sábado, 27 de julio de 2013

jueves, 25 de julio de 2013

INCAPACIDAD DE RAJOY Y BURLA A LAS VÍCTIMAS



Mariano Rajoy, ha trasladado su pésame a los familiares de las víctimas mortales en el accidente de tren en las inmediaciones de Santiago de Compostela con una nota en la que en el último párrafo dice sentirse "consternado por la noticia del descarrilamiento", aludiendo a las víctimas del terremoto de Gansu, en China. "Quiero transmitirle mi más sentido pésame por la pérdida de vidas humanas y cuantiosos daños materiales que ha traído el terremoto que ha tenido lugar esta madrugada en Gansu".

miércoles, 24 de julio de 2013

EL PP SÍ QUE SABE JUGAR AL MONOPOLY

El PP es experto en jugar al Monopoly: y tiene centenares de copias de la famosa tarjetita: "esta tarjeta le libra de la cárcel y al pasar por la salida llévese además un sobre".


Pistoleros de uniforme y pijorrojos energúmenos

Por Pablo Iglesias
No voy a ser tibio. Hemos visto a pistoleros uniformados cometiendo delitos ante las cámaras con total impunidad. Es curiosa la imagen que tienen las UIP´s ante la ciudadanía en comparación con el resto de la policía y de la Guardia Civil que están bien valorados, a diferencia de la UIP´s. En cualquier caso, el problema no son ellos; esos tipos que dan palizas, que golpean a la gente, que utilizan de manera irregular las defensas reglamentarias están cumpliendo órdenes y ese es el estilo de este Gobierno: absolutamente sumisos y serviciales con los poderosos y arrogantes con los débiles
Esto fue lo que dije en el programa de Cuatro “Te vas a enterar” tras la proyección de unas imágenes en las que se veía la actuación de las UIP´s contra las personas que protestaban en el escrache feminista del lunes. Pueden verlo aquí (minuto 29) . La primera respuesta de José Manuel Sánchez Fornet, miembro del Sindicato Unificado de Policía, desde su cuenta de twitter fue: El Niño pijorrojo de papá @Pablo_Iglesias_ es un energúmeno. Un clasista vividor acomplejado que vive de ser sectario. Sus siguientes twitts fueron en la misma línea: vividor, niñato…
Todo el mundo conoce los calentones de Fornet en twitter pero aún así me sorprendió su reacción. Nos conocemos, ha participado en varios de mis programas y, hasta ayer, no teníamos mala relación. Es más que obvio que mi comentario de ayer no le iba a gustar, ni a él ni a cualquier representante sindical de la policía e incluso me hubiera parecido razonable que defendiera a sus afiliados y se enfrentara a mi, pero la forma de hacerlo le desacreditó y, lo que es peor, ensució la imagen de un sindicato policial que, a pesar de su corporativismo y de haber defendido muchas veces lo indefendible, ha tenido otras veces el valor de señalar a los poderosos.
Fornet queda retratado como el perro ladrador que no muerde y esto es un elogio más que un agravio. Si un policía quisiera hacerme daño no se pondría en ridículo en twitter; contaría con decenas de formas de venganza privada que quedarían impunes. Pero Fornet no es un matón ni un mafioso, es sólo un bocazas. El problema no es ese, sino la imagen de la policía que ha dado y de la que debería avergonzarse.
Sé que mis palabras duelen pero más duelen las cabezas abiertas, las lesiones, los ojos reventados y las humillaciones a las que son sometidos manifestantes y periodistas por las actuaciones de los antidisturbios. Si la obligación del SUP es defender a los suyos, la mía es defender a las víctimas de los abusos, señalando siempre (como hice esta vez) que las UIP´s sólo cumplen órdenes y que los verdaderos responsables son los mandos políticos que las dan. Ellos son los que convierten en pistoleros de uniforme a funcionarios públicos que deberían protegernos, del mismo modo que los nazis convirtieron a la policía y al ejército alemán en asesinos.
Hay miles de horas de imágenes que revelan la ilegalidad de muchas de las actuaciones de las UIP´s que, a veces, siguen actuando encapuchados y sin el número profesional visible y que cuentan con la protección de aquellos que les dan las órdenes. Las imágenes, denunciadas por la prensa hasta la saciedad, contrastan con la escasez de condenas y con los indultos.
 Volveré a no ser tibio. Ciertas actuaciones de las UIP´s y de las diferentes unidades antidisturbios (vascas, catalanas, de la Guardia Civil, etc.) perjudican la imagen de un servicio público esencial como es la policía y humillan a los millares de agentes que desarrollan su actividad cumpliendo la ley.
La policía no sólo es un servicio público imprescindible para cualquier sistema político sino que además es un instrumento ineludible para la transformación democrática. Los demócratas necesitamos a los policías y militares decentes de nuestro lado. Pensaba que Fornet, aunque a veces defendiera lo indefendible, era un policía decente. Ser un bocazas no le convierte ni en un fascista ni en un criminal, pero ensucia su uniforme y le desacredita como representante de la policía

ARTE & POESÍAS



"Fiz de mim o que não soube
E o que podia fazer de mim não o fiz.
O dominó que vesti era errado.

Conheceram-me logo por quem não era e não desmenti, e perdi-me.
Quando quis tirar a máscara,
Estava pegada à cara.

Quando a tirei e me vi ao espelho,
Já tinha envelhecido.

Estava bêbado, já não sabia vestir o dominó que não tinha tirado.
Deitei fora a máscara e dormi no vestiário
Como um cão tolerado pela gerência

Por ser inofensivo
E vou escrever esta história para provar que sou sublime."

jueves, 18 de julio de 2013

La cooperación y no la competición es instintiva

Volver a los entornos de colaboración.


Hace un siglo, algunos industrialistas como Andrew Carnegie, pensaban que la competitividad y la desigualdad económica, se justificaban con la teoría de la evolución de Darwin. Ellos nos dejan con el legado ideológico que afirma que la economía corporativa, en donde la riqueza es acumulada por unos cuantos, produce el mejor resultado para la humanidad.

