lunes, 29 de septiembre de 2014

ART-O

ART-O Prepara una performance, actuación poética, música, etc...para el 22 de Noviembre. Se puede participar en imagen proyectada en video con obras que tengan un claro contenido reivindicativo y/o social. ( Injusticia, derechos individuales, libertades....) Arte como denuncia. Mandar mail con la propuesta( maximo dos obras a creación@crearium.es). Es el principio de un proyecto que irá creciendo para presentarse en Madrid en 2015. Invitamos a título individual a algunos de los artistas más significados que están confirmando participación.

jueves, 25 de septiembre de 2014

EXPOSICIÓN "COLORES": ROJO

EXPOSICIÓN COLECTIVA

“COLORES”



“Cuando los colores  dejen de estallar, el ojo irá a ver a la oreja”. Si ya en la época de André Breton y Paul Elouard, esta afirmación podía parecer “surrealista”, hoy casi nadie alberga dudas sobre la cuestión de la importancia del  color en el Arte.

Y no es que pensemos que sin color no hay nada, o que ciertas experiencias místicas no sólo puedan vivirse en blanco y negro. Se trata más bien de ver el mundo a través del color que cada situación requiere, que cada objeto posee, que cada ojo contempla por su cuenta, dejándose llevar por lo que la intuición aconseja a la razón en cada momento concreto. Entendiendo además que la riqueza cromática de la obra artística ha de atraer con fuerza al espectador y esconder al mismo tiempo su contenido profundo.

El gusto (y la atracción) por el color se manifiesta en el arte, y en la vida cotidiana de múltiples maneras. Desde los rojos, ocres y negros de las cuevas del Paleolítico superior hasta las encrespadas crestas multicolores de los punkis londinenses del siglo pasado. En todas las culturas, y en todos los tiempos, el color ha estado presente en el devenir de los pueblos.

El mundo del arte ha sido siempre sensible  al color. Fauvistas, naifs, simbolistas, cubistas,  expresionistas, hiperrealistas o quienes se sumergieron en la abstracción a partir de los desastres que provocaron las dos guerras mundiales del siglo XX, dan buena muestra de ello. Maurice Denis, en sus “Théories” , y citando a Cézanne, llega a decir: “La naturaleza, he querido copiarla y no lo he conseguido. Pero me sentí orgulloso cuando descubrí que el sol, por ejemplo, no podía reproducirse, sino que había que representarlo por otra cosa….. por el color”

Cuando Kandinsky contempló en Moscú el “Montón de heno” del pintor impresionista Claude Monet llegó a la conclusión de  que el cuadro no tenía objeto. Esta experiencia que después le marcaría toda su vida le hizo comprender con toda claridad que “la fuerza insospechada de los colores iba más allá de todos sus sueños”. Unos años más tarde, en “De lo espiritual en el arte” escribiría: “será siempre imposible crear un cuadro sin color, o sin dibujo”. Así nos lo parece, y es por lo que nos hemos reunido aquí con el fin de aportar nuestras diferentes experiencias a través de nuestras obras, que sólo tienen en común un determinado “color”.

Y si es verdad que la forma, en sentido estricto no es más que la delimitación de una superficie por otra, el color resulta a todas luces necesario para la delimitación de esos espacios.

Hoy, y a pesar de las indiscutibles novedades que han revolucionado, desde las nuevas tecnologías, el mundo del arte, todavía seguimos utilizando la línea, el claroscuro, el color, a la manera de Klee, Kandinsky, Mondrian, Picasso, Miró, Pollock, Bacon, Barceló o Antonio López.  Y deberíamos ser capaces de reconocer que, incluso en el momento actual, inmersos en  la espiral terrorífica que nos impone la sociedad de consumo, y como dice  Conrado Maltese aún perdura y sobrevive la “fe humanista” que espera del homo faber, del hombre “artesano”, la recuperación ética de la humanidad.

La salvación  no está en la razón que forma proyectos (aunque sin ellos nada tenga sentido) sino en la capacidad de vivir con lucidez la casualidad de los acontecimientos. “Todo radica en encontrar el propio ritmo y no perderlo ocurra lo que ocurra”, en palabras de Argan.

Así pues, dejándonos llevar por la “tiranía” del color, hemos planteado una asociación casual entre las estaciones que nos marca el calendario meteorológico (que bien podría ser metereo-ilógico) y los  colores. Y hemos asociado el invierno al blanco, la primavera al verde, el verano al amarillo y el otoño al rojo.

