miércoles, 26 de junio de 2013

Mundo globalizado, indignación globalizada


Indignarse, patrimonio de la humanidad. Ahora, Brasil.
Inesperada, intempestiva, no anunciada así se presenta la indignación. Lo hemos visto en Túnez, Egipto, Islandia, Estado español, más recientemente en Turquía y ahora en Brasil. La estela indignada llega, de este modo, en dos países geopolíticamente claves.

Si hace unas semanas la Primavera Turca sorprendía a propios y a extraños, hoy se repite la historia con el estallido social brasileño.
El ciclo de protesta inaugurado con las revueltas en el mundo árabe sigue abierto. Y a pesar de que todos estos procesos de cambio, de emergencia del malestar de los de abajo, comparten elementos en común, no son ni calco ni copia. Cada un de ellos responde a sus propias particularidades, contextos, experiencias… y así escribirán su historia.
Sin embargo, es innegable una dinámica de contaminación mutua, y más en un mundo globalizado, fuertemente conectado y con el papel clave, y potenciador, de las redes sociales y los medios de comunicación.
La indignación expresada estos días en Brasil significa su entrada en el continente latinoamericano, referente de las luchas sociales recientes contra el neoliberalismo y el imperialismo. Aunque las masivas protestas estudiantiles en Chile, en 2011, ya señalaban el hartazgo de la juventud con una clase política supeditada a los intereses de los mercados.
La actual protesta brasileña, pero, con todas sus particularidades, reproduce, y a la vez reinventa, discursos, uso de herramientas 2.0, actores… del ciclo de protesta indignado global.
Los jóvenes de las grandes ciudades, olvidados de la política en las altas esferas, son una vez más quienes encabezan la lucha.
Mayoritariamente no organizados, expresan, muchos de ellos, por vez primera su descontento tomando las calles, ocupando el espacio público y haciendo oír su voz. Lo que empezó como una protesta contra el aumento abusivo de las tarifas del transporte público, en uno de los países con las tasas más altas en comparación con los ingresos populares, ha derivado en una movilización ciudadana sin precedentes, la más importante en la historia reciente del país.
La corrupción, la desigualdad, los pésimos servicios públicos, los grandes eventos “escaparte” y las infraestructuras faraónicas que vacían las arcas del Estado… son sólo algunas de las causas.
Así como el disgusto con una clase política que blinda las prácticas corruptas, sorda e indiferente a las demandas sociales, con banqueros y tecnócratas adictos a la usura y al robo, conservadores religiosos en el poder que dictan leyes para “curar homosexuales”, en una cruzada contra las libertades sexuales y reproductivas, y latifundistas asesinos de pueblos indígenas y ecologistas. Descontento latente que, finalmente, explota.
Ante tal movilización social, las autoridades de decenas de ciudades, entre ellas Río de Janeiro y São Paulo, retiraron la subida de tarifas. La respuesta oficial, pero, llegaba tarde. Como antes en Sidi Bouzid (Túnez) o Taksim (Turquía), la mecha ya había prendido. Lo que empezó como una expresión de rabia ante una injusticia conectó con un malestar mucho más profundo. Y el miedo empezó a cambiar de lado.
La indignación, se ha demostrado, es patrimonio de la humanidad. Ahora le toca a Brasil. ¿Quién será el siguiente?
Esther Vivas
Periodista y activista. Autora de diversos libros sobre movimientos sociales y políticas agrícolas y alimentarias.

Publicado en: Público

Nazismo económico, tan intolerable como el nazismo racial

Nazismo económico.
Comparemos: por un lado, la propuesta andaluza de expropiar a los bancos las casas inutilizadas para dar vivienda a desahuciados y las críticas destempladas de cierta prensa: “Robo, atraco, ataque a la propiedad”. Por otro lado, el Banco de España propone crear trabajo con un salario inferior al mínimo legal (que en España es el más bajo de la zona euro y no es ya salario mínimo, sino salario mierda). ¿Dónde está la moral, al menos desde una óptica cristiana? Veamos.

“Todo hombre tiene derecho a encontrar en la tierra cuanto necesita. Los demás derechos, sean los que sean, incluido el de propiedad y comercio libre, están subordinados a ello: no deben estorbar sino facilitar su realización. Y es un grave y urgente deber social reconducirlos a su finalidad primera” (Pablo VI, Pop. Prog. 22).
“El hombre, en cuanto a su persona, y por consiguiente en cuanto a sus bienes, más es de la república que de sí mismo… Mediando una justa causa, puede disponer la república de los bienes de cualquier particular, porque los bienes de este más son de la república que suyos… (Por eso) el que se exime fraudulentamente de pagar los tributos no puede estar tranquilo en conciencia y está obligado a restituir… Es una iniquidad que se grave más a los que deberían estar menos gravados… Y así se hace ahora: que exentos los ricos, pagan tributos los pobres” (Francisco de Vitoria, Sentencias morales I, 93-94 y 103-104). Corrijo la primera frase, matizando que el hombre es tanto (no más) de la república como de sí mismo. Pero me pregunto por qué nuestras derechas exaltan al P. Vitoria como gloria española, “prez de nuestro siglo de oro y padre del derecho de gentes”, cuando tan poco caso le hacen. ¿No deberían decir (con su jerga) que Vitoria era un perfecto cabrón y un comunista camuflado?
Dicho lo cual, saquemos algunas consecuencias:
1.- El 25 de marzo del año pasado este diario publicó un artículo titulado: “Crear esclavitud”. Los hechos van respondiendo a aquella pregunta.
2.- Vivienda y empleo dignos son derechos primarios irrenunciables que están muy por encima del (supuesto) derecho a poseer una gran fortuna. Por tanto, si la iniciativa privada no puede o no sabe crear empleo, recae sobre los gobernantes la obligación grave de satisfacer esos derechos. Si no, ¿para qué gobiernan? Pero ya nos avisan los sabios que “salir de la crisis” significará sólo que no estamos en recesión mientras que el empleo seguirá siendo precario y los salarios más bajos. (Añadamos que el PP ha creado empleo, pero sólo para dirigentes del partido, que tienen sueldos dobles.)
3.- Los bancos se hicieron para el hombre, no el hombre para los banqueros. El dinero que tienen los bancos no es suyo: lo tienen para ayudar a invertir a quienes crean riqueza, no para hacer negocio ellos.
Si quieren negociar con ese dinero ajeno y les sale mal, es problema suyo; pero eso no les autoriza a dejar de dar créditos. Clama al cielo que un banquero, condenado por la justicia e indultado por el gobierno socialista, se jubilara con una pensión de 88 millones (más otros 11 de un seguro acumulado). Ya el editorial de este diario consideraba esa cifra “astronómica”. Démosle un millón (que ya lo quisieran muchos) y digamos que aquel señor es moralmente un ladrón que robó 87 millones. Si fuera católico habría que negarle la comunión como pecador público.
4.- Todo esto no afecta sólo al PP. Rubalcaba y otras prominentes figuras del PSOE tienen fortunas de más del millón de euros. Ese solo dato ya explica la crisis actual del partido, porque es profundamente antisocialista. Sueño que esos millonarios del PSOE se reunirán un día y, además de las propuestas que están haciendo, sensatas quizá pero inútiles, nos comuniquen que han decidido reducir sus fortunas a unos doscientos o trescientos mil euros y buscar modos de invertir sin más objetivo que crear empleo. Eso sería socialismo. Y así no necesitarían adornarse con lo que antaño llamé “izquierdas de plástico”.
5.- Un sistema montado para satisfacer los caprichos de unos pocos y no las necesidades de todos es puro nazismo económico, tan intolerable como fue antaño el nazismo racial.
Europa puede imponernos una reducción sensata y justa de nuestra deuda. Pero no puede exigir que esa reducción se haga precisamente recortando gastos sociales y derechos primarios, sobre todo cuando nosotros no hemos elegido a esos poderes. Menos aún debe alabar tales atrocidades como si pensara que los destinatarios de esos recortes no son personas sino una raza infrahumana (son PIGS, cerdos, y es sabido que del cerdo se aprovecha todo).
6.- Sin una revisión muy seria de nuestra moral de la propiedad, no habrá salida para este mundo. Por supuesto, lo dicho vale también, y primariamente, para la Iglesia, las órdenes religiosas y para mí.