Una distorsión de sobremanera de la teoría de Darwin, que hoy en día se nos es más fácil apreciar como una falacia. Su libro de 1897, “El origen del hombre”, decía que la especie humana ha logrado su éxito debido a rasgos como la compasión y la habilidad de compartir.
“Estas comunidades”, escribió ” las cuales incluyen el mayor número de miembros simpatizantes, florecerían mejor y criarían el mayor número de descendientes”. Darwin no era economista, pero sus palabras acerca de sobrevivencia se pueden asociar más a actitudes como distribución de la riqueza y compartir que al elitismo y la jerarquía que hoy dominan el estilo de vida corporativo.
Después de 150 años la ciencia moderna ha comprobado las primeras ideas de Darwin y sus implicaciones directas en cómo hacemos negocios hoy en día en nuestra sociedad.
Nuevos estudios revisados por la investigación de Michael Tomasello, un psicólogo estadounidense y co-director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, ha sintetizado tres décadas de investigación para desarrollar una teoría de la evolución global de la cooperación humana. “What can we learn about sharing as a result?” (¿Qué podemos aprender acerca de compartir como resultado?).
Tomasello sostiene que hay dos pasos fundamentales que llevaron a la forma única en que los seres humanos son interdependientes. El primero se trataba de quien venía a cenar, hace dos millones de años, los homo habilis emergieron en África, al mismo tiempo una era de hielo, produjo que se desarrollaran ambientes con vastos espacios abiertos.
Este cambio climático obligó a nuestros ancestros a adaptarse a una nueva forma de vida o perecer. Debido a que carecían de recursos para cazar grandes mamíferos de la época, se tuvieron que conformar con escarbar cadáveres de animales recién muertos, utilizando utensilios de corte para obtener los trozos de carne. Nuestros ancestros tenían el hábito de llegar tarde al festín.
Sin embargo, esta nueva estrategia trajo consigo una serie de nuevos comportamientos, como coordinarse, trabajar en equipo y compartir; aprender a tolerarse y a asignar a cada quien una ración justa.
Para los simios anteriores a ellos, la caza y recolección de frutos había sido una tarea individual. Esto, originó que la cooperación fuera el comportamiento más apto para sobrevivir y las conductas que no siguieran este patrón eran reprimidas, escribe Tomasello.
El segundo paso de la teoría, conduce directamente a qué tipo de negocio y economía está más alineada con la evolución humana. Los humanos tenemos poblaciones particularmente grandes en comparación con otras especies, como los primates.
Fue la tendencia humana hacia la cooperación lo que permitió crecer en números y convertirse en sociedades tribales.
Los humanos hemos desarrollado adaptaciones sicológicas que nos permiten reconocer más rápidamente a miembros del mismo grupo, haciendo una asociación de comportamiento, tradición y lenguaje similar, al igual que una identidad cultural con una meta en común.
El resultado, según Tomasello “fue un nuevo tipo de interdependencia y mentalidad orientada hacia el grupo, que iba mucho más allá de la intención conjunta de cooperación hacia una intención colectiva a nivel de toda la sociedad”.
¿Qué significa esto para los diferentes tipos de negocio hoy en día? El ambiente laboral probablemente no esté en sincronía con nuestros raíces evolutivas y puede no ser lo mejor a largo plazo como seres humanos.
La cultura corporativa impone el mandato de arriba hacia abajo a lo largo de la organización. Pero las cooperativas -cuando un grupo de miembros posee un negocio y ponen reglas sobre como operarlo- es un modelo de administración que tiene mucha relación con nuestras raíces evolutivas y herencia de nuestra especie.
Por otra parte, la estructura de las corporaciones es una receta para el trabajador de la alienación y el descontento. Los seres humanos han desarrollado la capacidad para formar rápidamente intencionalidad colectiva que motiva a los miembros del grupo para perseguir un objetivo compartido. “Una vez que se han formado un objetivo común”, Tomasello, dice, “los seres humanos se han comprometido a ello.”
Las empresas, por ley, están obligados a maximizar los beneficios para sus inversores.
El objetivo común de los empleados de las empresas no es en beneficio de su propia comunidad, sino más bien una población distante de los financieros que no tienen ninguna conexión personal con su vida o su trabajo.
Sin embargo, como las cooperativas de propiedad de los trabajadores se centran en maximizar el valor para sus miembros, son operadas por y para la comunidad local, un objetivo mucho más coherente con nuestra herencia evolutiva.
Como Darwin llegó a la conclusión de El origen del hombre, “Los instintos sociales más persistentes conquistan a los instintos menos persistentes.”
A medida que las cooperativas, propiedad de los trabajadores, continúen ganando importancia en todo el mundo, es posible que en última instancia, seamos testigo de la caída de la “ley de competencia” de Carnegie y podamos ser capaces de volver a los entornos de colaboración que la especie humana ha considerado como su casa durante tanto tiempo.
Carlos Burgos
Redacción

Fuente: YES
Más información:

Poder caminar, en Pamplona o en Tahrir, como mujeres realmente libres

Desde la Plaza Tahrir a las calles de Pamplona.


Las últimas semanas nos han llenado la mirada de imágenes impactantes. Desde la Plaza Tahrir a las calles de Pamplona, ??hemos visto mujeres arrastradas por una turba masculina, manoseadas, violentadas y vejadas.

