco años conviviendo con un capitalismo desbocado que no acepta límites. Que avanza sin pudor y aspira a mercantilizarlo todo. La vivienda, la sanidad, la educación, el espacio público, las relaciones afectivas. Para avanzar, este proceso necesita quebrar la autonomía individual y colectiva. Aislar a las personas y reducirlas a la servidumbre, a la impotencia. El consumismo dirigido, la alienación programada, son eso: figuras de la impotencia. La otra es el miedo. A ser desahuciado, a perder un empleo, a no poder pagar las deudas, a ser multado en el metro, a ser expulsado por no tener papeles, a ser detenido en una manifestación o en una ocupación. El individualismo, el miedo, la servidumbre voluntaria e involuntaria, son formas de impotencia que se dan la mano. Todas están en la base de la deudocracia.
Esta historia, desde luego, no es nueva. La deudocracia es hija del neoliberalismo. Y este del afán capitalista de soltar amarras. De librarse de las ataduras impuestas por las luchas y resistencias populares. Tras el hundimiento del socialismo irreal, lo sabemos, la bestia no quiere bozal. No tolera los límites jurídicos, los derechos, las leyes. A menos, claro, que sean sus propias leyes. Las que benefician a los bancos, a los grandes evasores fiscales, a la oscura trama de la cleptocracia. Esas leyes, sí. Las que aseguran la “culpabilidad de las sardinas” y la “impunidad de los tiburones”, como decía la gran Rosa Luxemburgo. Lo otro, los derechos humanos, son un incordio. Una atadura inaceptable. Da igual que se trate de los derechos sociales y ambientales que de los civiles y políticos. La bestia no quiere bozal, ni críticas, ni protestas que se le vayan de las manos. Solo consumidores dóciles y atemorizados. Puede aprobar sin inmutarse normas indecentes que dejan a miles de personas sin trabajo, sin casa y sin futuro. Pero ladra indignada contra un piquete sindical o contra las pegatinas de un escrache. Así, mientras estrangula el Estado social, mientras liquida los bienes comunes, monta el Estado penal, la excepcionalidad punitiva, la vigilancia continua.
La ciudad vigilada, la ciudad del miedo, está en el núcleo de la barbarie neoliberal. Prácticas de disciplina que traspasan los muros de la prisión y se extienden por la metrópolis.
Escáneres en los aeropuertos, huellas digitales, registro de datos en la red, cámaras de vigilancia, seguridad privada en parques y plazas. “La policía en todas partes, la justicia en ninguna” como escribía Víctor Hugo en el siglo XIX. Una especie de guerra de baja intensidad que no se libra en las trincheras sino en los supermercados, en los parques, en el metro, en los sofás de las casas. Una guerra que levanta muros, fronteras y que convierte la ciudad en un gran panóptico en el que todos somos reclusos y guardias. Atentos vigilantes del vecino, convertido en una amenaza. Y junto a esa represión velada, aceptada de manera casi voluntaria, la otra. La represión pura y dura contra los excluidos y contra los disidentes. Huelguistas, activistas sociales, trabajadoras sexuales, graffiteros, mendigos, migrantes sin papeles, jóvenes sin futuro. Todos en el punto de mira de las ordenanzas del civismo, convertidas en auténtica constitución de la ciudad. Todos en el punto de mira de unos códigos penales que se endurecen a medida que aumentan la desigualdad y la resistencia.