José Ignacio González Faus
Teólogo español. Jesuita (1950) y sacerdote (1963), desde 1968 es profesor en la facultad de teología de Barcelona.
Publicado en: La Vanguardia

Nos está haciendo falta otro 68

“Hay que aprender a trabajar por algo más que por dinero”
Entrevista a John Lanchester, novela la burbuja inmobiliaria en ‘Capital’.

Tengo 51 años: si haces algo en lo que puedes mejorar, van sumando; por eso escribo. Nací en Hamburgo; crecí en Hong Kong, Brunéi, India. . . Hoy relato el estallido financiero de Londres y cómo ha degradado la clase media. El hombre no nació para servir al mercado, sino al revés.
Cuando enormes sumas de dinero de todo el planeta en busca de beneficio hinchan la burbuja inmobiliaria en una ciudad…
Pasa de ciclo en ciclo.
… La explosión financiera dinamita el centro de la capital y luego el de la sociedad -la clase media- y sólo deja en ellas a los muy ricos y a los que no les importa ser pobres.

… ¿Y qué pasa con los demás pobres?
Esos ya estaban fuera, en el extrarradio. En la ciudad, junto a los millonarios, quedan esos a quienes no les importa ser pobres: la nueva bohemia. Y la clase media o se proletariza o es expulsada por los precios.

¿Y qué hacen los muy ricos?
El nuevo rico quiere exhibir su dinero hasta que cree que lo exclusivo es él y descubre que lo mejor que puede comprar es aislamiento: la burbuja. Y se mete en ella.

¿Cómo?
Ignorando el espacio y el tiempo. Una vez dentro de la burbuja también descubren que da igual la ciudad. Ya en su interior, siguen al dinero: y tras él se mueven por todo el planeta con agencias que les solucionan desde la decoración del piso hasta las niñeras, colegios u hospitales: es el circuito de las megalópolis financieras como Londres, Nueva York, Tokio, París, Hong Kong…

¿Tanto millonario cosmopolita hay?
Es la rampante inmigración de lujo junto a la pobre que le sirve y un turismo creciente que desnacionaliza el centro de las capitales. Londres ya no es Gran Bretaña. Y cada vez se aleja más de los ingleses.

Ni Barcelona es ya Catalunya.
Porque sus nuevos pobladores ya no están vinculados al territorio: se moverán sin dudarlo de ciudad en ciudad, de país en país, para ganar o gastar con ventaja siguiendo los flujos cambiantes del capital.

El Estado nación se funde en el dinero.
Y una gran fortuna es el mejor pasaporte: así el dinero se impone al espacio. Y también al tiempo: cada vez se transmite con más nitidez de generación en generación.

¿Cómo lo sabe?
El dato estadístico es que, en el mundo anglosajón, el estatus de los padres es cada vez más nítidamente repetido por los hijos: si tú estás en la burbuja millonaria, cada vez es más seguro que tus hijos y nietos también lo estarán. La globalización ha apeado de la escalera social a las clases medias nacionales y luego se ha roto.

¿Las clases medias ya no progresan?
Y no es un problema sólo para ellas, también para la estabilidad de todo el sistema.

¿No se soluciona con buena policía?
Se puede reprimir su protesta, pero no sustituir su eficiencia al comprar y vender: la clase media es la que mejor sabe invertir cada céntimo, ya que los pobres no tienen y los ricos atesoran sin mover su fortuna o la derrochan. Y la eficiencia del mercado se resiente.

Por ejemplo.
En el centro de las ciudades sólo quedan restaurantes carísimos o fast foods baratos. El término medio desaparece. La clase media, a la que no le preocupó la proletarización de sus ciudades hasta que empezó a ser ella la proletarizada, ahora se siente estafada.

¿Sólo pasa en Londres?
En toda Europa. Pero yo diría que en España han conservado ustedes valores alternativos al dinero puro y al individualismo.

¿En qué lo nota?
Si no tuvieran alguna solidaridad, con el paro que sufren, habría barricadas. Con esas cifras, Londres ardería. ¿Y sabe por qué intensifica su obsesión religiosa EE.UU.?

Siempre fue refugio de sectarios.
Porque la religión, al menos en teoría, les brinda el último refugio donde no se les mide sólo por su dinero.