En un caso, se trataba de una muchedumbre manipulada con fines políticos; en el otro, más prosaicamente, de un grupo de borrachos. Pero todos estaban seguros de ejercer un derecho ancestral sobre los cuerpos de las mujeres; todos sentían que, poseyéndolos, afirmaban su poder y su preeminencia, su placer, certificaban su identidad… o hacían daño a sus enemigos.
Esas imágenes no son una reminiscencia del pasado. Muy al contrario, nos hablan de una amenaza de cara al futuro.
Las violaciones del Cairo pretendían aterrorizar a las mujeres, expulsarlas de la Plaza: sin ellas no habrá revolución. Por su parte, las exacciones machistas de las fiestas navarras muestran hasta qué punto permanece latente en la sociedad una pulsión violenta contra las mujeres, un impulso que puede brotar de la masa humana atomizada y entregada a sus atavismos.
El sistema que nos rige, levantado sobre una desigualdad estructural entre hombres y mujeres, sus regímenes y gobiernos, recurren y recurrirán a esta violencia, atizándola o encubriéndola, con objeto de someter a las sociedades. Esa es la lectura que corresponde ante a unos hechos presentados, a menudo, como “daños colaterales” de grandes acontecimientos o como incidentes, quizás deleznables, pero sin mayor trascendencia.
Cada día se torna más evidente que no estamos atravesando —tan sólo— una dura recesión económica, un episodio cíclico y convulso de reajuste del capitalismo.
No. Nos encontramos ante una crisis multiforme y de largo recorrido, una auténtica crisis de civilización. Y, si en algo es perceptible la trascendencia del momento, es en la virulencia desatada por doquier en torno al cuerpo de las mujeres.
Su destino está en disputa y se convierte, al mismo tiempo, un terreno de batalla para la configuración de los nuevos paradigmas de nuestra época. La posibilidad, para el capitalismo, de asentar una correlación de fuerzas favorable a sus designios y de generar un nuevo orden —jurídico, institucional, de valores sociales…— adaptado a sus exigencias de explotación, de acumulación y de expansión, dependerá de una manera más decisiva que nunca de un choque, sordo y constante, que alcanza todos los ámbitos de las relaciones humanas: la colisión entre el esfuerzo de las mujeres por irrumpir en la escena de la historia… y la vigencia del patriarcado, de una dominación machista que, semejante a una hidra de cien cabezas, se convierte en el vector de todas las regresiones, de una decadencia y una barbarie anunciadas, y que constituye, finalmente, la clave de bóveda del propio capitalismo.
Como dice el sociólogo quebequés Richard Poulin, “los hombres visten y desnudan a las mujeres”. No es casual que, estos días también, la Generalitat de Catalunya haya vuelto a plantear la prohibición del burka en el espacio público. Una vez más, lo ha hecho de manera artificiosa y perversa, magnificando un fenómeno absolutamente minoritario e invocando “razones de seguridad”.
No nos extenderemos aquí subrayando la clara insinuación racista de una medida que focaliza la detección de supuestas amenazas terroristas en la vestimenta de algunas mujeres musulmanas. En realidad, las muchachas occidentales que modelan sus cuerpos o eligen su indumentaria según los estereotipos dominantes y las exigencias de la moda, están tan sometidas a la tiranía machista desde la atalaya de unos tacones vertiginosos como pueda estarlo una mujer musulmana bajo un velo tradicional.
Siguiendo unas u otras pautas, en última instancia dictadas por los hombres, el control sobre el cuerpo femenino se convierte así en un medio potentísimo a la hora de definir las relaciones sociales, inducir determinados comportamientos —en este caso, xenófobos— o tutelar el espacio público: el ámbito más inquietante para el poder, el lugar por excelencia de construcción de la ciudadanía… y la antítesis de esa esfera privada en la que el capitalismo patriarcal ha moldeado la identidad de las mujeres y a donde, sistemáticamente, pretende enviarlas de nuevo mediante la actual ofensiva neoliberal de desguace del Estado del bienestar.
El feminismo necesita un nuevo aliento. Pero no lo encontrará si no logra situar su discurso emancipador por encima de las falsas alternativas en las que el sistema pretende recluir a las mujeres hasta hacerlas enloquecer o renegar de sí mismas.
Ante la violencia abrumadora de la opresión, surge la tentación de hacer del estigma una bandera. Así, por ejemplo, indignadas ante las penosas condiciones que viven las mujeres prostituidas, algunas compañeras gritan: “¡Todas somos putas!”, creyendo mostrar así empatía y solidaridad.
Múltiple error: ni las feministas que dicen eso practican decenas de actos sexuales tarifados al día, ni las mujeres que se ven obligadas a ello merecen el calificativo de “putas”. (Un término misógino, cargado de odio y desprecio, que designa a la mujer prostituida como una criatura lasciva e indigna, proclive a “entregarse a todos los hombres”.
Y un término que, al igual que su traslación al lenguaje posmoderno y políticamente correcto —”trabajadoras sexuales”—, descarga sobre la mujer prostituida la responsabilidad de su prostitución, evacuando de un plumazo las violencias de género sufridas, la opresión racial y de clase… y desdibujando la figura de proxenetas y “clientes” prostituidores. La reciente noticia sobre el caso de una chica rumana, retrasada intelectualmente y que ha sido explotada durante años en diferentes burdeles desde Terrassa hasta La Junquera, ilustra de manera aterradora la brutalidad de este universo).
Que un colectivo intente sobrevivir construyendo una identidad desde la opresión, es plenamente comprensible, y hay que leerlo como una desesperada exigencia de respeto a una humanidad que le es negada.
Pero un movimiento de liberación, si realmente es tal, no puede enarbolar esa negación de humanidad, que los opresores imponen a través de múltiples violencias, visibles o subterráneas, como un argumento capaz de conmoverlos.
Caer en esa trampa supone dar crédito a los discursos que nos hablan de consentimiento, a las imágenes que nos muestran víctimas sonrientes. Un crimen es un crimen, más allá de la supuesta aceptación de quien lo padece. En este caso, la existencia de la prostitución como institución socialmente aceptada, legalmente regulada o simplemente tolerada, hace que las mujeres seamos percibidas como prostitutas reconocidas o, simplemente, “potenciales”; es decir, aquellas cuyo precio todavía no se ha fijado. Para el patriarcado y su sistema proxeneta, efectivamente, “todas somos putas”.
No nos liberaremos adoptando odiosas nociones que han sido forjadas como cadenas para las mujeres, sino revelando ante los ojos del mundo la injusticia que se esconde tras las mistificaciones del poder. No se trata de “transgredir” el orden patriarcal, se trata de abolirlo.
Nadie ha de dictaminar quiénes somos, a dónde vamos, cómo vestimos. Nadie debe reinar sobre nuestro cuerpo, transformándonos en mercancía, en trofeo, en campo de batalla.
Mientras una de nosotras pueda ser impunemente atacada o humillada, todas percibiremos la amenaza que nos conmina a volver al hogar, escenario de tantas violencias. O incluso a buscar refugio, una vez más en vano, tras un burka.
Debemos tejer nuestras propias palabras, claras y comprensibles para poder caminar, en Pamplona o en Tahrir, como mujeres realmente libres.
Sylviane Dahan Sellem
Vocal de Mujeres y Derechos Civiles de la FAVB (Federación de Asociaciones de Vecinas y Vecinos de Barcelona).

Fuente: Público

La cohesión crea felicidad


Vivir juntos: modo de empleo.

¿Qué significa la cohesión social de un país y de qué depende? Según un estudio realizado en 34 países industrializados, la felicidad colectiva no proviene siempre de donde se espera.

Ahora que la campaña electoral está en pleno apogeo, casi todos los partidos hablan de “justicia social”. Todos reaccionan ante el sentimiento que tienen muchos electores de que ya no existe equidad en este país, así como ante la preocupación que, según los sondeos, comparten tres cuartas partes de los ciudadanos alemanes de que la sociedad se está desmoronando: la Alemania superior y la Alemania inferior, los ricos y los pobres, el este y el oeste, los guetos de inmigrantes y los lugares de prosperidad. Sin embargo, los resultados de Alemania no son tan negativos en materia de cohesión.
Si bien no se encuentra en la primera posición del palmarés internacional, el país se sitúa en la mitad superior de la clasificación. Es el resultado de un nuevo y ambicioso estudio comparativo, para determinar el grado de cohesión de 34 países industrializados.
Para establecer este “barómetro de la cohesión social”, presentado por la Fundación Bertelsmann el 16 de julio, un grupo de sociólogos de la universidad Jacobs de Bremen han desarrollado su propio índice para ilustrar y comparar el nivel de cohesión entre unas sociedades y otras.
El resultado es que, en materia de cohesión, los países escandinavos se encuentran en las primeras posiciones del estudio comparativo, mientras que los países del sudeste de Europa ocupan los últimos puestos.
En Dinamarca es donde la cohesión social es más sólida, seguida de cerca por Noruega, Finlandia y Suecia. Las siguientes posiciones las ocupan países tradicionalmente de acogida y de obediencia anglosajona, como Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. En cambio, en Rumanía, Grecia y Bulgaria es donde la cohesión entre los grupos sociales deja más que desear.
Amistad, confianza, aceptación
La clasificación es secundaria para los investigadores reunidos en torno a los sociólogos Klaus Boehnke y Jan Delhey. Su principal objetivo es medir lo que a primera vista no se puede medir: el grado de cohesión de una sociedad. Para ello, han adoptado como modelo una serie de indicadores de referencia, como el índice de desarrollo humano, en el que se basa Naciones Unidas para evaluar el bienestar de una población.

Entonces, ¿en qué consiste la “calidad de la vida en común dentro de una población que reside en un espacio geográfico delimitado”?
Según los investigadores, se compone de tres niveles: las relaciones sociales entre los individuos, los vínculos emocionales que mantienen con la colectividad y por último, su sentimiento de responsabilidad con respecto al interés general.
Por lo tanto, los investigadores han querido determinar en primer lugar cuáles eran las interconexiones entre las personas, en qué medida confiaban en sus semejantes y cuál era su grado de tolerancia ante personas y modos de vida distintos, por ejemplo, ante los inmigrantes.
Según los investigadores, esta tolerancia es uno de los principales vectores de cohesión en las sociedades modernas, caracterizadas por la diversidad.
A continuación, se interesaron por la forma en la que la gente se identificaba con la sociedad, la confianza que tenían en el Estado, en los responsables políticos, en los jueces, en los policías, en los médicos y luego en el nivel de equidad que asociaban a su sociedad. En tercer lugar, querían saber en qué medida la gente ayudaba a sus semejantes, respetaban las leyes y las normativas y se implicaban en la vida de la colectividad.
Los científicos aislaron 58 factores, desde determinar si a los ciudadanos les molestaría tener como vecino a una persona de otro color, hasta saber en qué medida las personas respetaban el código de circulación. También recopilaron los resultados de una docena de sondeos, encuestas y bases de datos realizados en todo el mundo desde 1989, antes de sintetizarlos progresivamente para elaborar su índice.
La prosperidad, vector de la cohesión
Las cifras publicadas hoy ofrecen algunos resultados que a primera vista apenas sorprenden y otros que, comparativamente, sí llaman la atención.