La criminalización de la protesta, de la disidencia, tampoco es nueva. Pero se acelera cuando la resistencia crece. Se vio con la irrupción del 15-M, con las huelgas generales, con el rodeo al Parlament de Catalunya, con el 25-S. Primero, el paternalismo condescendiente, la zanahoria. Luego, el palo, el rostro torvo de los gobiernos market friendly. A medida que las políticas de austeridad se han ido intensificando, las derechas y sus cómplices han rivalizado en iniciativas represivas. Hoy, mayor contundencia policial y judicial. Mañana, restricciones al derecho de reunión, prohibición de ocultar el rostro en las manifestaciones y designación de fiscales especializados en “guerrilla urbana”. Más tarde, apertura de sitios en Internet para que los “ciudadanos” puedan delatar a los “antisistema”, ampliación de conductas constitutivas de atentado contra la autoridad, asimilación de las protestas a conductas terroristas o prototerroristas, monitorización policial de las redes sociales.
Es el derecho penal del enemigo. El que no tiene empacho en ir “más allá de la ley”, como decía el consejero catalán Puig. O en recurrir a la “ingeniería jurídica” si hay que quitarse de encima alguna garantía incómoda, como declara el ministro Fernández Díaz. Es el no derecho. El que criminaliza a cualquiera que ose levantar la voz. El que expulsa de las plazas a los indignados, el que trata como “ratas” a los huelguistas y como “nazis” a los desahuciados. Y junto a él, el derecho penal de los amigos. El que se pone al servicio del poder y mira hacia otro lado cuando hay fraude fiscal, el que indulta a los grandes banqueros y promueve o absuelve la violencia policial. Tampoco aquí la originalidad es absoluta. La violencia punitiva del Estado siempre ha encontrado sus enemigos. Y cuando no, los ha inventado. La inquisición persiguió a las campesinas despojadas de sus tierras acusándolas de brujas. Las clases propietarias persiguieron a los obreros acusándolos de degenerados, de hienas, de chusma, de vagos. Vistos con dimensión histórica, calificativos como perro-flautas o  terroristas son variantes, a menudo, de un odio lejano. El que lleva implícita la demofobia, el odio clasista (e incluso racista) de los poderosos a quienes pueden poner en peligro sus privilegios.
Llevamos años, décadas, conviviendo con un capitalismo sin complejos que pretende reducirlo todo a simple mercancía, a beneficio inmediato. Su avance ha dado lugar a múltiples formas de barbarie. Aumento de la pobreza, depresiones, suicidios, centros de internamiento, brotes xenófobos. Pero también está generando, en su afán totalizador, inéditos espacios de solidaridad, de resistencia. Un día es la PAH, el digno de quienes ponen el cuerpo para parar desalojos. Otro, las movilizaciones contra la privatización del agua, las huelgas, las decenas de iniciativas cooperativas, anticapitalistas, que surgen aquí y allá. Después del diluvio neoliberal, estas iniciativas pueden parecer modestas. Pero están consiguiendo el que parecía imposible. Que la clase política que ha gestionado la deudocracia, la cleptocracia, esté más deslegitimada que nunca. Que el régimen bipartidista y monárquico heredado del franquismo y hoy rendido a la troika comience a aparecer como un lastre insoportable. Esta deslegitimación puede, claro, traducirse en resignación, en abandono. Pero puede alimentar, ya lo está haciendo, reacciones de indignación que muten en luchas por la dignidad, por la constitución de algo nuevo. Que eso ocurra no depende de ninguna ley divina. Depende de nosotros. Porque lo que no ha sucedido nunca –como escribió Schiller– no envejece. Sigue allí para quien tenga la capacidad de rescatar del olvido las luchas y los sueños de quienes nos precedieron. Y para alimentar, con esa memoria, nuestras propias razones para estar y golpear juntos. Contra el miedo, y por la libertad

domingo, 21 de abril de 2013

LAS RUEDAS DE MANO EN LA ALFARERÍA FEMENINA


La alfarería femenina tradicional, de la que quedan restos en Zamora, algún pueblo asturiano y en Mota del Cuervo, se sirve de una rueda baja para modelar, de las llamadas de cruces. Este torno representa un notable caso de arcaísmo en sí, pero actualizado por mujeres que se niegan a que desaparezca un sistema de trabajo tradicional. 


Obsérvese que las alfareras, con estas ruedas o tornos de mano, trabajan de rodillas o de pie   y mueven el torno con la rodilla derecha si tienen ocupadas ambas manos, o sentadas en un tajo en ocasiones.

El barro no se pone directamente sobre el torno. Se coloca primeramente una corona de barro llamada maya, sobre la que asienta un disco de barro cocido llamado lusia.


Cuando la pieza está concluida se levanta con su lusia de la maya. Naturalmente las alfareras disponen de lusias en abundancia. Cuando las piezas orean y se secan, ellas solas se desprenden de las lusias.

En Moveros, en la provincia de Zamora, la alfarera coloca primeramente sobre su torno una pellita de barro, a la cual adhiere una galga, o fina losa de pizarra, sobre la que modelará su cacharro. Al acabar su modelado retira la galga de la rueda con la pieza hecha, que también se desprenderá sola al secar.

Finalmente en Carbellino de Sayago la alfarera, antes de comenzar a modelar, lleva sobre la tabla del torno un puñadito de cen iza, e imprimiendo una rápida impulsión a la misma aprovecha su giro, para extender por igual con los dedos, la ceniza sobre el tablero, formando una ligera capa que lo recubre por entero. Al acabar el modelado la alfarera retira la pieza del torno, al que sólo estaba pegado superficialmente, pues lo aislaba la ceniza de la madera.

En El Casar, en la provincia de Guadalajara, Encarnación Bravo ha realizado un modelo de rueda de mano partiendo de diseños tradicionales encontrados en la red. Encarnación forma parte de la asociación de Arte-Terapia ALCE, organizada por muchas de las mujeres de esa localidad. La rueda diseñada y ejecutada por Encarnación, ha sido donada a Arttefacto, especialmente a los componentes del Alfar y será utilizada en cuantas exposiciones y mercados se realicen. 


ÁNFORA EN PASTA REFRACTARIA

Pieza realizada en una pasta refractaria albina fina, de SIO, comercializada por MARPHIL, mediante el método del urdido. 


Además de las manos, las herramientas utilizadas han sido elementos de nuestro entorno natural, principalmente piedras de distintas formas y texturas, tanto para el raspado interior como el exterior. La pieza se ha decorado dejando una parte de forma rugosa tras ser raspada y una parte pulida o bruñida con cantos rodados.