Las iglesias prestan a los que no son ricos una identidad no material; la única comunidad en la que no son considerados perdedores o ganadores.
¿Cómo son esos pobres de la capital a los que, dice, “no les importa serlo”?
Son nuevos bohemios que hallan en la cultura y el arte la identidad y autoestima que les permite ignorar la fortuna de los ricos.

¿Neohippies?
Son alternativos variopintos: artistas y profesionales. Saben que saben hacer algo muy bien y que saben lo suficiente para no sentirse miserables al lado de los muy ricos sólo por no tener tanto dinero como ellos.

Eso es una sabiduría.
Nos está haciendo falta ya una nueva ola, como la hippy, u otro 68, que no sólo ignore la obsesión economicista, sino que también se ría de ella con creatividad y humor.

¿Cuál es el paisaje tras la burbuja?
Un cambio profundo, paulatino y radical de conciencia social. La clase media comprueba que el presente es peor que el pasado y adivina que el futuro todavía será peor.

Pues es una visión poscatastrófica.
La clase media se sabe acabada y esa percepción de que su vida y la de sus hijos sólo puede empeorar impregna todo cuanto hace; era absurdo trabajar por 1.000 euros al mes cuando tu piso se revalorizaba 100.000 en un año. Pero más absurdo es todavía perderlo todo ahora y también el empleo.

¿Algún consejo?
Para progresar hay que aprender a trabajar por algo más que por dinero.

Una tómbola
Lo demostró Keynes; lo explicó aquí Stiglitz, y ahora lo novela Lanchester: la desigualdad no sólo es indeseable por injusta, sino también porque provoca ineficiencia económica: el pobre no tiene para gastar y el rico tiende a derrochar.

Y la clase media, que calcula al céntimo, se empobrece. Así, en las burbujas, valor y precios acaban confundidos por necios ricos y temerarios bancos de inversión. En Capital, Lanchester explica qué sucedió en Londres -y no ha sido diferente aquí- cuando los flujos de capital se concentraron en hinchar los precios de los pisos.
Y cómo el estallido del dinero liquida la clase media y convierte la ciudad en una tómbola de miseria y vanidad.
Cuando enormes sumas de dinero de todo el planeta en busca de beneficio hinchan la burbuja inmobiliaria en una ciudad…
John Lanchester-Capital-dinero
Lluís Amiguet
Publicado en: La Vanguardia

QUIEN PUEDE CAMBIAR EL MUNDO


Redes sociales, una tercera vía política

¿Se han convertido las redes sociales en Brasil en una “tercera vía” social y política?
Uno de los frutos de la revuelta callejera de Brasil está siendo el nacimiento de una especie de “tercera via” social y política, a través de las redes sociales interesada en la defensa de todas las minorías que no encuentran espacio en los movimiento sociales organizados.
“Lo que estamos viendo es cómo las minorías están intentando apropiarse de la movilización social para poner en evidencia sus programas de reivindicaciones”, explica el investigador Sandro Correa, de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).

Ello está contribuyendo al renacer de nuevos líderes políticos y sociales anónimos, no encuadrados en partidos y sindicatos tradicionales, generalmente jóvenes, preparados intelectualmente y curtidos ya en luchas sociales.
Lo que impresiona a los políticos tradicionales es la fuerza que estos nuevos líderes potenciales, a veces simples adolescentes, adquieren en las redes con una capacidad de convocatoria formidable.
La primera gran manifestación de Brasilia fue organizada por un muchacho de 17 años. Y esos líderes que aparecen a la luz empiezan a brillar no tanto por sus biografías, a veces desconocidas, sino por la importancia de las causas que reivindican y la fuerza de convicción que revelan, capaz de sacar a la calle a miles de personas de todas las edades y categorías.
Las redes sociales de las que se ha servido en Facebook estos días hasta el expresidente Lula da Silva empiezan a aparecer como una nueva institución o quinto poder como lo era hasta ahora la prensa, por ejemplo.
Este nuevo canal de comunicación entre los ciudadanos, con un pie siempre en la calle, tiene además la ventaja democrática de que no expresa a ningún gran líder global capaz de canalizar y unificar propuestas y protestas.
Están pulverizadas, son libres y espontáneas, no responden a órdenes de fuera ni de dentro. Pueden hasta tener el peligro de carecer de unidad, pero también la ventaja de que nadie puede aglutinarlas ni cooptarlas.
Quizás en Brasil la fuerza de los nuevos líderes espontáneos que están produciendo las redes radique en un hecho específico. Durante los diez últimos años de hegemonía del Partido de los Trabajadores (PT) con su gran líder sindicalista Lula en el poder, los grandes movimientos sociales de masa y los mismos sindicatos y movimientos estudiantiles, que en los Gobiernos anteriores se habían fortalecido en la oposición al Ejecutivo y eran los grandes líderes que sacaban a la gente a la calle, acabaron formando parte de los Gobiernos progresistas, primero de Lula y después de Dilma Rousseff.
Pasaron a ser el brazo derecho del Gobierno que los integró en sus instituciones de poder.
Si ello, por un lado supuso un refuerzo importante para el Gobierno, al mismo tiempo les despojó de su innata fuerza de contestación, apareciendo ante la sociedad como cadenas de transmisión del poder más que espejo de las inquietudes y reivindicaciones de la calle.

Lo ha recordado en el diario O Globo, Leonardo Barreto, analista político de la Universidad de Brasilia: “La cooptación política de los canales tradicionales de las minorías como sindicatos y movimientos sociales han convertido a las redes sociales en el canal de reivindicaciones de las minorías”, afirma.
Todo esto puede llevar a ese nuevo sujeto político de las redes, con sus ambigüedades y problemas, a abrir el camino para una “tercera vía” política que podría en el futuro adoptar algún líder no tradicional, como por ejemplo la ecologista Marina Silva, que ya disputó en 2010 las presidenciales con Dilma Rousseff consiguiendo entonces más de 20 millones de votos. Silva conecta hoy mucho más con ese nuevo sujeto de las redes sociales que se mueven más bien en el mundo de la pospolítica, que cualquier otro líder político tradicional.
Esa tercera vía sería una nueva forma de dialogar con los anhelos de una sociedad cuya conciencia social y política está creciendo, pero que se siente desilusionada con la política clásica de unos partidos que dan la impresión de estar más interesados en los problemas internos de los mismos y con afianzarse en el poder, que en los gritos reivindicativos de la sociedad sin voz.
Una demostración de la fuerza que están adquiriendo las redes sociales lo revela la llamada hecha por el músico Felipe Chamone, cantor de rap y productor de shows que el domingo consiguió la adhesión de 700.000 personas para la convocación de una huelga general.
Juan Arias
Fuente: El País

sábado, 22 de junio de 2013

TROFEOS DEL CAMPEONATO DE BALONMANO DE EL CASAR

Piezas realizadas en gres albino de alta temperatura. Decorados con óxido de manganeso y esmalte, sobre base de madera tintada con betún de Judea.