De esta investigación se desprende claramente que la prosperidad y una redistribución equitativa de los ingresos son vectores de cohesión.
Los países más ricos por lo general ocupan las primeras posiciones de la clasificación y los más pobres, las últimas. Los países caracterizados por grandes diferencias salariales, como Grecia o Polonia, no destacan por su grado de cohesión.
El estudio invalida de una forma sorprendentemente clara el temor de que un alto nivel de inmigración pondría en peligro la estructura interna de la sociedad. Así, países que acogen a muchos inmigrantes, como Canadá, Australia o Suiza, presentan una sólida cohesión social, al contrario que Rumanía o Bulgaria, en los que sin embargo la inmigración es escasa. En definitiva, el estudio llega a la conclusión de que la proporción de inmigrantes no influye de un modo notable en el grado de cohesión de un país.
La disposición de una sociedad a aceptar la diversidad de sus miembros y sus culturas resulta un criterio mucho más determinante.
Las conclusiones de la investigación no confirman el supuesto de que la cohesión social se apoyaría fundamentalmente en la existencia de una base intacta de valores culturales y morales. Más bien apuntarían en la dirección contraria: en la mayoría de los países en los que la religión desempeña a diario una función importante, por ejemplo, Rumanía, Grecia, Portugal o Italia, la cohesión social es más bien débil.
En cambio, en los países de los seis primeros puestos de la clasificación, la religión ocupa un lugar relativamente restringido en la vida diaria de los habitantes.
Las cifras del barómetro tampoco dejan lugar a dudas en un aspecto: en los países en los que la cohesión es fuerte, los habitantes tienen una imagen mucho más positiva de su vida que los demás, de ahí la conclusión poco científica de los autores del estudio: “La cohesión crea felicidad”.
Jan Bielicki

lunes, 15 de julio de 2013

Viaje al centro de la mierda


Por David Torres
Podredumbres, mentiras, cuentas suizas, financiación ilegal, chantajes, no eran más que cortinas de humo. Lo que asoma detrás de la correspondencia entre Mariano y Bárcenas (si la correspondencia es ficticia, no sé a qué esperan para cerrar televisiones y periódicos) es una hermosa historia de amor. Y como las buenas historias de amor, como los buenos boleros, también éste acaba en rencor, odio y despecho. Si uno lee de carrerilla los sms entre Mariano y Bárcenas, le sale una canción de Pimpinela.
Esta nueva contribución del PP a la literatura popular señala la dificultad de escribir un relato coherente cuando no se tiene muy claro ni el estilo ni el género. Demasiados cambios de timón, demasiadas perspectivas, demasiadas incoherencias narrativas. Lo que empezó como novela negra, muy negra (con sospechas, con trajes, con regalos, con bodorrios, con cuentas suizas) se ha contagiado del tono de una novela rosa hiperbreve certificada en varios mensajes de móvil. Ya era bastante difícil mantener la ficción de que Bárcenas no es más que un supervillano que tenía engañada a toda la directiva del partido sin contar con la excusa de una deficiencia mental colectiva. Al final el ingenuo lector, el votante pasmado, el españolito de pie atropellado por la peor crisis de la democracia no sabe qué es peor: que lo haya timado una mafia política al completo o un solo delincuente con gomina. Ni a qué novela quedarse: una banda de ladrones corruptos y embusteros o una ganadería de tontos faulknerianos al frente del gobierno.
Además del género policíaco y de Faulkner, Mariano también ha recurrido a Cela: “Sé fuerte, Luis”. “Resiste”. El que resiste, gana, epitafio del único premio Nobel gallego. Claro que no es lo mismo resistir fumando habanos en La Moncloa que fumando Farias en el trullo. Ahora, como en los malos culebrones, surge de golpe una solución de compromiso, una historia de amor pimpinelesco que hay que desentrañar entre líneas, como los cuentos de Chéjov. Decía Hemingway que un buen cuento debe ser como un iceberg, con cuatro quintas partes sumergidas. Pero el iceberg se va descongelando y lo que sale a flote no es ni cuento ni hielo. En su lento deshielo, Mariano al menos ha demostrado cierta coherencia narrativa, undolce far niente, no hacer nada, no decir nada y cambiar de canal cuando dan las malas noticias. Como si, en vez de referirse al presidente del gobierno y a su vergonzosa implicación en una trama infecta, estuviera asistiendo a una película. Como si, en vez de hablar de política nacional, hablaran del tiempo. No esperábamos más, pero tampoco menos, del hombre que definió una marea negra como “unos hilillos”. Entonces el petróleo anegaba a mejillones y percebes y diez años después ahoga a las gaviotas.
Es posible que los guionistas de La Moncloa recurran para el próximo giro narrativo a la ciencia-ficción, uno de los pocos géneros que todavía no han tocado. Un mundo paralelo (para muy lelos), una realidad alternativa donde el presidente ya se ha instalado y en la que los mensajes de móvil, los cuadernos de Bárcenas y el dinero negro forman parte de una conspiración alienígena, un viaje al centro de la mierda con paradas en Suiza, en Soto del Real y en Génova. Mariano sería otro Mariano y Bárcenas otro Bárcenas, seres brotados de habichuelas gigantes como en La invasión de los ladrones de cuerpos. Tampoco suena demasiado inverosímil teniendo en cuenta todo lo que nos han contado en episodios anteriores. Pero yo me quedo con la historia de amor. Sí. De amor al dinero

domingo, 14 de julio de 2013

Poesía para defender la Sanidad pública

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública organiza una lectura de poemas de literatos de toda España en la Sala Clamores de Madrid este sábado a las 19.00 horas.