Pretendemos llevar a cabo cuatro exposiciones al año, coincidiendo con cada una de esas “estaciones” y con el único nexo en común del color predeterminado. Las diferentes técnicas que utilizan los componentes de Artefacto serán una buena muestra de cómo un color puede sugerir distintas sensaciones a partir de las experiencias  de cada  uno de ellos.

Que les guste. Salud y belleza.

José Antonio López - Palacios

ROJO
Del 3 al 5 de octubre de 2014
SALA DE EXPOSICIONES ·EL SILO”
EL CASAR (GUADALAJARA)
Inauguración el sábado 4 de octubre a las 13.00 horas


El color fusiona, en muchas de las culturas antiguas, ciencia, arte y religión. Colores que juegan un papel primordial en la concepción del mundo, el futuro que le espera, la línea del tiempo por la que se movían, y ahora nos movemos, y conceptos físico-mágicos que llenan de significado la fundamentación de todo lo que conocían, conceptos que resultaron un importante eslabón para encontrar respuestas a las preguntas que muchos años después investigadores han podido despejar.

Colores que representan elementos concretos de la realidad de su época, dieron forma a las bases del conocimiento que se desarrollaría posteriormente gracias a las primeras observaciones que las culturas antiguas hicieron de materiales, texturas y durabilidad. La relación que éstas tenías con los materiales que utilizaban en la creación de accesorios para la guerra, los sacrificios, las ceremonias, los rituales y la vida cotidiana nos han acompañado desde las primeras generaciones de nuestra sociedad. El rojo para la juventud, el negro para la muerte y el blanco para la paz.

Continuando con las entregas de La exploración del color, esta vez conoceremos el significado que el color rojo tenía para algunas culturas.

El color del fuego, la guerra, la pasión y la energía, el rojo, simboliza el poder y se asocia con la vitalidad y la ambición; aporta también confianza en sí mismo, coraje y una actitud optimista ante la vida. Pero también tiene un aspecto negativo y puede expresar rabia.

En la naturaleza, este color es de defensa para algunos animales. Algunas especies advierten a los depredadores de su toxicidad y/o mal sabor. El rojo usado en estos casos es intenso, apropiado para distinguirse en el entorno natural, donde son más frecuentes los verdes, azules y marrones.

Para las culturas precolombinas este color era uno de los tonos principales de la guerra, para la cultura Náhuatl era el color de la sangre. En el mapa precolombino, el rojo simboliza el Oriente, lugar de la razón, Tlappcopa: de donde nace la luz. Es la zona de la vida y está simbolizado por el quetzal.


Para la cultura Inca, el rojo pertenecía a los sacerdotes ceremoniales y a las vírgenes consagradas. Los tonos del crepúsculo, con matices anaranjados y azafranados, podían generar sensación de temor. Esa luz era denominada: “el sol de los muertos”.


El uso de los colores acompaña el desarrollo de las sociedades a lo largo del tiempo y aunque el uso de éstos cambia junto con la población de determinado lugar, el nuevo uso y significado es adoptado rápidamente por los pertenecientes a una determinada comunidad.


ARTISTAS PARTICIPANTES:


  • JOSE ANTONIO LÓPEZ - PALACIOS
  • AINHOA FUENTES
  • XAVIER DE TUSALLE
  • MARÍA TERESA PALACIOS
  • CARLOS DEL POZO
  • PILAR RUIZ
  • EXEQUIEL DE LA HOYA
  • MARCOS LÓPEZ DE LA VEGA
  • JOSÉ PALACIO

Además, en esta edición se presentará una muestra de las piezas que realizan los artesanos que forman parte del Colectivo de Artistas Arttefacto.

ROJO
Del 3 al 5 de octubre de 2014
SALA DE EXPOSICIONES ·EL SILO”
EL CASAR (GUADALAJARA)
Inauguración el sábado 4 de octubre a las 13.00 horas
Con la colaboración de:





viernes, 19 de septiembre de 2014

La cooperación puede más que competir

“Hace mucho más ruido un árbol que cae que cientos que crecen”
(Álex Rovira)
Parece ser que existe una tendencia muy generalizada de la población a pensar como algunos analistas de nuestra época, que desde los medios de comunicación, escuelas y universidades, se afanan en convencernos de que en nuestros tiempos de revolución tecnológica y evolución del sistema económico, el ser humano está obligado a ser competitivo para triunfar.
Según Diego Sánchez Meca (Filósofo y Profesor en la UNED) nuestra sociedad no puede funcionar sin valores. Los valores y sus significados –añade- no pueden quedar aislados o relegados al plano de las subjetividades individuales. Y en una sociedad avanzada tecnológicamente, es de inteligentes darse cuenta de la función imprescindible de los valores, ya que estos no pueden ser sustituidos por simples intereses.
Algunas máximas destacables para reflexión en las conferencias de Álex Rovira (economista y escritor catalán) sobre los valores, nos hacen pensar con confianza y fiabilidad en que no todo está perdido, y que la cooperación en las sociedades a grandes y pequeñas escalas, son mucho más beneficiosas que las competitividades agresivas para lograr el bien individual:
- La psicología tiene un impacto directo en la economía.
- Una crisis nos obliga a dejar de tener para poder ser.
- Si no es para dar soluciones más vale no hablar de la crisis.
- Hay una relación directa entre pesimismo y holgazanería.
- La crisis actual no es de crecimiento, sino de estafa y mala gestión.
Un ejemplo geográfico de que la cooperación es más beneficiosa que la competición se sitúa en Shenzhen, ciudad china, que en el año 1979 fue declarada “Zona Económica Especial”. Este acertado nombramiento, trajo consigo inversiones de capital nacional tanto como extranjero.
Es curioso el hecho de que siendo uno de los principales fabricantes de tecnología (donde se fabrica a bajo costo) gracias a un ecosistema especial que no es competitivo, exista un auténtico mercado, en el cual, reciclan todo lo inservible y venden piezas que sí valen, para fabricar nuevos teléfonos o computadoras. Más curioso si se piensa que hace sólo 30 años, era una ciudad pesquera pequeña e insignificante en el mapa.
Existen otros casos geográficos, esta vez con crisis económica de fondo, donde la cooperación jugó un papel importante: Argentina en el año 2001, fecha en la que fue metida en el famoso corralito. El trueque entre los vecinos fue un método eficaz de ayuda para el bien común. Y también los procesos de recuperación de empresas por parte de los trabajadores.
Fábricas que los empresarios habían cerrado por lo que llamaron crisis, y que las volvieron a abrir los mismos trabajadores que dejaron en el paro. Ellos las gestionaron en forma asamblearia y llegaron a ser más productivas, satisfaciendo todas las necesidades de las familias. Anteriormente fueron llevadas a la ruina por la competitividad empresarial.
Podría resumirse todo en las soluciones contenidas en el libro de Christian Felber “La economía del bien común”. Su síntesis es que los valores sobre los que se asientan el modelo para poner freno a la desigualdad social, a la destrucción medioambiental, a la pérdida de sentido y a la democracia que reina en nuestros días son: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social y democrática y la sostenibilidad ecológica.

jueves, 11 de septiembre de 2014

MUROS PARA DEFENDERSE DEL MIEDO


Gran mural de gres realizado por Arcadio Blasco que forma parte de la serie "Muros para defenderse del miedo", comenzada en 1970, serie que manifiesta un claro componente de crítica a la sociedad franquista del momento y de anhelo de libertad. La obra debe inscribirse dentro de la actitud experimentalista del informalismo abstracto. Está compuesta por seis placas rectangulares unidas en las que se combinan formas indeterminadas con diferentes relieves y texturas, así como diferentes tonalidades de marrones y sienas.

sábado, 6 de septiembre de 2014

El arte nómada de África descubre España

Un colectivo de artistas viaja a través de dos continentes por carretera para reflexionar sobre el sentido de las fronteras. España ha sido su última parada