El pasado sábado 22 de Junio, se celebró en el municipio de El Casar un Torneo de Balonmano entre el Club de Balonmano San Fernando de Henares y los equipos infantiles de El Casar que han estado entrenando y practicando este deporte durante estos tres últimos meses, gracias a una iniciativa de colaboración entre varias asociaciones municipales (AMPA Maestros de El Casar, AMPA Los Arenales, AMPA del IES Juan García Valdemora y Asociación de Mujeres Arte-Terapia ALCE) cuya finalidad ha sido fomentar el deporte de equipo infantil a través de la práctica del balonmano. SIGUE
El Torneo fue organizado por dichas asociaciones y en él se disputaron varios partidos. Entre ellos, el equipo de los infantiles de San Fernando contra el equipo de alevines de El Casar, el equipo de cadetes femenino de San Fernando contra un equipo de mujeres y mamás de El Casar y varios partidos de los equipos de benjamines y alevines de El Casar entre sí. Al evento acudieron muchas familias casareñas y del municipio invitado de San Fernando, que disfrutaron de una mañana deportiva de diversión, con talleres, música y varias sorteos y entrega de regalos a los asistentes.

La organización del Torneo agradeció al Ayuntamiento de El Casar su colaboración a través de la cesión de las instalaciones deportivas y los trofeos que fueron entregados a los participantes por la concejala de deportes, Lourdes Tamayo, y el concejal socialista, Ramón Vidal. Al igual que agradeció a la Asociación de Mujeres Arte-Terapia "ALCE" y sus monitores/as todo su apoyo en la realización del torneo a través de los talleres infantiles, la venta de papeletas para el sorteo, la donación de camisetas para el equipo de las mujeres y mamás de El Casar y a todas las empresas colaboradoras que aportaron premios y obsequios para los jugadores/as del torneo y los asistentes (IDEOTUR, Deportes Polo, Editorial La Galera, el Centro de Donación de Órganos de la Junta de Castilla La Mancha, Caja Castilla La Mancha).

Además, para finalizar el torneo los niños y niñas que han recibido las clases gratuitas durante estos tres últimos meses quisieron agradecer a sus entrenadores Javier Arévalo y Abilio Higuero esta dedicación altruista con el regalo de unos trofeos hechos a meno en cerámica realizados y donados por el Taller de Cerámica Arttefacto y unos diplomas de agradecimiento.

Las asociaciones municipales que han participado en esta iniciativa denominada "Balonmano en El Casar" han decidido constituir finalmente un Club Deportivo Elemental de Balonmano para que el próximo curso escolar todos los niños y niñas interesados/as puedan seguir prácticando (y compitiendo) este deporte en nuestro municipio. Para más información de cómo inscribirse en el Club y en las clases de balonmano que comenzarán de nuevo en septiembred e 2013, se pueden poner en contacto a través del mail: bmelcasar@gmail.com 

viernes, 21 de junio de 2013

MERECE LA PENA EL ESFUERZO

Hay veces que el camino se nos hace cuesta arriba,
y pensamos que lo mejor sería quedarnos sentados en uno de los escalones;
pero tal vez deberíamos pensar que, ese camino,
seguramente nos llevará a algún punto desde donde podamos
divisar una bella panorámica desde las alturas...

Seguro que  merece la pena seguir subiendo, como esta calle invita.


Seguimos avanzando, o subiendo escaleras...
¡o al menos intentándolo! :)

La vida se esconde tras las ruinas abiertas


Montañas,
sólo montañas
que no recuerdan el mar.

Piedras que se secan
hasta más allá del horizonte.
Y el monte desnudo,
que persiste.

La vida se esconde tras las ruinas abiertas,
y un animalillo ve la luz
tras las rocas desdentadas.

Tirita el cierzo silbante,
Ruedan zarzas secas,
peinadas blancas de lana,
en el horizonte áspero,
dormido, olvidado,
que grita sed desde sus entrañas.

Y brota, inesperado,
iluminando siempre,
el dorado milagro,
el trigo.

Y sangran las amapolas
marcando el camino,
y ríen los pájaros cantando
que sí, que hay vida latiendo
en el monte querido, humilde,
y desnudo.


Poema de Ana Mª Domínguez Sanz

“Yo soy porque nosotros somos.”


Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.

Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?

UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: “Yo soy porque nosotros somos.”

martes, 18 de junio de 2013

Julio Anguita: “Hay que volver a plantear que la lucha es total”