Poetas de toda España se dan cita este sábado en Madrid, convocados por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), para apoyar a los colectivos que defienden la sanidad pública y están en contra de las privatizaciones en esta comunidad.
Esta cita de versos por la Sanidad pública será a lsa 19.00 de este sábnado en la sala Claramores de Madrid. Entre ellos, algunos de los nombres más importantes de la corriente literaria denominada poesía de la conciencia, como por ejemplo Jorge Riechmann, Isla Correyero o Antonio Orihuela.
"La defensa de la sanidad pública no es un asunto de los profesionales sanitarios, ni de los pacientes, sino de toda la ciudadanía. De los poetas también, como ciudadanos que tienen una forma diferente de mirar, pero que miran la misma realidad que nos circunda, que se indignan, que ponen la palabra al servicio de las personas, como parapeto del robo y la iniquidad", aseura la nota de prensa de la FADS

La mujeres del carbón toman el testigo de la lucha minera

La mujeres del carbón toman el testigo de la lucha minera

Homenajean a los suyos en el aniversario de la Marcha Negra, que hace un año trajo a Madrid la protesta de las cuencas mineras


Con el paso sereno, la voz segura y cantando el himno de Santa Bárbara. Así han entrado las mujeres del carbón a la Puerta del Sol. Unas mineras de profesión, otras esposas, madres o hermanas de mineros, pero todas unidas para defender una industria que, si nada lo impide,desaparecerá casi por completo en un plazo de dos años.
Así lo ha acordado el Gobierno, queplegándose al mandato de la Unión Europea de cerrar las explotaciones deficitarias, ha decidido terminar con las ayudas al sector del carbón.
En 2012 ya se produjo un recorte del 63% de las subvenciones y aunque el cierre definitivo de las minas estaba previsto para 2019, el Secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, anunció en enero al gobierno asturiano que a partir de 2015 se eliminarán las ayudas a las centrales térmicas por el uso del carbón nacional y para la producción del mismo.
Estas medidas suponen la pérdida 5.000 empleos directos (3.000 sólo en Asturias), tal y como explicó en enero el Consejero de Economía asturiano, Graciano Torre. Pero el problema se agranda si se cuantifican los miles de empleos indirectos que dependen igualmente de las extracciones mineras.  
"En España no hay una industria que de tantos trabajos directos e indirectos como la minería. No hablamos sólo de los mineros, sino de los conductores de autobuses que van a la mina, de la gente que lleva los explosivos, la gente que trabaja con la madera, etc. En las cuencas mineras, la mayoría trabaja directa o indirectamente para esta industria" explica Raquel Balbuena, esposa de minero y una de las mujeres que han llegado andando hoy a la Puerta del Sol desde Vallecas.
La manifestación, que han hecho coincidir con el aniversario de la III Marcha Negra que el año pasado llenó las calles de Madrid en plena noche, comenzó esta mañana en Rivas- Vaciamadrid, después de viajar toda la noche en autobús desde Aragón, Asturias y León. 
Desde Rivas han caminado hasta Villa de Vallecas, donde han parado para descansar y comer y desde donde han salido a las 18:00 para dirigirse a la Puerta del Sol.
En el camino, les ha acompañado varias agrupaciones de barrio del 15M y la Solfónica, que han parado la marcha frente al Ayuntamiento de Madrid para cantar la "Canción del Pueblo" del musical Los Miserables.
Queremos homenajear a aquellos mineros que vinieron el año pasado andando desde las cuencas mineras 
La marcha ha avanzado por la calle de Alcalá al ritmo de consignas como "Aqui están, estas son, las mujeres del carbón" o "Madrid entero se siente minero". Muchas de las mujeres recuerdan con cariño el recibimiento que tuvieron en la caminata del año pasado. "La gente nos recibió muy bien, pero los políticos no. Hemos vuelto porque estamos peor. Estamos hablando del cierre de 14 a 18 cuencas mineras. Eso supone muchos despidos" explica María Jesús, que trabaja en una subcontrata de una de las minas pertenecientes a Unosa.
"Una año después, hemos empeorado, pero por eso estamos aqui. Queremos homenajear a aquellos mineros que vinieron el año pasado andando desde las cuencas mineras, a los que estuvieron mas de un mes de huelga. También a los que estuvieron en las barricadas, los que se encerraron en las minas, y lo que hacen turnos para vigilar la maquinaria y evitar que las empresas la vendan" añade Raquel Balbuena como portavoz del colectivo de mujeres de León.

Sin alternativas 

Las condiciones que plantea el gobierno para 2015 no dejan mucho margen de maniobra: todas las minas que hayan recibido subvenciones tendrán que devolverlas si quieren seguir produciendo.Si paran la produccción, no tendrán que pagar nada y cerrarán. Sin embargo, desde el Ministerio de Industria tampoco se han planteado alternativas para un futuro desarrollo económico en las cuencas mineras que cierren las explotaciones.
"No nos han otras posibilidades de trabajo. Hay cuencas muy pequeñas que viven exclusivamente de la mina. ¿Que va a pasar con esa gente? ¿Se van a tener que ir fuera?" comenta indignada Raquel, cuyo marido lleva toda su vida trabajando como minero. "¿Donde encuentra trabajo alguien que lleva 40 años haciendo lo mismo? Tal y como está el panorama ¿quién va a darle un empleo?".
Las mujeres del carbón han caminado hasta Sol para reivindicar que se anule el mandato que planea el cierre de la minas deficitarias y pedir que se establezca un plan nacional para la industria que les permita seguir trabajando en las cuencas mineras. "En este país la gente defiende que se consuma un plátano cosechado aqui antes que uno fuera. ¿Por qué defendemos la agricultura nacional y el carbón no?"

Se puede sacar el agua de la directiva comunitaria que regula las concesiones

La presión ciudadana da jaque a la privatización del agua en Europa

Por LUCÍA VILLA

El éxito de la primera Iniciativa Ciudadana Europea, que ya ha recogido más de millón y medio de firmas, y los recientes procesos de remunicipalización en importantes ciudades de la UE consiguen sacar el agua de la directiva comunitaria que regula las concesiones.

sábado, 13 de julio de 2013

La izquierda alternativa debe saber ganar

ENTREVISTA A JOAN HERRERA (ICV)

"La izquierda alternativa no debe sólo crecer sino también ganar"

El líder de ICV, invitado al primer congreso de Syriza, aboga por la creación de un frente político unitario en España y Europa para poner coto al austericidio de la troika