Llegaron a España el 14 de agosto y la cruzaron de sur a norte en su furgoneta hasta el 2 de septiembre, día en que pusieron rumbo hacia su siguiente país en la lista: Francia. El colectivo de artistas africanos Invisible Borders lleva dos meses de viaje por carretera intentando completar la ruta Lagos (Nigeria) - Sarajevo (Bosnia-Herzegovina). Les inspira la idea de promover una reflexión colectiva sobre asuntos artísticos, sociales y políticos que afectan a las diversas comunidades dentro y fuera de África. Contar que las fronteras solo existen en los mapas y dar a conocer su trabajo más allá de sus países. Para ello, este grupo de nueve formado por fotógrafos, escritores, artistas audiovisuales y un grafitero proponen en cada ciudad que visitan diferentes actividades en compañía de otros creadores locales. Esto es lo que han hecho en las tres localidades españolas que han visitado: Málaga, Madrid y Barcelona. Pero, antes, tuvieron que sortear un nuevo problema.
El 2 de junio comenzaron un viaje tan repleto de ilusiones como de obstáculos: desde dificultades en las fronteras que han ido cruzando hasta la escasez de capital debido a los imprevistos que surgieron por el camino. En un momento dado, incluso se vieron obligados a iniciar una campaña de micro mecenazgo, un grito de ayuda lanzado a quienes les siguen a través de su blog para que les ayudaran económicamente a completar su odisea. Consiguieron algo más de 4.800 euros, lo suficiente para continuar en marcha. Entonces llegó el siguiente reto: entrar en Marruecos.
El país alauita no les concedió visados y, por tanto, los nueve de Invisible Borders tuvieron que coger un avión con destino a Málaga. Se encontraban en el Sáhara occidental cuando recibieron la negativa. A su juicio, reconocer a éste como un país independiente fue la razón por la que no pudieron visitar Marruecos. "Intentamos obtener los visados desde que estábamos en Nigeria, pero allí ya sabíamos que no lo conseguiríamos", aseguraba en una entrevista realizada en Málaga Emeka Okereke, uno de los miembros del grupo. Invisible Borders está formado por, entre otros, tres sudafricanos y cuatro nigerianos, países que no comparten la política colonial de Marruecos. "Nuestra posición, desde el principio, fue reconocer la existencia del Sáhara Occidental; lo pusimos en nuestra furgoneta y en nuestras camisetas y lo introdujimos como parte de nuestro itinerario", describe Okereke. "Podríamos decir que esto ha sido una especie de castigo, una venganza política", sostiene.
Invisible Borders, en su presentación en La Casa Encendida de Madrid. / TOM SAATER
Así, volvieron a Dakar (Senegal), desde donde tomaron un vuelo a España y rompieron con su intención de hacer todo el recorrido por carretera. De la furgoneta, que se quedó en Mauritania, se encargó un conductor que la llevó por Marruecos hasta Málaga, primera ciudad europea que les recibió. En ella permanecieron entre el 14 y el 24 de agosto, días en los que realizaron diferentes intervenciones artísticas y algunas entrevistas para los medios de comunicación. Fueron recibidos con una fiesta en la que hubo comida africana, música en directo del grupo Ballet Africain Sunugal, una proyección nocturna que sirvió para presentar el proyecto y hasta un despacho fotográfico portátil al estilo de los estudios africanos de los años cincuenta y sesenta en el que se realizaron retratos a todo el que se animó. Pero más allá de toda celebración, lo que llamó la atención de estos artistas en su periplo por Andalucía fue el éxodo de miles de malagueños hacia Almería el 8 de febrero de 1937, en plena Guerra Civil. Así ha quedado registrado en su blog:
Aproximadamente, de 3.000 a 50.000 ciudadanos de Málaga fueron asesinados cuando iban hacia Almería. Madres que llevaban a sus hijos en brazos fueron masacradas, quedando los niños indefensos y heridos a lo largo del camino. Los más mayores, los heridos y aquellos que física, psíquica o emocionalmente eran incapaces de completar la ruta fueron erradicados. Se afirma que aún se pueden reconocer cadáveres junto a la carretera donde se produjeron los ataques aéreos y terrestres. Los que llegaron a Almería fueron en gran parte rechazados por los habitantes de la ciudad por miedo a las represalias del régimen franquista. Aquellos que se negaron a evacuar Málaga (unos 4.000) fueron sistemáticamente acorralados, violados, asesinados y amontonados en fosas comunes como las que hay en el cementerio de San Rafael.
En Madrid presentaron su proyecto en la Casa Encendida, donde se dieron cuenta de la extrañeza que provoca un proyecto como el suyo en Europa. Juan Valbuena, del colectivo de fotografía contemporánea NOPHOTO, les invitó a una reunión de la que aseguran haberse "beneficiado mucho gracias a la riqueza de su experiencia". "Este es un encuentro necesario, sobre todo en lo relacionado con tener ideas sobre la manera de hacer tangibles obras producidas por un artista", escribe Okereke en el blog. No se fueron de Madrid sin conocer Lavapiés, uno de los barrios más multiculturales de España.
En Barcelona, Invisible Borders se presentó en el Espacio del Inmigrante, donde trabajó con artistas locales en el entorno del popular barrio del Raval. La experiencia catalana ha quedado en un texto de la escritora Lindokuhle Nkose en el que un relato sobre cómo hacer —o no— la paella perfecta sirve para sujetar una reflexión más profunda sobre la vida, la muerte y las "no atendidas" peticiones de independencia de los catalanes.