Cuando Julio Anguita habla, una gran parte de la opinión pública española escucha. Sus opiniones impactan directamente en ese escondido rincón de la conciencia donde se aloja todo lo que se refiere a ciudadanía, a colectividad, a sentido común.
A la izquierda de lo posible (Icaria Editorial) es un libro que contiene un diálogo entre Julio Anguita, maestro, ex alcalde de Córdoba e histórico político comunista, y Juan Carlos Monedero, profesor de ciencias políticas de la Universidad Complutense de Madrid, ex asesor de Hugo Chávez y dialogador incansable.
Estamos ante una conversación de gran profundidad, donde ambos bucean en las raíces históricas de los problemas presentes y eternos de España. Parten primero de entender cómo el relato de la historia de España, y por tanto la construcción de su identidad actual, está escrito por los vencedores. Un relato, como indica Monedero, que va “de Don Pelayo a María Dolores de Cospedal”, que tiene sus antecedentes en la Contrareforma y que Anguita y Monedero interrelacionan críticamente hasta llegar a la Transición. En ese punto, el ex secretario del PCE valora, sin ataduras, el papel de su partido en este periodo. Una etapa esencial en la historia de España que califica de “engaño tremendo cuyas graves consecuencias llegan hasta la actualidad”. Monedero, por su lado, completa la crítica a la Transición desde una nueva generación de la izquierda, con nuevas perspectivas. Ambos remarcan la necesidad de reconstruir un relato crítico, “un hilo rojo”, de la historia de España.
También analizan sin ataduras episodios polémicos de la historia reciente de Izquierda Unida. Anguita reflexiona sobre su estrategia, sus diferentes identidades políticas y sobre la política de pactos de IU en Extremadura y Andalucía.
Situándose en la crisis actual, Juan Carlos Monedero plantea nuevas estrategias para la izquierda, aprendiendo de prácticas y saberes desarrollados en América Latina. Anguita, sin perder el ritmo, demuestra una ideología en constante evolución poniendo sobre la mesa propuestas concretas y planteando la necesidad de buscar nuevas formas de organización en los partidos de izquierdas. Hablan de frentes cívicos, de cómo articular puntos de encuentro con propuestas alternativas. Un discurso unitario para la izquierda de aquí y ahora que incluye a una ciudadanía organizada.
Un diálogo que explora la ilegitimidad del poder actual y que anima a la ciudadanía a situar a la clase dirigente en la ilegalidad. En esta conversación se entretejen propuestas posibles planteando el derecho a la rebeldía que, como recuerda Julio Anguita, tiene su base legal en la Declaración de Derechos Humanos de 1948.

“Este sistema social está anquilosado”


Extracto de la conversión entre Anguita y Monedero contenida en A la izquierda de lo posible

Juan Carlos Monedero

Creo que tenemos un gran problema en España y es que España falla como país. Es la frase con la que Ramón Carande cuando le piden: «resúmame España en dos palabras», contesta: «demasiados retrocesos». En nuestro país, siempre que ha existido un impulso, ha venido un contraimpulso.
Y esto es así cuando menos desde la guerra de las Comunidades de Castilla, de Carlos V contra los Comuneros, cuando la derrota acabó con la posibilidad de una red de ciudades libres y autónomas; luego, cuando en Europa se extiende la Reforma, en España nos convertimos en los paladines de la Contrarreforma; frente a la revolución liberal en Europa, y pese a que fuimos avanzados y hasta entregamos al mundo el nombre del liberalismo, aquí surge primero Fernando VII y luego el Carlismo. Cuando avanza la Revolución Francesa, nosotros velamos porque funcione el cordón sanitario. Si en los años treinta emerge la revolución democrática y tras la derrota del fascismo nace el Estado social, a nosotros nos toca la anomalía de 40 años de franquismo en pleno siglo XX.
Esa es la marca España, eso de lo que ahora habla tanto el Partido Popular. Pero la marca España tiene unos cuantos problemas como país no resueltos desde el siglo XIX: la cuestión social, la cuestión territorial y la cuestión internacional. Ese «no recordar» del que hablamos, nos impide enfrentar quiénes somos, nos lleva a no asumir nuestra propia historia. Se llama los Cien mil hijos de San Luis para que vengan a solventar los problemas de la monarquía, Franco llama después a Hitler y a Mussolini para que bombardeen a otros españoles, Felipe González llama a Willy Brandt y a Mitterrand para que saqueen la industria nacional. Y en ese sentido creo que la solución es que en algún momento el pueblo de España decida por sí mismo, que asuma realmente las riendas de su futuro y se reinvente.
Es necesario poner enfrente de un espejo la idea de las dos Españas, que ha sido el gran argumento para frenar la transformación, como si realmente hubiera dos Españas iguales, similares, pero confrontadas, que se argumentan en la historia con los versos de Machado «españolito que vienes al mundo te guarde Dios/ una de las dos Españas ha de helarte el corazón» o con el Duelo a garrotazos de Goya, esos tipos semi enterrados en la arena en una pelea a muerte, o en la frase famosa de Larra en el cementerio la noche de difuntos: «aquí yace media España, víctima de la otra media». Pero no es verdad. Ha habido una mayoría de españoles en la historia que han querido construir su bienestar y han encontrado enfrente a una minoría con mucha fuerza que ha sabido frenar cualquier desarrollo de esa mayoría.
Lo que tú planteas, Julio, es el corazón de lo que tenemos que hacer y también lo que explica por qué están floreciendo tantos grupos políticos que tienen una parte analítica. Porque sin explicar qué es lo que ocurre no podemos operar políticamente. Creo que una de las primeras razones que tenemos que enfrentar es mostrarle a esta ciudadanía dónde ha sido engañada. Por esto al principio señalaba que hemos sido: «engañados, traicionados y envilecidos», porque me parece muy relevante.
La gente tiene que dejar de aceptar ese juego de nuevos ricos que piensa que en algún momento España fue maravillosa. Si no se contrarresta ese discurso, van a ganar los que dicen: «Pronto van a pasar los males, ya tenemos localizados a los culpables —que van a ser inmigrantes o malos españoles— y vamos a regresar a ese pasado luminoso».
Aquí, en el Reino de España, nunca hemos tenido, en las casi cuatro décadas de posfranquismo, un referéndum real. Cuando murió Franco no nos preguntaron si queríamos democracia o república; aquí no hubo un debate real sobre la Constitución de 1978; aquí no hubo un debate real ni siquiera sobre el referéndum de la OTAN, porque fue un referéndum amañado por la manipulación de la única televisión que había; aquí no nos preguntaron qué tipo de relación queríamos con Europa… Es decir, el nuestro es un país en el que no se ha confiado nunca en la población para que realmente opine cómo quiere articularse, y por lo tanto siguen funcionando las mentiras de ese relato, como tú bien dices, del siglo XIX.