Joan Herrera ha llegado a Atenas con una máxima incrustada en la cabeza: la izquierda real, llamada según él a tomar el testigo de la socialdemocracia para romper así con la alternancia que mantenía con la derecha, "no debe resistir sino vencer". Está convencido de que el verbo que tiene que conjugar la izquierda alternativa a partir de ahora es "ganar", pues ya no basta con "crecer".
Lo explica por teléfono desde Grecia, caldo de cultivo de esa nueva forma de hacer política, allí donde Syriza (Coalición de Izquierda Radical) rozó la mayoría en las pasadas elecciones.
El principal partido de la oposición celebra estos días su primer congreso, al que ha sido invitado el líder de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), quien aboga por la creación de un frente político unitario tanto en España como en Europa para poner coto al austericidio de la troika.
El crecimiento de Syriza es preocupante para la derecha, pues una multiplicación del fenómeno significaría enfrentarse a fuerzas potentes. ¿Tiene que dar miedo la izquierda?
Tiene que dar miedo e infundir respeto. La derecha dejó de temer a las clases populares porque la izquierda no ha sido capaz de plantear una alternativa. Cuando Merkel dice que Syriza va contra Europa, tiene razón, por va contra su modelo de Europa: la del sector financiero y la de un Banco Central que sirve para dominar a los países del sur.
¿Cree entonces que, para combatir las políticas neoliberales, el descontento y las protestas sociales deben traducirse en la consecución de escaños?
"La novedad y la unidad son fundamentales para construir la alternativa necesaria" 
El escenario de movilización baja en intensidad cuanto más se aleja el marco de alternativa política. Las movilizaciones sirven para cambiar conciencia, pero para cambiar la política necesitamos también la articulación institucional. Si bien la izquierda ha caído muchas veces en el error de pensar que todo se transforma desde el espacio institucional, también sería otro error renunciar a él. Syriza es la expresión de todo eso: la posibilidad de construir una alternativa política.
Syriza nació como un frente de partidos. ¿Hay que resucitar el frentepopulismo?
¿Estamos en un momento excepcional? Yo creo que sí, es el más excepcional de las últimas décadas. ¿Nos estamos jugando la democracia y los derechos básicos? También, porque no estamos en un época de cambio sino en un cambio de época. Por tanto, habría que instaurar un frente popular o un frente amplio que luche, sin que nadie tenga que renunciar a lo que es, contra la política de austeridad y por la radicalidad democrática, incluido el derecho a decidir. Debemos impulsar estrategias para cambiarlo todo.
O sea, que la izquierda española siga los pasos de Syriza.
Es un ejemplo, como el Frente Amplio en Uruguay. En este Congreso, nos estamos encontrando con la disolución de los partidos y la creación de un sujeto político nuevo. La alternativa tiene que pasar por otros espacios, pues en Europa ya ha pasado la alternancia entre conservadores y socialdemócratas. Es el momento de la izquierda transformadora, radical y democrática, que en Catalunya y en España debe articular un polo que dibuje un escenario no sólo para resistir sino también para vencer. No se trata simplemente de crecer sino de ganar.
¿Cuáles son las claves que han conducido al éxito en Grecia? ¿Qué tiene Syriza que no tengan otras fuerzas izquierdistas europeas?
"Es fundamental una alternativa porque nos lo están quitando todo"  
Syriza nació a partir de Synaspismós, un partido homologable a ICV o IU. En España, estamos en un escenario de suma de fuerzas, pero no puede hacerse a espaldas de ICV e IU, aunque con eso tampoco basta. Hacen falta dos componentes fundamentales para construir la alternativa necesaria: la novedad y la unidad.
En cambio, hay casos en los que los frentes alternativos se han creado al margen del principal o histórico partido de izquierdas. ¿Cabe una Syriza española sin Izquierda Unida? Porque, para algunos electores, con IU tal vez no se produciría esa novedad a la que usted alude.
Sin la combinación de novedad y unidad no hay alternativa. Caben ICV y IU, pero hacen falta más elementos, porque con uno solo no basta. Esa alternativa es necesaria porque nos lo están quitando todo. La máxima de "cuánto peor, mejor" resulta falsa. Es mucho más difícil conseguir una alternativa cuando las clases populares están descapitalizadas, tienen menos derechos, la educación se degrada y los servicios públicos se privatizan.
ICV es un "proyecto hermano" de Equo, sin embargo se presenta en coalición con IU. En las elecciones europeas de 2014, ¿se ven dentro del Grupo de Los Verdes o del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea?
"Para construir una Syriza sin egos hay que ser generosos y dar pasos atrás" 
Formamos parte del Partido Verde Europeo, pero creemos que en las próximas elecciones debe haber una expresión unitaria antiausteridad. Hoy, las familias políticas se quedan cortas con el reto que tiene Europa y los países del sur, por lo que debería haber una candidatura conjunta contra lo que impone la troika y practica el BCE.
Eso debería sumar a todo el mundo bajo un liderazgo sureño que plantee el fin del robo y el fraude que están cometiendo las instituciones comunitarias. La izquierda alternativa no debe plantearse sólo crecer sino también poder ganar.
¿Qué hay que hacer con la Unión Europea? ¿Debe España salir del euro?
"El cambio en Catalunya ya no pasa por los socialistas"  
Hay que poner sobre la mesa un ultimátum de renegociación para salvar Europa, porque su proyecto se ha visto alterado a favor exclusivamente del sector financiero.
Las cosas tienen que cambiar radicalmente, porque el sur no va a conseguir salir de ésta si tiene que pagar toda la deuda.
¿Cómo se combate la burocratización que sufre la izquierda cuando alcanza las instituciones?
Hace falta una aritmética parlamentaria, pero también una aritmética de calle distinta. Hay que partir de la base, codo con codo con los movimientos sociales.
¿Cómo le plantea todo esto a los ciudadanos que gritan "no nos representan"? ¿Hay que estar blindado en el Congreso o a veces el político debe rodearlo también?
"El sur no va a conseguir salir de ésta si tiene que pagar toda la deuda" 
Depende del contexto, hay que rodearlo. Pero creo que hemos pasado del "no nos representan" a un escenario donde entendemos que tiene que haber canales de representación. Sin ellos, quien no quiere cambiar nada consigue que nada cambie o que incluso empeore. De hecho, con el 15-M hubo una movilización extraordinaria y, a la vez, un giro a la derecha extraordinario. Hay que cambiar la manera de hacer política.
¿Es el momento de lo social por encima de lo nacional (o nacionalista)?
Hay múltiples crisis: social, institucional o monárquica, pero también territorial. Los centralistas están aprovechando la crisis para recentralizar como nunca. El autogobierno puede servir también para cambiar las cosas.
¿Ve posible una Syriza en Catalunya tras la experiencia de gobierno con PSC y Esquerra?
"No estamos en un época de cambio sino en un cambio de época"  
espués de 23 años de pujolismo, cualquiera apostaría por esa experiencia. El Govern d'Entesa (porque el tripartito pertenece al lenguaje de la derecha) hizo políticas distintas pero no una comunicación diferente, aunque no vamos a renegar de la única experiencia de progreso. Ahora bien, cuando hablamos de una alternativa, no pensamos en aquel escenario, con un papel mayoritario del PSC. Las pasadas elecciones catalanas dicen muchas cosas, entre ellas que la alternativa ya no pasa por los socialistas.
¿Podría surgir un problema de lucha de egos en una hipotética Syriza estatal?
"Apuesto por una candidatura unitaria a las europeas contra la troika" 
Al contrario, hay que ser generoso, recuperar la fraternidad y reconocerse en el otro. A partir de ahí, todo el mundo puede dar pasos atrás y reconocer el papel de muchos actores distintos. No va a haber ese problema, aunque hace falta la unidad. Esmás trascendente y relevante lo que nos une que lo que nos diferencia. Y nosotros estamos dispuestos a ello