Julio Anguita

E incluso de antes. Yo me sitúo en la Contrarreforma. Además, la Contrarreforma significa que existe una verdad oficial y, ¡ay de quien no viva según esa verdad oficial! Pero claro, esa Contrarreforma también existe porque hay un estancamiento social, de la propiedad: de la propiedad inalterable, de la Iglesia, de la nobleza, la propiedad de los ayuntamientos, aunque esta propiedad estaba muy al servicio de la gente, de los bienes propios.
Este sistema social está anquilosado. Hoy en día los agricultores, en concreto en Andalucía, siguen igual que en el siglo XVII, agricultores-labradores que en muchos casos te llevan la finca desde el cortijo. No cambia. Es esa misma situación. No ha habido una revolución agraria.
En el siglo XIX, en 1836, cuando a un propietario agrario de Córdoba —Álvaro de Sotomayor— se le ocurrió traer la Sociedad Económica de Amigos del país, yo tuve la oportunidad de poder leer cómo en la prensa de entonces el choteo era generalizado; se le contestaba con el refrán, se le contestaba con la apostilla, con la vulgaridad de que la vida es así, que por qué te vas a meter en determinadas circunstancias, etcétera.
Pero hay un momento en que parece que algo cambia. Es en la llamada Guerra de la Independencia, donde aparece un ejército, diríamos, liberal, donde se multiplican los aspectos de mayor creatividad en lucha contra el francés; pero a pesar de esa gran lucha contra el invasor, los Cien mil hijos de San Luis entran en España sin disparar un tiro y se plantan en Andújar.
¿Cómo es posible que aquella gente que se levantó en armas sea capaz ahora de aguantar que entren 100.000 franceses? La explicación está en la Iglesia. La Iglesia le estaba diciendo al guerrillero: «lucha porque la virgen lo está diciendo, porque el Señor, por tu costumbre…» y como los que vienen, vienen a poner al rey absoluto, automáticamente la Iglesia se mantiene.
Pero el hecho se repite. Vamos a ver: ¿hoy en día, alguien ha oído a la Iglesia criticar la política económica? ¿Alguien ha oído al cardenal Rouco decir cómo están viviendo millones de españoles, que hay gente que no come? ¿Alguien ha escuchado cualquier decisión, cualquier comentario de la Conferencia Episcopal, sobre la situación económica? No.
Simplemente están luchando por la pervivencia de la Iglesia como institución, para que predomine su pensamiento por encima de los otros. No han aprendido nada.
Porque la Iglesia no es solamente la Iglesia, la Iglesia se monta sobre un conjunto de perezosos mentales que defienden su chiringuito económico a capa y espada, y es una especie de costra que tiene una influencia a través de los mecanismos, de los tópicos y folclores con la gente del común: la Virgen del Rocío es un ejemplo. Ahí se disipan todas las diferencias sociales. La María Santísima es la importante. Y así la sociedad no se mueve.
¿Cómo intentar combatir eso o por lo menos poner a la gente delante de un espejo? No somos nuevos, esto ya se intentó: se intentó en la República, se intento muy poco, dentro de lo que se podía, con la Ilustración, esa Ilustración a la española que era más aguada que la francesa, de una minoría, que en un momento determinado prende porque hay mensaje en la izquierda que habla de un mundo nuevo: estoy hablando de Fermín Salvochea, estoy hablando de las primeras organizaciones obreras, estoy hablando de la Guerra Civil donde se da ese enfrentamiento que ya viene de todo el siglo XIX y que pone a toda la gente a luchar por una esperanza nueva defendiendo la República…
Pero llega después el Franquismo y llega la Transición, que es una auténtica apisonadora de vulgaridad, de pobreza intelectual. Y ahí, hay que decirlo, tienen responsabilidad, tenemos responsabilidad los partidos políticos, y entre ellos el Partido Comunista de España. Y lo dice alguien que fue su Secretario General, pero que ya en una reunión del Secretariado hicimos la conveniente autocrítica porque fuimos responsables también de lo que estaba pasando.

Julio Anguita

Gracias a una charla sobre la legalización del PCE que tuve que dar en la universidad, conocí lo que el Comité Central pensaba sobre la bandera y la Monarquía, pues yo no formaba parte de la dirección. Entre el material que pude oír una frase me llamó la atención: «bueno, hemos luchado para esto».
Pues no, no hemos luchado para esto. Miren ustedes, los que nos metimos en el partido en los años setenta teníamos dos ideas claras: una, luchábamos contra la dictadura, pero queríamos otra España avanzada socialmente. No nos metimos solo para que muriese Franco y a ver qué nos daban.
Pero se presentó así y tragamos, con más o menos debate pero tragamos, y ahí está el origen de muchos problemas. ¿Por qué?, porque el PCE era el único que había luchado consecuentemente, y por tanto su ejemplo tenía que continuar después. El fallo lo hemos pagado caro, porque el PSOE era el PSOE, y ya sabíamos lo que iba a pasar.
Desde la izquierda hay que tener la valentía de explicar todo esto a nuestro pueblo, con mucha paciencia y dulzura. Incluso arrostrando el riesgo de que no le guste la explicación. Es decir, combatir al PP en estos momentos tiene que ir acompañado de un proyecto alternativo y de un relato histórico, si no, acudimos, simplemente, a la lucha inmediata, a la tensión del momento, a la algarada ante cualquier situación. Es necesario un proyecto cultural que se enfrente como contrapoder al proyecto cultural que tiene la derecha, que está más arraigado de lo que nosotros podemos pensar.

Juan Carlos Monedero

La mirada suspicaz con la Transición me vino cuando estudié en Alemania. Los contrastes entre ambos países eran muy grandes. Defender el nazismo en Alemania era un delito, y en España, un franquista como Fraga, que estaría preso de haber sido alemán, encima escribía la Constitución Española de 1978. España era un país extraño donde, a diferencia del resto de Europa, podías ser demócrata sin ser antifranquista. Además, si la democracia española me parecía tan débil, la Transición no podía ser tan maravillosa [...]
La Transición no se cuestionaba. Tan grande era el fraude, que incluso el 23F desaparecía del relato de la Transición porque no había cómo encajarlo. Al final, tuvo que ser un novelista, Javier Cercas, el que escribiera el relato del triunfante golpe del 23F (porque el golpe triunfó en todos sus objetivos, más allá de que Tejero arruinara el plan inicial del Rey), cubriendo el hueco que la academia, de manera vergonzante, renunció a cubrir.
Yo creo que si uno mira la historia de nuestro país (bueno digo siempre país aunque soy consciente de que somos una peculiar nación de naciones aún por entender), no tiene fácil encontrar los hechos que podrían anticipar nuestra rabia. Francia mira a la resistencia contra los nazis, a la toma de la Bastilla. Nosotros a mitos llenos de falsedades como el Cid Campeador o la Transición, incapaces siquiera de reclamar el liberalismo progresista del siglo XIX.