El conflicto capital-trabajo en las crisis actuales

Es sorprendente que en la extensísima literatura que se ha escrito sobre las causas de las crisis actuales muy poco se ha centrado en el conflicto capital-trabajo (lo que solía llamarse lucha de clases) y su génesis en el desarrollo de tal crisis. Una posible causa de esta situación es la enorme atención que ha tenido la crisis financiera como la supuesta causa de recesión actual. Pero tal atención ha desviado a los analistas del contexto, no sólo económico, sino político, que no sólo determinó, sino que configuró tal crisis financiera así como la económica, la social y la política. En realidad no se puede analizar cada una de ellas y la manera como están relacionadas sin referirse a tal conflicto. Como bien dijo Marx, la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases. Y las crisis actuales (desde la financiera a la económica, pasando por la social y política) es un claro ejemplo de ello.
Veamos los datos. Durante el periodo post II Guerra Mundial, dicho conflicto se mantuvo a través de un pacto entre el capital y el mundo del trabajo que determinó que los salarios, incluyendo el salario social (que se reflejó en el aumento de la protección social mediante el desarrollo de las transferencias y servicios públicos del Estado del Bienestar), evolucionaran acorde, predominantemente, con el aumento de la productividad. Como consecuencia de ello, las rentas del trabajo aumentaron considerablemente, alcanzando su máximo (a los dos lados del Atlántico Norte) en la década de los setenta (la participación de los salarios, en términos de compensación por empleado, en EEUU fue del 70% del PIB; en los países que serían más tarde la UE-15, este porcentaje era el 72,9%; en Alemania un 70,4%; en Francia un 74,3%; en Italia un 72,2%; en el Reino Unido un 74,3% y en España un 72,4%).[1]
Este pacto social se rompió a finales de la década de los setenta y principios de los años ochenta como consecuencia de la rebelión del capital ante los avances del mundo del trabajo. La respuesta del capital fue el desarrollo de una cultura económica nueva basada en el liberalismo, pero con una mayor agresividad, resultado, en aquel momento, de su postura defensiva frente a los avances del mundo del trabajo. Su versión en políticas públicas fue lo que se ha llamado neoliberalismo, que tenía como objetivo recuperar el terreno perdido mediante el debilitamiento del mundo del trabajo[2]. A partir de entonces, el crecimiento de la productividad no se traduciría tanto en el incremento de las rentas del trabajo, sino en el aumento de las rentas del capital. Y esta respuesta, mediante el desarrollo de las políticas neoliberales (que constituían un ataque frontal a la población trabajadora), ha sido muy exitosa. Las rentas del trabajo descendieron en la gran mayoría de países citados anteriormente. En EEUU pasaron a representar en 2012 el 63,6% del PIB; en los países de la UE-15 el 66,5%; en Alemania el 65,2%; en Francia el 68,2%; en Italia el 64,4%; en el Reino Unido el 72,7%; y en España el 58,4%. El descenso de las rentas del trabajo durante el periodo 1981-2012 fue de un 5,5% en EEUU, un 6,9% en la UE-15, un 5,4% en Alemania, un 8,5% en Francia, un 7,1% en Italia, un 1,9% en el Reino Unido y un 14,6% en España, siendo este último país donde tal descenso fue mayor.[3]
El contexto político
Tales políticas fueron iniciadas por el Presidente Reagan en 1980 y por la Primera Ministra, la Sra. Margaret Thatcher, en 1979 en el Reino Unido. Estas políticas fueron también aceptadas como inevitables y necesarias por el gobierno de François Mitterrand en Francia en 1981, al sostener que su programa de clara orientación  keynesiana (con el cual había sido elegido) no podía aplicarse debido a la europeización y globalización de la economía, postura sostenida más tarde por la corriente dominante dentro de la socialdemocracia europea conocida  como Tercera Vía. La aplicación de las políticas neoliberales, definidas como socio-liberales dentro de esa tradición política, caracterizaron las políticas de los gobiernos socialdemócratas en la UE. Todas ellas tenían como objetivo facilitar la integración de las economías de los países de la UE en el mundo globalizado, aumentando su competitividad a base de estimular las exportaciones a costa de la reducción de la demanda doméstica, reduciendo los salarios. De ahí deriva que una consecuencia de estas políticas fuera que el aumento de la productividad no repercutiera en el aumento salarial, sino en el aumento de las rentas del capital.
Para alcanzar este objetivo, el desempleo fue un componente clave para disciplinar al mundo del trabajo. En todos estos países, el desempleo aumentó enormemente. Pasó de ser un 4,8% en EEUU en 1970 a un 9,6% en 2010. En los países de la UE-15 pasó de un 2,2% a un 9,6%; en Alemania de un 0,6% a un 7,1%; en Francia de un 1,8% a un 9,8%; en Italia de un 4,9% a un 8,4%; en el Reino Unido de un 1,7% a un 7,8% y en España de un 2,4% a un 20,1%, siendo este crecimiento mayor en este último país.[4]
Esta polarización de las rentas, con gran crecimiento de las rentas de capital a costa de las rentas del trabajo, fue el origen de las crisis económicas y financieras. La disminución de las rentas del trabajo creó un gran problema de escasez de demanda privada, que pasó desapercibida como consecuencia de varios hechos. Uno de ellos fue la reunificación alemana en 1990 y el enorme gasto público que la acompañó (a fin de incorporar el Este de Alemania al Oeste y facilitar la expansión de la Alemania Occidental en la Oriental), que se financió principalmente a base de aumentar el déficit público de Alemania, pasando de estar en superávit en 1989 (0,1% del PIB) a tener déficit desde ese año, alcanzando un 3,4% en 1996, estando en déficit cada año desde 1989. Alemania siguió, pues, una política de estímulo, a través del gasto público, que (como resultado de su tamaño y centralidad) benefició a toda la economía europea.[5]
El segundo hecho fue el enorme endeudamiento de la población, endeudamiento que retrasó el impacto que el descenso de las rentas del trabajo tuvo en la reducción de la demanda. Este endeudamiento fue facilitado en Europa con el establecimiento del euro, que tuvo como consecuencia la tendencia a confluir los intereses de los países de la Eurozona hacia los existentes en Alemania. La sustitución del marco alemán y la de todas las otras monedas de la Eurozona por la misma moneda, el euro, tuvo como consecuencia la alemanización de los intereses monetarios. El caso de España es un claro ejemplo. El precio del crédito nunca había sido tan bajo, facilitando el enorme endeudamiento de las familias (y empresas) españolas, pasando así desapercibida la enorme pérdida de capacidad adquisitiva de la población trabajadora.
Por otra parte, la gran acumulación de capital (resultado de que la mayor parte del aumento de riqueza de los países, causado por el aumento de la productividad, fuera predominantemente a aumentar las rentas del capital en lugar de las rentas del trabajo) explica el aumento de las actividades especulativas, incluyendo la aparición de las burbujas, de las cuales las inmobiliarias fueron las más comunes, aunque no las únicas. La rentabilidad era mucho más elevada en el sector especulativo que en el productivo, el cual estaba algo estancado, como resultado de la disminución de la demanda. El crecimiento del capital financiero fue la característica de este periodo a los dos lados del Atlántico Norte, crecimiento resultante del endeudamiento y de las actividades especulativas. Este crecimiento se basaba, en parte, en la necesidad de endeudarse, debido al continuo descenso del crecimiento anual de la compensación salarial en todos estos países, una situación especialmente acentuada en los países de la UE-15. Así, tal crecimiento anual medio en los países de la Eurozona descendió de un 3,5% en el periodo 1991-2000 a un 2,4% en el periodo 2001-2010; en Alemania de un 3,2% a un 1,1% y en España de un 4,9% a un 3,6%.[6]
La explosión de las burbujas