Julio Anguita

En España falta el movimiento intelectual, eso es clave, porque sin ese movimiento intelectual no hay movimiento obrero. Los obreros o los trabajadores, librados simplemente a nuestras fuerzas, no pasamos del reformismo.
Los sindicatos necesitan una referencia de sociedad alternativa, porque cuando la han perdido se han transformado en gestores de la sociedad que hay.
Esta situación se ve a lo largo de la historia. Cuando la UGT, la CNT o Comisiones Obreras empiezan a hablar de otra sociedad alternativa, más participativa, donde la riqueza se reparta entre todos, están planteando otro mundo. Pero, hoy esto ya no se plantea. Ha desaparecido esa meta. Se habla de los convenios, de lo mal que lo hace el gobierno y, ¿qué ocurre? Que los sindicatos terminarán por desaparecer, porque, entre otras razones, están defendiendo unas causas que a veces ya no tienen sentido.
A la clase o las clases hay que darles el sentido de su deber en estos momentos, porque no solo de pan vive el hombre; necesita un sentido, un porqué, para poder seguir luchando, que solo se lo puede dar un discurso comprometido. Esa alianza que se llamó la alianza de los trabajadores y los intelectuales es necesaria, pero eso sí, esto no es mezclarse todos en una manifestación y punto, no se trata de eso, esto es un combate intelectual, por la historia, y, o se hace así o no tendremos ninguna salida.
[...] me han preguntado si tengo una obsesión por la historia. Pues sí, porque quiero decirles a mis compatriotas cuando me lean que la Transición fue un engaño tremendo, que ya venía precedido por otros engaños en la historia. Es tremendo el desconocimiento de la historia de España.

Juan Carlos Monedero

Y sin embargo Felipe González metió a los intelectuales en la bodeguilla. Cien intelectuales firmaron un cheque en blanco al Partido Socialista en el 82, después se vieron prácticamente obligados a apoyar el sí a la OTAN, gracias a todo el entramado del grupo Prisa, que era el que decidía si eras intelectual o no lo eras [...]

lunes, 17 de junio de 2013

El coño de su puta madre

Por Arturo González
Sánchez-Gordillo no es Vargas Llosa. Ni en las formas de expresión ni en las ideas. En una Asamblea de IU ayer en Sevilla, Gordillo le dijo a la Europa de los mercaderes que se fuese al coño de su puta madre cuando atacaba la Ley de Reforma de la Administración Local, que califica de terrorismo democrático y fascismo centralista contra los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes, cuando defendía también la creación de un banco público de tierras para hacer que la tierra sea para quien la trabaja, frente a la burguesía terrateniente, la más inútil de Europa, y cuando exigía apoyo para el Sindicato Andaluz de trabajadores.
Vargas sostiene que la utilización de lenguaje grosero revela cortedad cultural y mental, ello sin entrar a valorar si el fondo de lo que ha dicho el ordinario está justificado o no, e ignorando que hay veces, muchas, en las que el lenguaje soez refuerza lo dicho y es la única manera de que se le preste la importancia debida. Si Gordillo no lo hubiera dicho con esas palabras, su mensaje habría quedado inadvertido. Las formas son parte de la esencia. Y de una manera de pensar. Se dice ‘que se jodan’ y se admite sin apenas reprimenda y sin entrar a medir si es más grave que se jodan los parados o que el coño de la vieja Europa se organice en promoción capitalista. Se dice que ‘usted ha traicionado a los muertos por ETA, y el que lo dice llega a Presidente del Gobierno.
Los ciudadanos hablan según la adscripción social a la que pertenecen, la mayoría de las veces involuntariamente y sin mérito propio, y habría sido extraño y quedado cursi si Gordillo ayer hubiese empleado la ortodoxia verbal de un Premio Nobel o un ilustrado ciudadano. Alguien tiene que seguir utilizando el acervo literario del castellano, también llamado español. El insulto genérico no tiene por qué ser proscrito ni descalificador. La UNESCO debería declararlo Bien Cultural de la Humanidad. Cela recopiló 1.100 palabras para decir puta. Los insultos liberan de la agresividad directa, existen en todos los idiomas, y queda ridículo decir, por ejemplo, vete a la porra. Además no se sabe bien quién es la madre de Europa. Un locutor le puede llamar paleto, malcriado y botarate a un juez concreto y con nombre y los tribunales le absuelven, pero un líder sindical no puede expresar en su onda verbal la rabia de la explotación a la que se somete a los jornaleros andaluces. Una ministra puede decir que los niños andaluces son analfabetos, o un ministro afirmar que hay que españolizar a los escolares catalanes, y no son objeto de sanción y crítica. No, lo grave es decir el coño de su puta madre. Los tacos y las expresiones burdas causan menos daño que las afirmaciones autoritarias de los elegantes y los mandatarios. Tras cientos de años se ha conseguido que la blasfemia desaparezca del Código Penal, cuando todos estamos hartos de exclamar ¡ostias! si nos quemamos o acordarnos del Sumo Hacedor por tanta injusticia como reparte.
La finalidad del lenguaje no es otra que la de que el interlocutor comprenda lo que quieres decir. Los finos y melindres lo rechazan en aras de una estética purista y clasista. Cada oveja con su palabra pareja, y cada persona con su circunstancia económico-social. El día en que todos seamos refinados en el decir, el idioma habrá muerto y los que así hablan serán falsificadores del impulso humano. Por eso Gordillo tenía razón y Europa es una entelequia que de momento no hace más que jodernos la vida con tanta austeridad y tanta leche. Dejemos al menos de ser austeros con las palabras, que son gratis. Aunque se asusten viejecitas, pusilánimes y biempensantes.
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Gota ESTADÍSTICA OFICIAL: 800 casos de corrupción y 2.000 detenidos, ¿es mucho o poco?