Los establishments financieros y políticos, tanto de la Unión Europea como de la mayoría de países de la Eurozona, creyeron que la crisis financiera estaba creada y originada por el colapso del banco estadounidense Lehman Brothers y se limitaría al sector bancario de EEUU. Thomas Palley cita al que era Ministro de Finanzas alemán, el socialista Peer Steinbrück (hoy candidato a la presidencia del partido socialdemócrata) que profetizó que aquello significaría el fin del estatus de EEUU como gran poder financiero, como resultado de las debilidades del sistema financiero estadounidense. Este colapso del dólar, según él, beneficiaría al euro.
La gran ironía de estas predicciones es que el que al final salvó a la banca alemana fue el Federal Reserve Board (FRB), el Banco Central de EEUU. El modelo alemán basado en la exportación hizo a la banca alemana enormemente vulnerable a ser contaminada. Los bancos alemanes estaban masivamente intoxicados con los productos especulativos de la banca estadounidense. Grandes bancos alemanes (como el Sachsen LB, el IKB Deutsche Industriebank, el Deutsche Bank, el Commerzbank, el Dresdner Bank o el Hypo Real Estate) así como las Cajas alemanas (como BayernLB, WestLB y DZ Bank) entraron en el periodo 2007-2009 en una enorme crisis de solvencia, teniendo que ser todos ellos rescatados, muchos de ellos, por cierto, con la ayuda del FRB de EEUU.
La orientación económica, basada en la exportación (algo típico del modelo liberal), había contagiado profundamente al capital financiero alemán, como resultado de sus inversiones financieras tanto en la banca estadounidense (llena de productos tóxicos) como en los países periféricos llamados PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) y más tarde GIPSI (con la incorporación de Italia), llenas de actividades especulativas de tipo inmobiliario. En realidad la crisis financiera alemana y europea era incluso peor que la estadounidense y, cuando la enorme burbuja especulativa explotó (al paralizarse la banca alemana), apareció con toda crudeza el enorme problema del endeudamiento causado por la reducción de la demanda, al cual hice referencia en apartados anteriores.
¿Por qué la crisis financiera es peor en Europa?
Una de las causas de ello es la arquitectura del sistema de gobierno del euro, resultado del dominio del capital financiero en  su gobernanza. Tal sistema de gobierno es producto de un diseño neoliberal que se basa, en parte, en la diferencia de comportamientos entre el Banco Central Europeo (BCE) y el FRB y, en parte, en el distinto tipo de modelo exportador de EEUU y la Eurozona (multipolar en EEUU y centrado en la propia Eurozona en el caso europeo).
El BCE no es un banco central. El FRB sí lo es. El BCE no presta dinero a los Estados y no los protege frente a la especulación de los mercados financieros. De ahí que los Estados periféricos estén tan desprotegidos, pagando unos intereses claramente abusivos que han dado pie a la enorme burbuja de la deuda pública de estos países. Esto no ocurre en EEUU. El FRB protege al Estado de EEUU. California tiene una deuda pública preocupante como lo es la griega, pero esto no es una situación asfixiante para su economía. Sí lo es en Grecia.
A la luz de estos datos es absurdo que se acuse a los países periféricos de haber causado la crisis debido a su falta de disciplina fiscal. España e Irlanda estaban en superávit en sus cuentas del Estado durante todo el periodo 2005-2007. Eran los discípulos predilectos de la escuela neoliberal, dirigida por la Comisión Europea, siendo el Ministro Solbes, que había sido Comisario de Asuntos Económicos de la UE, el arquitecto de tal ortodoxia. En realidad, Alemania, durante el periodo 2002-2007, tuvo déficits públicos mayores que la supuestamente indisciplinada España.
No fue su inexistente falta de disciplina, sino la falta de un Banco Central que apoyara su deuda pública lo que causó el crecimiento de los intereses de la deuda pública, provista por los bancos alemanes entre otros, que se beneficiaron de la elevada prima de riesgo. El fin primordial de las medidas de recortes del gasto público, incluyendo el gasto público social, es pagar los intereses a la banca alemana, entre otros. El enorme sacrificio de los países GIPSI no tiene nada que ver con la explicación que se da en los medios y otros fórums de difusión del pensamiento neoliberal que atribuyen los recortes a la necesidad de corregir sus excesos, sino a pagar a una banca que controla el BCE que, en lugar de proteger a los Estados, los debilita para que tengan que pagar mayores cantidades a la banca. La evidencia de ello es abrumadora. El famoso rescate a la banca española es, en realidad, el rescate a la banca europea, incluyendo la alemana la cual tiene inversita más de 200.000 millones de euros en activos financieros españoles.
Una nueva explicación de la crisis
Una variación de esta explicación es el argumento de que el problema de la Eurozona es el grado del diferencial de competitividad, con alta competitividad en el centro –Alemania y Holanda- y baja competitividad en el sur –GIPSI-. Este diferencial explica que los primeros tengan balanzas de comercio exterior positivas (exportan más que importan), mientras que los segundos las tienen negativas (es decir, importan más de lo que exportan). De ahí que la solución pase por un mayor crecimiento de la competitividad de los segundos. Y la mejor manera es bajar los salarios (lo que se llama devaluación doméstica).
Pero tal explicación tiene serios problemas. En primer lugar, ni Irlanda ni Italia tenían balanzas comerciales negativas cuando la crisis se inició. Es más, el crecimiento del componente negativo de la balanza de pagos en los países GIPSI se debió predominantemente al aumento de las importaciones, resultado del endeudamiento, no del descenso de la productividad o competitividad. Y ahora la mejora de su balanza comercial se debe a su escasa demanda. En ambos casos, poco que ver con cambios en la competitividad. En realidad, la productividad laboral estandarizada por actividad económica no es sustancialmente diferente en España que en Alemania. El problema, pues, no puede explicarse por un diferencial de competitividad, sino por un diferencial de demanda, acentuado a nivel europeo por un problema estructural, resultado del descenso de las rentas del trabajo. El motor de la economía de la eurozona se basa en el modelo exportador alemán, cuyo éxito se basa en la moderación salarial alemana (con salarios muy por debajo del nivel que les corresponde por el nivel de productividad), en la imposibilidad de los países periféricos de poder reducir el precio de su moneda (beneficiando a Alemania con ello), en la enorme concentración de euros, la movilidad de capitales de la periferia al centro y el dominio de las estructuras financieras, a través de la enorme influencia sobre el BCE que no actúa como un Banco Central. Ver la balanza de pagos como resultado de una diferencia de productividad es profundamente erróneo.
En realidad, Alemania debería actual como motor estimulante de la economía, no mediante el aumento de sus exportaciones (basadas en bajos salarios), sino en un crecimiento de su demanda doméstica, incrementando sus salarios y su escasa protección social. El trabajador alemán tiene más en común con los trabajadores de los países GIPSI que con su establishment financiero y exportador. Y en los países periféricos deberían seguirse también políticas de estímulo, revirtiendo las políticas de austeridad que están contribuyendo a la recesión, además del malestar de las clases populares, políticas a las que se opondrán los agentes del capital, pues éstos verán reducidos sus ingresos. Así de claro. Marx, después de todo, llevaba razón.
Una versión reducida se ha publicado en LE MONDE DIPLOMATIQUE (versión española) Julio 2013

[1] ECFIN. European Comission Statistical Annex. Table 32. Autum 2011
[2] Breve Historia del Neoliberalismo, David Harvey, 2007
[3] ECFIN, European Commission. Statistical Annex, Table 32, Autumn 2012
[4] ECFIN. European Comission. Statistical Annex. Autum 2011
[5] Para una expansión de este y otros puntos citados en esta sección se aconseja la lectura del excelente artículo “Europe’s crisis without end. The consequences of neoliberalism run amok” de Thomas I. Palley – una de las mentes económicas más claras de EEUU y más desconocidas en Europa- en IMK Working Paper. March 2013. no. 111
[6] Thomas I. Palley op. cit.