ÁNFORA BLANCA CON AROS


Pieza realizada en pasta refractaria blanca de alta temperatura mediante la técnica de urdido (churros). El trabajo se ha realizado de forma conjunta con Teresa Pérez Bravo en nuestro taller.

http://tallerescenica2012.blogspot.com.es/

sábado, 15 de junio de 2013

Universidad Popular de los Movimientos Sociales

Llega a Madrid la Universidad Popular de los Movimientos Sociales

La iniciativa, repetida ya en otros países por el sociólogo Boaventura de Sousa, reunirá este fin de semana en Alcalá de Henares a cerca de 40 colectivos y movimientos de varios países, académicos y artistas para acercar posturas entorno a la forma de reconstruir el pensamiento democrático en Europa.


La necesidad de convergencia entre las distintas luchas sociales que se están llevando a cabo, no sólo en España, sino en todo el sur de Europa contra el avance neoliberal y las políticas de austeridad y recortes es un tema en constante debate. Lo mismo ocurre con el actual estado del sistema democrático en un momento en el que cada vez más voces críticas denuncian su maltrecha salud.
Si el fin de semana pasado se desarrolló un primer intento de unificar objetivos entre partidos políticos de izquierda y movimientos sociales en las jornadas "Alternativas desde Abajo", este sábado y domingo es el turno de los movimientos sociales, que durante dos días debatirán y acercarán posturas en la Universidad Popular de los Movimientos Sociales. No sólo acudirán colectivos estatales, sino también de otros países que también están sufriendo la llamada "ofensiva neoliberal", que aprovecha la crisis económica para erigirse como salvadora de la economía mundial, aplicando las medidas que emanan de organismos supranacionales -FMI, BCE, CE-  que ningún ciudadano ha elegido, pero que marcan las agendas de recortes de sus propios gobiernos, acabando de facto con la soberanía de los parlamentos nacionales y con la representación en ellos de los intereses ciudadanos.
Marea Verde por la Educación, Marea Blanca por la Sanidad, Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica, Plataforma Eurovegas NO, Juventud Sin Futuro, sindicatos de mineros asturianos,... Estos son sólo algunos de los cerca de 40 colectivos, que se reunirán en Alcalá de Henares (Madrid) con otros como el Movimiento #Yosoy132 de México, El Movimiento 5 Estrellas del Italiano Beppe Grillo o el colectivo Precarios Inflexibles de Portugal, entre otros.
El objetivo de esta dinámica, titulada "La Reconstrucción del Pensamiento Democrático: la Democracia en Europa" no es otro que facilitar un espacio de encuentro e intercambio entre los distintos objetivos y conocimientos de los movimientos sociales, que en estos tiempos en los que el Estado Social y Democrático de Derecho adolece precisamente de recortes en políticas sociales, escasa democracia y pérdida progresiva de derechos para la ciudadanía, están tomando conciencia de su importancia como actor social y político.

La Universidad de los movimientos sociales

La Universidad Popular de los Movimientos Sociales (UPMS) nació en 2003 al calor del Foro Social Mundial de ese año y conforma uno de los pilares del proyecto Alice, un grupo de investigación  centrado en la "democratización de la democracia", "transformación del constitucionalismo", "Economías alternativas al capitalismo y "derechos de la dignidad humana". Todo ello coordinado por el prestigioso sociólogo portugués Boaventura de Sousa, quien a su vez dirige el Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra. Sousa es conocido por su defensa de la idea de que unos movimientos sociales y cívicos fuertes son esenciales para que la sociedad ejerza un control democrático y para el establecimiento de
formas de democracia participativa.
La idea de Sousa y el objetivo de la UPMS es promover diálogos, acercar los conocimientos populares -representados por los movimientos sociales- a los conocimientos académicos -representados por intelectuales y artísticas- para reducir la distancia entre ellos y "volver el conocimiento académico más relevante para las luchas sociales concretas" que desarrollan movimientos como por ejemplo la Marea Ciudadana, explica a Público Antoni Aguiló, investigador del proyecto Alice que también estará presente en el taller del fin de semana.
Para la convergencia entre ambos saberes, en la jornada estarán presentes diversos académicos del ámbito universitario como el propio Boaventura de Sousa, que ha repetido esta experiencia en otros lugares, como el febrero de este año en Leiria (Portugal) y, sobre todo, en países latinoamericanos como Colombia, Brasil o Argentina. Sousa, explica él mismo, sólo es un "facilitador" que fomenta encuentros y diálogos entre los actores que deben llevar a cabo el cambio social que consideran necesario para garantizar y hacer valer sus derechos.

Un aprendizaje recíproco

Para ello, el sociólogo portugués formuló dos procedimientos metodológicos básicos: latraducción intercultural e interpolítica, es decir, un entender recíproco entre movimientos, organizaciones e investigadores, "sin destruir la autonomía de los movimientos, de sus conceptos y lenguajes propios, observando lo que los divide y los une para organizar acciones colectivas", explican en la web de la UPMS. El otro método es lo que Sousa llama ecología de saberes, una forma de producción de conocimiento que huye de la lógica dominante de "conocimiento monocultural moderno occidental" utilizando un "proceso pedagógico" en el que el uno aprende del otro, el saber conformado en las distintas luchas y el conocimiento académico.
Lo importante de estas dinámicas es que los movimientos puedan expresarse ampliamente para su mejor conocimiento académico, tanto es así que "los intelectuales sólo pueden hacer intervenciones de tres minutos", explica Sousa.
La UPMS, explica Aguiló, aplica "un proceso pedagógico orientado por los principios de la Educación Popular que sitúan el saber popular en el centro mismo de la construcción del proyecto político alternativo, y nuevas formas de generar discursos contrahegemónicos". Es decir, frente a la repetición sistemática del "vamos por el buen camino" del Gobierno de Rajoy, que no cesa en la aplicación de paquetes de recortes y políticas de austeridad, imponer el "Sí se puede" que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca hizo popular en su lucha contra los desahucios.
Durante este encuentro, movimientos y colectivos sociales; intelectuales como Juan Carlos Monedero, profesor de la Universidad Complutense de Madrid o artistas como el Nega del grupo de rap político Los Chikos del Maízdiscutirán sobre las convergencias entre las luchas de cada colectivo, sobre la construcción de agendas comunes y sobre las fuerzas y flaquezas de cada uno, todo ello partiendo de lo que cada movimiento ha escrito previamente en una carta a los ciudadanos europeos que expondrán en la dinámica